Ecuador DEBATE Nº 58
 
 ENTREVISTA

recientemente empezamos a vislumbrar demandas de reconocimiento en múltiples y diversos movimientos sociales y ONGs que hacen oír su voz y se articulan como agentes de alcance global.

H.Q.:Los regímenes de bienestar, principalmente el escandinavo, facilitaron la acomodación de los derechos de gran propiedad con las demandas de los ciudadanos por derechos políticos y sociales. Ahora bien, en ese contexto, ¿en qué consiste la crisis de la acomodación keynesiana?

B.R.: Los derechos dan poderes institucionalizados a los individuos y colectividades que los pueden reclamar ante el Estado. Como los derechos surgen y se desarrollan en momentos diferentes, en lugares diferentes y son demandados por individuos y colectivos diferentes, en el curso su desarrollo, sistematización y aplicación existen importantes contradicciones que el trabajo de legisladoras, juristas y filósofos apenas consigue atenuar. En definitiva, los derechos de libertad individual, de propiedad, democráticos, sociales, culturales y ecológicos tienen muchos puntos de fricción y depende de las prácticas hegemónicas el que predomine un tipo de interpretación u otra de los derechos y de las prioridades entre ellos.

Los derechos adquieren su significado en su uso social y político estructurado y en el alcance de su aplicación. Debido a la relevancia de los representantes institucionales y orgánicos del capital en las sociedades modernas capitalistas los derechos de propiedad han tendido a ocupar un lugar primordial frente a otros tipos de derechos, no obstante, históricamente se han dado diversas acomodaciones de los derechos de propiedad con los otros derechos, especialmente con los políticos y sociales. Bowles y Gintis proponen una tipología de formas de acomodación entre estos derechos y afirman que en el período posterior a la segunda Guerra Mundial hasta los años ochenta se da la que llaman la acomodación keynesiana. Es la única vez en la historia en la cual la expansión de los derechos de propiedad se ha realizado junto con la expansión de derechos democráticos y sociales.

Es con esta acomodación, según la cultura política y social y las fuerzas en presencia, en la que se configuran lo que Esping-Andersen ha llamado regímenes de bienestar, definidos según la relación que establecen entre el mercado, el Estado del bienestar y familia. De estos tipos el que llama escandinavo es el que permite un mayor reconocimiento a los derechos democráticos y sociales. No obstante, la globalización pone en crisis la acomodación keynesiana y los diversos regímenes del bienestar, puesto que el Estado del bienestar ha perdido gran parte de su capacidad de configurar los equilibrios de cada sociedad y economía en favor del poder adquirido por las empresas transnacionales, las organizaciones de regulación internacional del capital y el mercado y sistema de flujos financieros, todo ello supervisado política y militarmente por la única superpotencia mundial, los EE.UU. De nuevo los derechos de la gran propiedad han aumentado enormemente la primacía en detrimento de los otros tipos de derechos, además, la primacía de los derechos de la gran propiedad se extiende rápidamente hacia zonas geográficas y hacia ámbitos de la estructura de la vida y el conocimiento en los cuales anteriormente no llegaba, confiriendo a sus poseedores un poder que desborda los mecanismos de control de los estados particulares.

H.Q.:En tus escritos hay una permanente reflexión crítica de la obra de Claus Offe. Sobre el particular quiero preguntarte cuáles han sido los alcances de la transformación de la sociedad del trabajo.

B.R.: La obra de Offe es muy extensa y cubre muchos temas. No obstante, para contestar a tu pregunta concreta: Al finalizar los años setenta y comenzar los ochenta del siglo XX, Offe reflexiona sobre el significado de los cambios que se producen en la clase trabajadora que junto al capital constituye desde la mitad del siglo XIX el principal agente de la estructura y dinámica social. El trabajo en la empresa, la división interna y externa del trabajo, la familia trabajadora, el barrio obrero, la camaradería, la cultura del trabajo, etc, lo que constituía un mundo de vida obrero, la sociedad del trabajo, con la crisis del capitalismo regulado y las transformaciones estructurales y moleculares en las sociedades del capitalismo avanzado ha sido desplazado de su centralidad, diseminado en múltiples subculturas excéntricas, desvalorizado moralmente y ha perdido capacidad de generar identidad individual y colectiva. Entre las diversas y relevantes teorías que la sociología del trabajo aporta para explicar tales cambios, léase, la de la segmentación de los mercados de trabajo, la del crecimiento de la economía informal, la de la escisión vertical y el surgimiento de posiciones mixtas entre trabajadores y la del aumento cuantitativo y cualitativo de los trabajadores del sector servicios, Offe, atribuye el papel más innovador a la última.

Desde los años sesenta el sector servicios se ha convertido en el principal receptor de mano de obra en las sociedades capitalistas avanzadas. En el seno de los servicios se ha diferenciado el trabajo de tipo repetitivo del reflexivo. Es en el reflexivo donde se localiza el elemento cualitativamente innovador en la dinámica del capital y en la cultura generada en torno al trabajo. El trabajo reflexivo se distancia de los otros tipos de trabajo, tanto en la división técnica, como en la social del trabajo y pasa a jugar un papel clave en el desarrollo y reproducción del capitalismo avanzado y el Estado. Por otra parte, se diferencia de las funciones clásicas de valorización que le atribuye la teoría marxista al trabajo, así como a las funciones de la utilidad marginal de la teoría neoclásica del trabajo. Ni económica, ni socialmente, puede homogeneizarse y/o convertirse en una función normable. El trabajo reflexivo es clave para la dinámica de la reproducción del capital y el Estado, al mismo tiempo que relega a la sociedad del trabajo del obrero masa a un papel técnico y social decreciente y genera una cultura de las nuevas clases medias y los valores posmateriales.

H.Q.:Quisiera que te refieras ahora al significado del término "Modernidad Compleja", uno de los temas centrales que abordas en el libro mencionado, y que alude a una noción que ha pretendido introducir una innovación en el debate sobre modernidad y posmodernidad.

B.R.: Ciertamente, es un tema central al hilo del estudio crítico de los proyectos teóricos de Offe y de Habermas y, en otros escritos, al de Giddens.

Offe, ha afrontado muchos aspectos de la racionalidad política moderna en la era del capitalismo avanzado, llegando a componer un mosaico de alta complejidad para las racionalidades políticas en torno a la crisis del Estado del bienestar, la legitimidad y la eficiencia del Estado, la dinámica de los partidos

 
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