Ecuador DEBATE Nº 57
 
 TEMA CENTRAL

La protesta social en Argentina

Raúl O. Fradkin*

La protesta social ha vuelto a tener un lugar en la historia y no sólo desafía a los poderes, las formaciones políticas y las fuerzas represivas, sino también a los científicos sociales y a los historiadores. El protagonismo de la protesta no se halla precisamente en las multitudes virtuales que algunos renombrados analistas postulan como nuevos sujetos globales, sino que se verifica en multitudes reales que portan una larga historia de fracasos y desencantos pero también de rebeldías.

 

Mucho es lo que se ha escrito sobre los sucesos del 19 y 20 de diciembre de 2001 en la Argentina que provocaron la estrepitosa caída del gobierno de Fernando de la Rúa e hicieron evidente el fracaso de las políticas neoliberales implementadas durante la década del 90 a través de un régimen monetario de convertibilidad fija entre el peso y el dólar1. Desde entonces, pululan papers tratando de explicar cómo habían sido posibles estos resultados de políticas que puestas como ejemplo para los países latinoamericanos por los organismos financieros internacionales. Pero esta Argentina en bancarrota se ha convertido también en un inmenso laboratorio de experimentación social y por ello se han multiplicado los análisis al respecto. Para algunos, estos acontecimientos y los procesos de movilización social que los sustentan estarían evidenciando una fenomenal crisis de gobernabilidad. Para otros, no sólo marcarían la emergencia de nuevas formas de contrapoder sino un caso emblemático de irrupción de las multitudes como las nuevas protagonistas de la disputa contra el "imperio". Por último, también ha habido quienes han visto la configuración de un nuevo epicentro de un posible resurgir de movimientos revolucionarios. Sin embargo, antes de las jornadas de diciembre era escasa la atención que merecían los procesos de movilización social y predominaba entre analistas e intelectuales la impresión de que la población argentina estaba sumida no sólo en el desencanto y la apatía sino que la desmovilización social era de tal envergadura que se llegó a postular que la "vieja política", con sus grandes manifestaciones callejeras, era cosa del pasado. Incluso había un extendido consenso en proclamar el fin de la rebeldía popular que había caracterizado a la Argentina hasta la implantación de la última dictadura militar en 1976.

Para sorpresa y desconcierto de la mayor parte de los analistas una inmensa movilización popular irrumpió el 19 de diciembre de 2001 y acabó con el gobierno del radical De la Rúa. Ella adoptó la forma de una ola de "saqueos" a comercios que había comenzado en los días previos pero que ese día se extendió por casi todas las ciudades importantes del país. Por la noche la ciudad de Buenos Aires fue conmovida por un atronador "cacerolazo" y en la madrugada millares de personas ocuparon las calles y las plazas céntricas repudiando al gobierno y la instauración del estado de sitio. Durante todo el día 20 una gran batalla callejera arrastró al gobierno. La Asamblea Legislativa eligió al gobernador peronista Rodríguez Saá como presidente provisorio pero las disputas internas en su partido, la alarma del establishment económico frente a la declaración de la cesación de pagos y una nueva ola de "cacerolazos" lo aniquilaron en una semana. Una nueva Asamblea designó al senador peronista Eduardo Duhalde como presidente provisorio hasta diciembre de 2003 pero lo cierto es que ni la devaluación decretada a principios de enero cambió el rumbo de la crisis económica sino que la profundizó, sin que tenga por ahora perspectivas ciertas de resolución tanto en sus dimensiones económicas como políticas pese a la convocatoria abierta de nuevas elecciones previstas para marzo pero que nadie puede asegurar que no deban adelantarse.

Tanto la dramaticidad de los sucesos de diciembre como el tamaño de las expectativas depositadas invitan a la indagación, la reflexión y el debate. Por mi parte, en los primeros días de enero de este año escribí un texto que motivó la amable invitación de los editores de Ecuador Debate2. Allí intenté, en el momento y sobre el terreno, tratar de explicar (y de explicarme) las características y los contenidos de tamaña expresión de indignación y rebeldía popular. Ahora, con la perspectiva que da el tiempo y la información que se ha producido, quisiera volver a analizar algunas de sus facetas más problemáticas inscribiendo aquellas jornadas en un contexto temporal más amplio.

La protesta social antes de diciembre

Para ello, tomaré un claro punto de partida: la activación de amplios y muy diversos sectores sociales había comenzado mucho antes de las jornadas de diciembre aunque había permanecido opaco para la mayoría de los analistas o era simplemente desdeñada. No sorprende, entonces, que tras las jornadas de diciembre un desconcierto análogo al que se vivía en ámbitos políticos recorrió el ambiente intelectual. Muchos sólo atinaron a ver un inesperado, sorpresivo y caótico "estallido social". Pero era menos sorprendente de lo que se pensó dado que durante toda la década de 1990 la dinámica social no había dejado de expresar novedades y se expresó en un amplio repertorio de formas de protesta social.

Las políticas implementadas por la dictadura primero y las que continuaron desarrollándose posteriormente (y, especialmente en los 90) trajeron consigo profundas transformaciones en la estructura social que se manifestó en un creciente debilitamiento del movimiento obrero, una pérdida


* Universidad Nacional de Luján/Universidad de Buenos Aires-Argentina
1 Recuérdese que luego de la feroz dictadura militar que dominó el país entre 1976 y 1983 se inició un inédito ciclo de gobiernos constitucionales. El primer turno correspondió al radical Raúl Alfonsín (1983-1989) quien fue sucedido por los períodos del peronista Carlos Menem (1989-1999). A fines de 1999, lo sucedió el radical Fernando de De la Rúa que encabezaba una Alianza entre la Unión Cívica Radical y una coalición de centroizquierda, el Frepaso. El régimen de convertibilidad fue impuesto durante la primer presidencia de Menem en la gestión del ministro Domingo Cavallo (1991-1996) quién volvió al cargo al final del gobierno de De la Rúa, entre marzo y diciembre de 2001.
2 "Cosecharás tu siembra. Notas sobre la rebelión popular argentina de diciembre de 2001". En febrero de 2002 el texto apareció en el número 2 de la revista virtual Nuevo Mundo. Mundos Nuevos del Centre de Recherches sur les Mondes Américains de la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, Francia. Una versión impresa de algunos fragmentos aparecieron en El número 47/48 de la revista Nueva Tierra editada por el Centro Nueva Tierra para la Promoción Social y Pastoral, Buenos Aires, mayo de 2002. La versión completa ha sido editada por Prometeo Libros, en Buenos Aires en septiembre de este año. Próximamente se podrá confrontar este texto con otros producidos al mismo tiempo y un debate posterior producido meses después en Fabián Herrero (compilador), Ensayos sobre las protestas sociales en la Argentina. Piquetes y cacerolazos en el marco de la caída del gobierno de Fernando de La Rúa, Lanús, Universidad Nacional de Lanús [en prensa].

 
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