Ecuador DEBATE Nº 56
 
 DEBATE AGRARIO-RURAL

SOBRE ETICA, POLITICA Y ECOLOGISMO
Sociedad civil y desarrollo sustentable en Ecuador

Guillaume Fontaine*

La preocupación por preservar la Amazonía remite a una doble problemática ambiental y geopolítica. Por una parte refleja la toma de conciencia, en el ámbito internacional, de los límites del desarrollo industrial, tanto entre las ONGs y la sociedad civil como entre los organismos multilaterales que conforman el sistema institucional internacional. Por otra parte, plantea el problema de la soberanía nacional de los países y la legitimidad de políticas que pueden ir en contra del interés general en el plano global.

La doble problemática del desarrollo sustentable

Desde la segunda mitad de los años 80 y sobre todo tras la Cumbre de Río realizada en junio de 1992, la Amazonía se volvió el punto de convergencia de las políticas y los movimientos ambientalistas internacionales. En la medida que la región concentra el 70% de los bosques tropicales del mundo
1, parece lógico que la deforestación sea el principal tema de preocupación, aunque otros problemas le sean concomitantes ­ como la contaminación o los conflictos socio-ambientales provocados por las industrias extractivas. Las alternativas a la deforestación se articulan alrededor de dos grandes tipos de acciones políticas: por un lado la elaboración de programas de "desarrollo sustentable" 2, por el otro, la elaboración de programas de conservación del medio ambiente.

Esta preocupación por preservar la Amazonía remite a una doble problemática ambiental y geopolítica. Por una parte refleja la toma de conciencia, en el ámbito internacional, de los límites del desarrollo industrial, tanto entre las ONGs y la sociedad civil como entre los organismos multilaterales que conforman el sistema institucional internacional. Por otra parte, plantea el problema de la soberanía nacional de los países y la legitimidad de políticas que pueden ir en contra del interés general, en el plano global. En la perspectiva de los movimientos sociales ambientalistas, esas dos problemáticas se cruzan para cuestionar de manera nueva el modelo de desarrollo occidental. Es así como, a través de la ecología política y el desarrollo sustentable, la Amazonía ecuatoriana es incluida en un proceso de globalización y se articula con otros dos paradigmas identificables en aquel proceso macro social ­ la política petrolera y la etnicidad.

Como dice Anthony Giddens3, más que una fórmula precisa, el desarrollo sustentable es un principio. Articulado con la "modernización ecológica", su definición remite a una doble problemática: ¿Cómo puede ser sustentable el desarrollo ? ¿Qué debería ser un desarrollo sustentable ? No se trata aquí de agregar una definición a las cuarenta inventariadas por los expertos, más bien el buscar un núcleo de sentido que explique en qué medida se distingue el desarrollo sustentable del no sustentable. La tesis que se propone a continuación es la de que el desarrollo sustentable es el producto de la interacción de la dimensión ética del desarrollo con sus dimensiones económica, política y social. Sostener semejante planteamiento obliga entonces a preguntarse: ¿Qué es la dimensión ética del desarrollo ? Esto trataremos de explicar, tras una rápida revisión de la génesis del concepto y de las principales corrientes de interpretación.

De la conservación al desarrollo sustentable

El concepto de "desarrollo sustentable" apareció por primera vez en el marco de la "Estrategia mundial de conservación" diseñada por la UICN, el WWF y el PNUMA4 en los años 1970. No obstante, su generalización tanto en el diseño de las políticas ambientales como en el lenguaje común fue posibilitado por la publicación del llamado "Informe Brundtland" en 1987.

Hacia una estrategia mundial de conservación

a) Génesis del conservacionismo

El conservacionismo es a la política lo que la ecología es a las ciencias naturales. En un sentido, nació con las sociedades británicas de preservación del medio ambiente y de las especies en el siglo XIX5. No obstante, el conservacionismo fue ante todo impulsado por el gobierno estadounidense, que instauró por primera vez un "día del árbol" en 1872, mientras creaba el primer parque natural del mundo, Yellowstone. Desde el origen, como se ve, el fenómeno articulaba dos lógicas complementarias: la de lobbying, por parte de lo que había de volverse las ONG conservacionistas internacionales, y la de planificación, característica del Estado-nación moderno. En 1928, los países europeos, encabezados por Suiza, crearon la primera Oficina Internacional para la Protección de la Naturaleza, que desapareció con el conflicto de 1939-1945. Después de la Segunda Guerra Mundial, esas experiencias fueron retomadas en Inglaterra, con la creación del Comité de Investigaciones sobre las Reservas Naturales (en 1945), de la Comisión de Parques Nacionales y la agencia pública de Conservación de la Naturaleza (en 1949). La creación de la UICN, en 1948, estimuló la multiplicación de los parques naturales en Europa, Estados Unidos y Japón, luego en África del Este en los años 1960. En 1968, la UNESCO6 organizó la primera Conferencia internacional de la Biosfera, inaugurando un ciclo de cumbres bajo la ejida del Consejo Económico y Social de la ONU. De aquel encuentro entre científicos nació el proyecto de la Conferencia sobre el Medio Humano, que sería organizada en Estocolmo en 1972 y al final de la cual fue creado el PNUMA.

El principal resultado de la conferencia de Estocolmo fue evidenciar el hecho que la protección del entorno humano pasaba por la redefinición del desarrollo, siguiendo el axioma "la pobreza es la peor contaminación". Es así como el PNUMA asumió los conceptos de ecodesarrollo o "desarrollo ecológico" propuestos por Ignacy Sachs en 1971, aplicando el modelo de la "cuantificación global" de los fenómenos ecológicos, elaborado por el Premio Nóbel de Economía, Wladimir Leontief, e integrando los costos de contaminación y de tratamiento de los desechos en los sistemas de contabilidad nacional. Por otro lado, se inspiraba del informe publicado por el Club de Roma el mismo año, sobre los límites del crecimiento. Al mismo tiempo, el Banco Mundial empezaba a medir los costos del deterioro ambiental provocado por las empresas multinacionales, lo que respaldó a las críticas de los ecologistas contra los efectos contaminantes de la industrialización. Desde luego, las bases de la economía ecológica habían de


* Sociólogo. Doctor de la Sorbona Nueva. Observatorio Socio-Ambiental de FLACSO Sede Ecuador.
1 Cf. C. Castaño Uribe, Situación general de la conservación de la biodiversidad en la Región amazónica.., 1993 : 21.
2 La ONU usa el término « desarrollo sostenible », que es sinónimo al de « desarrollo sustentable » usado en el Ecuador.
3 In La Tercera Vía..., 1999: 71.
4 Respectivamente Unión Internacional para la Protección de la Naturaleza, Fondo Mundial por la Naturaleza (ex-Fondo por la Vida Salvaje) y Programa de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente.
5 Eso es, de la Sociedad Zoológica de Londres, creada en 1830, a la Sociedad Ecológica, creada en 1913, pasando por el Instituto para los Sitios de Interés Histórico y de Belleza Natural, creado en 1865.
6 Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

 
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