Ecuador DEBATE Nº 58
TEMA CENTRAL
TRANSNACIONALIZACION Y CONCENTRACION DE PODER EN LA ESCENA PETROLERA ACTUAL
Aurelia Mañé Estrada
La penetración de las transnacionales en los llamados países productores y el tipo de contratos que éstas firman con las compañías de estos países (en la actualidad fundamentalmente APC), por su similitud con las antiguas concesiones, de facto aunque no de iure-, suponen la transferencia de buena parte de la propiedad de los hidrocarburos nacionales a los consorcios internacionalizados. Ello significa que transfieren, también, la propiedad de la parte del excedente petrolero que hasta ahora permanecía en estos países vía fiscalidad o beneficios.
En los últimos meses hemos asistido a importantes convulsiones en el mercado del petróleo. Los precios nominales del crudo han experimentado incrementos notables, hasta situarse por encima de los 32$/barril, los países de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) han parecido recuperar el protagonismo perdido en los últimos veinte años y ha aumentado sustancialmente el número y volumen de fusiones entre las grandes productoras de energía occidentales. Todo ello es indicativo de que la industria y el mercado del petróleo están en una fase de cambio. Sin embargo, las explicaciones que se suelen dar a esta evolución no permiten captar ni el significado ni las consecuencias de la misma.
Por una parte, se asocia el reciente incremento de precios a una recobrada influencia de la OPEP sobre la oferta mundial de crudo y, por otra, se habla de las fusiones -como la de BP, AMOCO y ARCO o la de Exxon-Mobil por citar algunas- como si lo único importante de ellas fuera ganar o perder posiciones en "club de las grandes del sector a escala mundial"1.Asociar el incremento de precios a la potestad de la OPEP implica creer que esta organización tiene poder de mercado, lo que en otras palabras significa que puede mantener los precios a un nivel conveniente para sus propios intereses o mantener sus cuotas de producción mundiales para seguir controlando la evolución del mercado del petróleo. Esta es una idea muy extendida desde que se produjo el primer shock del petróleo, a raíz de la IV Guerra árabe-israelí, cuando los países árabes de la OPEP (AOPEP) usaron el petróleo como arma política y decretaron un embargo dirigido a todos aquellos países que defendían la causa Israelí. La consecuencia inmediata de ello fue el incremento en términos reales del precio del crudo en un 243,73% entre 1973 y 19742 y, la que ha quedado es que, desde entonces, cualquier oscilación al alza de los precios o a la baja de la oferta de petróleo se atribuye a una actuación de la OPEP. Es decir, desde hace más de veinte años, cuando aumentan los precios del crudo se piensa que ello se debe a una reducción o insuficiencia de producción por parte de los llamados "países productores".
Esta explicación, comúnmente aceptada, es difícil de justificar si nos atenemos a algunos hechos como son que, en este momento, la OPEP sólo controla el 40,2%3 de la oferta mundial de crudo o lo que es lo mismo, más de la mitad de la producción de crudo mundial no está controlada por esta institución; y que las recientes fusiones y adquisiciones han propiciado que las mayores transnacionales privadas occidentales pasaran de controlar, en 1997, el 10,57% del petróleo mundial a controlar aproximadamente el 25% del mismo, en el año 20004. Estos datos muestran que, como mínimo, a nivel de producción el poder de la OPEP no es tan importante y, lo que es más importante, apuntan hacia un creciente dominio de las transnacionales privadas en la escena petrolera.
Sin embargo, algunas de las explicaciones alternativas al poder de la OPEP niegan esta influencia creciente de las compañías privadas. Basta como ejemplo mencionar que pocas veces se intenta relacionar el actual aumento de precios con la actuación de las grandes petroleras privadas. Es más, algunos autores como hablan de una situación históricamente original que se caracteriza por "una configuración transnacional de tipo competitivo"5. Lo que en otras palabras significa que la creación de gigantes petroleros se produce en un entorno de competencia y de mercado. Argumentación que llevada al límite implicaría que ninguno de los agentes que actúan en el juego petrolífero tiene poder para influir sobre los precios y las cantidades ofrecidas.
Resumiendo, podemos afirmar que nos hallamos frente a una escena petrolera en transición, pero que las explicaciones existentes sobre esta escena o bien ignoran esta mudanza la OPEP es quien sigue controlando la evolución del mercado del petróleo- o bien hablan de unos cambios en los que a pesar de la fuerte concentración de la propiedad en manos de pocas compañías se opera en un entorno más competitivo.
Factores que otorgan poder en el mercado del petróleo
Para analizar qué hay de verdad y de mentira detrás de estas explicaciones se han de tener en cuenta ciertas características de la industria del petróleo. La primera es que esta industria tiende al monopolio y, por lo tanto, en ella operan agentes que necesariamente gozan de poder de mercado. Es decir, que pueden influir sobre los precios o las cantidades producidas.
Y, la segunda es que la industria petrolera está verticalmente muy integrada. Ello significa que hasta que el crudo extraído llega al consumidor final pasa por muchas fases en las que se va incrementando su valor añadido. Grosso modo estas fases se pueden dividir en dos grandes grupos, el que agruparía las llamadas actividades upstream actividades vinculadas con la extracción de crudo- y el de las actividades downstream actividades vinculadas con el refino, el transporte y la distribución de los bienes petrolíferos. Ambos tipos de actividades están muy interconectadas y el tipo y tamaño de la inversión y de la producción en una fase es función de la otra. Así, cada una de ellas depende y determina el mercado en la fase precedente.
Por ello, debido a esta característica se puede afirmar que en una industria que tiende al monopolio, el mayor o menor grado de poder de mercado vendrá determinado por él, también, mayor o menor grado de control de las distintas fases de esta industria. En otras palabras, el dominio absoluto de la industria y el mercado del petróleo viene determinado por controlar tanto las actividades upstream como
1 Para una clasificación exhaustiva de este "club" véase: El País, 15 de octubre 2000.
2 Fuente: EIA, World Oil Market and price Chronologies, FMI (1999), Estadísticas Financieras Internacionales y elaboración propia
3 Fuente: BP Amoco Statistical Review of World Energy 1999 y elaboración propia
4 Fuente: Comité de Comercio del Congreso de EE.UU. (1999), Exxon&Mobil Merger; El País, 15 de octubre 2000, IEA (2000), Oil Market Report, Agosto y elaboración propia.
5 Para una explicación detallada de este contexto históricamente original, véase: Noël (2000), Transnational a new, competitive at least: The oil market in globalisation era. Cahiers de Recherche IEPE. N.10. A
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