Ecuador DEBATE Nº 56
DEBATE AGRARIO-RURAL
comprender que la viabilidad no es un elemento fijado de una vez y para siempre, ello depende de la composición de fuerzas existentes en la sociedad.4 El problema actual en la definición de lo alternativo frente a los desafíos que involucra la globalización, es definir los mecanismos operativos que permitan avanzar de una inserción pasiva y dependiente a una inserción activa, en la que predominen las relaciones de interdependencia simétricas. Se trata de transitar desde un punto en que la economía mundial aparece como un conjunto de restricciones, a otra en la que las relaciones externas se supediten a las necesidades reales de la acumulación y al desarrollo en su sentido integral.
Algunos supuestos claves del proceso de globalización
Asumir las reglas del debate en cuanto a la idea de implementar estrategias alternativas de desarrollo frente al proceso de globalización implica el reconocimiento objetivo del fenómeno. Por un lado, este proceso involucra la creación de una economía mundial que no representa meramente la suma de economías nacionales. De otra parte, el proceso de globalización es una poderosa realidad creada por la división internacional del trabajo, y la economía de mercado, el mismo en el presente predomina por encima de las economías nacionales. Por lo tanto, no puede ser ignorado, de lo que se deriva entonces interiorizar e identificar cuales son las oportunidades que ofrece este proceso para el desarrollo, por lo que el problema a debatir pudiera consistir en la visión que se tenga del mismo.
Es fundamental destacar que la globalización como proceso constituye una reestructuración, que tiene su contenido más profundo en la evolución del conocimiento científico. Este razonamiento expresa una realidad operativa, y esta consiste en esencia en un amplio, complejo y dinámico proceso de modificaciones, que afecta a todos los componentes de la sociedad global contemporánea y cuyos factores determinantes son tanto económicos, tecnológicos, ecológicos, éticos como políticos5 y en su más amplia dimensión social.
Identificada como reestructuración que comprende las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción y la superestructura que la representa dinamizando estos nexos, la globalización no debe ser ignorada ni evitada. Hace ya algún tiempo que fue superada la época en que los países podían tratar de desarrollarse con relativa independencia de lo que sucediera en el resto del mundo. Debe quedar claro que lo que ha estado transformándose de manera vertiginosa en los últimos años, no es solamente el país, sino la sociedad mundial en su conjunto, y que en este entorno, los parámetros de inserción en la economía mundial globalizada son volubles y están sujetos a certidumbre e incertidumbres debido al carácter dominante de las leyes del capital, y éste se extiende y modifica con particular celeridad y en trayectorias sorprendentes, obsérvese como ejemplo de ello el trascendental paso que se ha abierto el desarrollo de las comunicaciones por la vía de INTERNET.
Esta fluctuación consustancial a la globalización dictada por la ley del valor, debe ser tenida muy en cuenta por las alternativas de desarrollo, prestando especial atención al establecimiento de dispositivos para reducir los dilemas de los procesos que la acompañan, y de hecho, para tratar de sacar ventajas de los desafíos que se generan, tanto de las certidumbres como de las incertidumbres ocasionadas por las transformaciones que ocurren en la economía mundial contemporánea. Por consiguiente, la relación que hay entre globalización y desarrollo es mucho más dinámica, también podría admitir la existencia de oportunidades para el desarrollo. El reto para los países subdesarrollados en el contexto de la globalización, no es que las oportunidades de desarrollo no estén presentes, la nota discordante está en lograr aprovechar las oportunidades existentes, las cuales exigen determinados requerimientos que muy pocos países subdesarrollados pueden o han sido "capaces de alcanzar".
Esta meditación conduce a la idea, de que la globalización pudiera ser inevitable en tanto se considere como un proceso de reestructuración económica global resultado de la evolución del conocimiento científico. Esto no implica que no se reconozcan sus efectos dañinos en cuanto a posibilidades de desarrollo, los mismos si deben ser desconectados. Una visión de ese tipo se podría apoyar en hechos reales y en tendencias evidentes del proceso, fundadas en las consecuencias negativas que ha tenido para los países subdesarrollados y también para vastos sectores sociales en las propias naciones más industrializadas.
El carácter contradictorio y heterogéneo de la reestructuración de la economía mundial se expresa, de diversas maneras, entre ellas, en el hecho de que este proceso que ha favorecido la extensión a escala planetaria de prácticas inhumanas de obtención de plusvalía y de diferenciación social, también ha conducido a una dispersión de la base industrial del mundo en "favor" de un grupo de países subdesarrollados, cuyos efectos no pueden ser ignorados ni menoscabados. Estos efectos diferenciados dejan ver variados desafíos y lecciones en el plano del diseño de políticas de desarrollo.
Lo alternativo frente a la globalización desde el contexto nacional
Desde el punto de vista de lo nacional, una de las lecciones que deja la globalización en términos de desarrollo, es que el crecimiento se traduce en incremento del ingreso, en mayor acumulación de excedentes; pero para que exista acumulación tales ingresos deben invertirse en capacidades productivas y no consumirse en actividades que no se relacionen o que formen dichas capacidades. Ello deja como enseñanza la necesidad de protegerse de la tendencia actual de que cada vez más los flujos internacionales se separan de la actividad productiva, aquí habría que considerar los efectos destructivos de esta tendencia para el crecimiento de las economías asiáticas debido a la acción de los flujos especulativos y a la inestabilidad de su proceso de acumulación.
También se podría considerar la experiencia latinoamericana en la década del 70, y la de Europa Oriental y la Ex-URSS, favorecidas por altos niveles de inversión. Pero por diversas razones tales ingresos no dinamizaron el proceso de acumulación, ni contribuyeron a la ampliación de su capacidad productiva acorde con los requerimientos del nuevo paradigma tecnológico, la lección está en que una estrategia de desarrollo alternativa no debe limitarse con presentar un cuadro macroeconómico estable con altas tasas de crecimiento. Pues esto resulta peyorativo, siendo equivalente a la principal "suficiencia" de la estrategia neoliberal.
De lo anterior se deduce que el crecimiento debe traducirse en acumulación, creando las condiciones y mecanismos que permitan aprovechar los recursos que libera el crecimiento y dirigirlos a la inversión productiva, hacia la ampliación de las capacidades de producción de bienes y de servicios productivos. Ello debe viabilizar la articulación de las actividades agropecuarias, agro-industriales e industriales y los servicios que las apoyen (financieros, comerciales, tecnológicos y educativos).6 Aunque la inversión puede ser necesaria para el desarrollo tampoco es suficiente.7 Por ello, una estrategia de desarrollo no debe limitarse tampoco en generar crecimiento y acumulación. Existen múltiples experiencias que indican que puede coexistir crecimiento y acumulación sin desarrollo, produciendo un subdesarrollo o desarrollo deformado.
La práctica de la globalización en la década del 90 indica la existencia de crecimiento y acumulación acompañados de mayores niveles de concentración de la riqueza y marginación de amplios sectores de la sociedad, persistiendo además la destrucción de los sistemas ecológicos, incrementando las desigualdades regionales, anulando las identidades culturales y deteriorando la salud de millones de personas. Se podría situar como ejemplo a las grandes corporaciones transnacionales, 200 de las cuales
4 Mirem Etxezarreta. Globalización e intervención pública. En: Memorias de la VI Jornada de Economía Crítica. Ponencias Tomo 1, Málaga, 12-14 de marzo 1998 p. 29.
5 Y hasta de índole militar
6 Ver: Roberto Rubio Fabián, Joaquín Arriola y José Víctor Aguilar, Crecimiento estéril o desarrollo: bases para la construcción de nuevo proyecto económico en el Salvador. Editado por la Fundación Nacional de Desarrollo, El Salvador, 1ra. edición, mayo de 1996, pp. 12-13.
7 Joseph E. Stiglitz y Lyn Squire. International Development: Is it possible?. Foreign Policy, No. 110. Spring Washington DC., 1998 pp. 138-151.
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