Ecuador DEBATE Nº 56
 
 DEBATE AGRARIO-RURAL

Formación de sistemas financieros rurales en la crisis bancaria ecuatoriana

Ramón L. Espinel*

El desconocimiento del sector financiero formal de las características propias de los mercados rurales, ha sido una de las principales causas de discriminación del crédito, no tan solo en términos intersectoriales, sino sobre todo dentro del mismo sector rural, donde es fácil encontrar empresas con acceso a crédito y hasta grandes productores accediendo a financiamiento formal. Pero resulta más difícil encontrar sujetos de crédito entre medianos agricultores y muy pocos, si algunos, en el caso de pequeños productores. La literatura sobre desarrollo económico abunda en la repetición lamentable de este tipo de situación y se la identifica como una de las causas principales del subdesarrollo.

A principios de los años 80, coincidiendo con la reunión del Fondo Monetario Internacional realizada en Toronto, se inicia la primera crisis global del sistema financiero mundial con el anuncio de México de su imposibilidad de pagar su deuda externa. Esta era la continuación de una crisis mayor, causada por un trastrocamiento del sistema económico mundial como consecuencia de la elevación brusca de los precios del petróleo, el endurecimiento de las políticas monetarias de los países desarrollados, el incremento de la deuda de los países pobres, como consecuencia de la elevación de los tipos de interés internacionales, la caída del precio de las exportaciones de los países mas endeudados y un cambio radical en los flujos de capital, con grandes movimientos desde los países pobres hacia los países ricos.1

Cuando la crisis llegó a Ecuador, aunque lento en adoptar los lineamientos de lo que más adelante se dio por llamar el Consenso de Washington2, el país empezó a tomar medidas tendientes a la "modernización" del Estado a través de la afectación de variables claves en el funcionamiento de la economía.3 A partir de 1982 se empieza a debilitar el anclaje de los tipos de interés dejando un margen entre las tasas activas y pasivas del sistema bancario libre para la "negociación" por parte de los agentes económicos; también se establecen modificaciones en la determinación del tipo de cambio: rompiendo una estabilidad cambiaria que había durado por casi una década y media, iniciándose un proceso de pequeñas devaluaciones de la moneda nacional (mini-devaluaciones), que marcan el inicio de un proceso inflacionario que no podrá ser controlado en las siguientes dos décadas.

El primer impulso de liberalización, junto con la brusca salida de las instituciones financieras de los países desarrollados de los mercados de crédito internacionales que nutrían de capital de trabajo a las empresas ecuatorianas, protegidas por el Estado a través de un sistema de tipo de cambio fijo, genera una situación de insolvencia del sector privado que ahora enfrenta el requerimiento de repago de los créditos recibidos junto con el rápido deterioro de la moneda local. El Estado opta por diferir el ajuste asumiendo el riesgo de cambio de manera explicita mediante el instrumento que se denominó la "sucretización". Esta medida tiene un efecto importante que se va a revelar en el largo plazo en la economía: al convertir las empresas su deuda hacia los bancos internacionales en una obligación para con el Estado, a través del Banco Central, pagadera a un plazo más largo4 y anclada a una paridad que traslada el riesgo cambiario al Estado, las empresas no deben desembolsar dineros para pagar sus deudas, con lo que su flujo de caja se altera, volviéndose extremadamente positivo. Esto va a ocasionar mas adelante un aumento sustancial de la liquidez en el sector privado, frente al agravamiento del déficit fiscal, y es una de las causas del proceso inflacionario que afectará a la economía contribuyendo a desencadenar la crisis de los años noventa.

Ya para 1985 se habían liberado casi totalmente la tasa de interés y la tasa de cambios, las cuáles, aún manteniendo un cierto grado de control por el Estado, a través de la flotación sucia del tipo de cambio, fueron rápidamente avanzando hacia una liberalización total que culminaría con el paso radical a la eliminación de la moneda nacional bajo la adopción del así llamado "esquema de dolarización".5

Paralelamente a estas medidas de liberalización de variables macroeconómicas que afectaron sobre todo al sector monetario de la economía, también se promocionó intensamente un argumento central del paradigma neoliberal: la reducción del tamaño del Estado, cuya realización, se arguyó, requería la inmediata privatización de las actividades estatales relacionadas con la producción de bienes y servicios masivos, tales como la electricidad, la telefonía, la explotación y exportación de recursos naturales, básicamente el petróleo, y hasta determinadas áreas de la educación.

Los intentos de privatización han fracasado tanto en magnitud como en velocidad, sobre todo por efecto de los conflictos de intereses que se producen entre distintos sectores privados representados por grupos de poder al interior de los sucesivos gobiernos. También influyó la intensa oposición de gran parte de la sociedad civil, representada por gremios y organizaciones de base, en especial por asociaciones y sindicatos del sector público.


* Ph.D. en Economía de la Universidad de California, en Berkeley. Profesor de Economía en la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL) y de Economía del Desarrollo en el Food and Resource Economics Department de la Universidad de Florida, Gainesville, Estados Unidos.
1 Estos temas han sido discutidos en una variedad de foros. Aquí se hace referencia a la Conferencia presentada por J. Stiglitz en Helsinski, en Enero de 1998.
2El término se debe a John Williamson, un economista del Banco Mundial, promotor de la reunión de autoridades, funcionarios, profesionales, empresarios y académicos que se dio en Washington en 1990, para analizar un conjunto mínimo de políticas a seguir por los países pobres para salir del problema de endeudamiento. Estas políticas se resumen en diez preceptos: disciplina fiscal, prioridad del gasto público hacia temas sociales, reforma tributaria, tasas de interés positivas, liberalización del comercio, tipo de cambio de mercado, supresión de restricciones a la inversión de capitales extranjeros, privatización de empresas públicas, desregulación de la actividad económica y garantías a los derechos de propiedad.
3 Alberto Acosta y Jurgen Schuldt discuten los efectos del Consenso de Washington en la organización socio-económica del Ecuador de las últimas tres décadas.
4 Durante el gobierno de O. Hurtado el plazo de repago se fijó, de manera general, en tres años y este período se extendió luego, en el gobierno de L. Febres-Cordero, por dos años más.
5 Un análisis del significado de la dolarización aparece en el artículo de R. Espinel, Después de la Dolarización.

 
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