Ecuador DEBATE Nº 60
PRESENTACION
PRESENTACION
El acto terrorista del 11 de Septiembre del 2001» contra dos símbolos del poder hegemónico de Estados Unidos» significó como lo señala José Sánchez Parga» en su artículo:
El nuevo orden antiterrorista mundial» un hecho histórico» un antes y un después» en el orden mundial dominante.
Dos años han pasado de este trágico suceso» tiempo en el que también ocurriera la invasión a Irak» como parte de la estrategia preventiva de "lucha contra el mal", según la definición del Presidente Bush y sus aliados; tiempo que nos parece pertinente para, superando el asombro, el rechazo, las visiones parcializadas y simplistas provenientes del espectáculo montado por las cadenas televisivas, incidir en el necesario debate sobre el terrorismo, los terrores, las causas últimas que los producen, la complejidad de sus presupuestos políticos, negándonos a aceptar la despolitización de este fenómeno, muy de antigua data, con lo que se lo criminaliza en el intento de imponer una sola visión, la de guerra es paz, como lo señalara J.M.-Tortosa en el artículo publicado en el número 59 de esta Revista.
Enrique Krauze, en su conversación con el conocido intelectual norteamericano Paúl Kennedy, publicado en el número 55 de la Revista Letras Libres (México), pone de manifiesto una de las contradicciones presentes en este hecho: "El terrorismo es la guerrilla en la aldea global. Y es que el terrorismo afecta por partida doble: extiende el poder de Estados Unidos y lo aisla a la vez"
Esta contradicción existente, desde y en la aldea global, que es el escenario de la confrontación, evidencia al terrorismo como la acción política, sin posibilidades de éxito, de los débiles, que se reproduce por la guerra antiterrorista del poder dominante, en un mundo en el que la transnacional izada economía ha subsumido a la política, característica del actual orden mundial y de su lucha antiterrorista.
Esta problemática es asumida por J. Sánchez Parga en el artículo mencionado que forma parte del Tema Central de esta edición.
Como se mencionó, el terrorismo y el terror, cuya ambivalencia semántica se registra, no se inauguró el 11s, se ha presentado en otras épocas y desde distintos actores y fuerzas que lo han ejercido. El terrorismo de Estado, uno de cuyos ejemplos dramáticos y aniquiladores encontramos en la dictadura militar de A- Pinochet, en Chile, es una muestra de su presencia. De ello, de su herencia de terror aún presente, desde una construcción a partir de historias de vida, nos da cuenta Loreto Rebolledo.
En el estudio sobre ETA y el sistema político Vasco, de Pedro Ibarra, aparece el argumento nodal que organiza el Tema Central: el terrorismo como un hecho político. Las acciones violentas de ETA, nos dice, producen reacciones e impactos políticos, y las reacciones represivas y las no represivas, son v producen política, a la vez que generan "actitudes y deseos en la sociedad vasca", un hecho en la cultura de esa sociedad, instaurando la creencia de que
"solo es posible salir mediante la negociación política".Preguntando sobre la definición de terrorismo, afirmando que su definición supone el vínculo con la política, Francisco Rojas Aravena, introduce una relación histórica del concepto en las relaciones y acuerdos internacionales, particularmente en los períodos antes y postguerra fría, reiterando la necesidad de conceptualizarlo, después del 11s, en su nueva forma de "alcance global", frente al cual es necesario, a escala mundial, dotarse de una nueva concepción y práctica de seguridad, cuya condición principal sería el multilateralismo, y que deberá asumir como ejes de acción, la seguridad internacional, la estatal y la humana, esta última es esencial en tanto es víctima de la "carencia de estado". La meta, observando que la declaración de guerra de Estados Unidos, va más allá de una declaración ya que afecta a otros elementos de las relaciones, como son la migración, la cooperación y ayuda al desarrollo, las acciones sobre derechos humanos, entre otros, y que no han sido advertidos por los países de América Latina, será la de "construir una Comunidad Pluralista de Seguridad".
La guerra contra Irak, en la que Estados Unidos hizo pública presentación, con show de TV incluido, de su estrategia de lucha contra el terrorismo, dando también prueba de "quién manda", tiene como fundamento político, hacia adentro de USA, aunque luego sería acogida por los aliados y los países dependientes, lo establecido en el documento National Strategy Against Terrorism, de Febrero 2003, que pasa a convertirse en la doctrina de la seguridad nacional y de las relaciones internacionales. Por supuesto esto es muy diferente a la "comunidad pluralista de seguridad", planteada por F. Rojas Aravena en el artículo publicado. Una crítica a los postulados teóricos, conceptuales y políticos de este documento, constituye la cuestión tratada por J. M. Tortosa.
El abundante aparataje mediático, para presentarnos un enemigo, que no es una persona, ni un país, ni un régimen político, como indica Tortosa, y que se enmarca en la línea de "ganar la guerra de las ideas", a la que el documento alude, conlleva el supuesto de masas idiotizadas, acríticas, lo cual además de recordarnos tácticas fascistas, producen, como lo demostrarían las masivas manifestaciones antiguerra, rechazo y una actitud antinorteamericana cada vez más numerosa y profunda. Una de estas críticas, en su mejor estilo, proviene de Carlos Monsiváis, en el artículo: "Que se lleven sus matanzas a otra parte, que no me dejan ver la telenovela", que se nos ha permitido reproducir.
Paúl Berman, en un escrito presentado en la antes señalada revista Letras Libres, manifiesta: "Sería reconfortante pensil que en una guerra contra el terror nuestro lado también habla de ideas filosóficas profundas, sería reconfortante pensar que alguien discute con los terroristas" ¿Será posible?
Desde un ángulo diferente al análisis de la coyuntura económica, gracias a la, colaboración de Carlos Larrea, el modelo dolarizador es examinado desde sus efectos en la distribución del ingreso, el empleo y la pobreza. Pese al esfuerzo nacional y a las ventajas temporales para algunos, la dolarización no parece ser una herramienta pertinente para resolver la tradicional crisis del crecimiento y redistribución de la riqueza.
En lo político, el actual gobierno, luego de desentenderse y distanciarse de sus aliados de campaña y triunfo electoral, al parecer no intenta salir del esquema de la Agenda diseñada por el Consenso de Washington para el país. Los puestos burocráticos dejados por los antiguos aliados han sido copados por Sociedad Patriótica, el partido del Presidente, organizado, según la lógica del ordenamiento jerárquico militar. Provenientes y partícipes de un vacío político, recurre a símbolos y discursos nacionalistas que se pretenden provenir de los idearios de la Junta Militar de 1972, aunque fuera de contexto, en tanto estamos en un escenario, a escala mundial, postnacionalista. Deteriorada la imagen y el ejercicio presidencial, lo que la opinión pública reconoce, el gobierno recurre, como no han hecho los anteriores desde Sixto Duran Ballén, el amparo del PSC, con lo que la esperanza de una
nueva política se desvanece y el partido militar se confunde, inaugurando otros nuevos tiempos de incertidumbre.En lo internacional, el sistema de relaciones post. Segunda Guerra Mundial, con la invasión a Irak se encuentra en uno de sus momentos más graves dada la unipolar hegemonía de EE.UU. El debilitamiento de la ONU es indiscutible, su posterior existencia o su desaparición dependerá de la consolidación y capacidad de poder de las tendencias en juego. Esto nos explica M. Aguirre en su artículo ¿En las puertas de un mundo nuevo? Neoimperialismo y respuestas.
Tres artículos conforman la sección análisis. Una novedosa aproximación a los referentes simbólicos que hacen la cultura guayaquileña, desde las élites, a través de la recreación de otro, luego de que la paz con el Perú vaciara aquel otro que históricamente se construyera sobre el enemigo vecino, logra reinstaurarse a través de los signos desde la violencia colombiana, el otro vecino. Tal es el aporte de Santiago Basabe Serrano.
Desde el caso boliviano, H.F. Mansilla, asume en su artículo, Individuo, comunidad y Derechos Humanos, una cuestión controversial, ignorada por los tratadistas de lo indígena, sobre todo de aquellas versiones esencialistas que oponen lo étnico a lo Occidental. Se trata de opuestos, respecto de la ética universal implícita en los DD.HH., o más bien de prácticas verticales, autoritarias, históricamente existentes que entran en contradicción con un legado cultural de la humanidad, cuya aceptación, por otra parte, es condición necesaria para el reconocimiento de la diferencia.
En tiempos del "fin de paradigmas" y de la historia (Fukuyama), en la que solo es posible la democracia neoliberal, releer a John M. Keynes cobra sentido, máxime si se trata de la primera versión española, de su conferencia en 1933; Autosuficiencia Nacional.
Estuvo en Ecuador, en junio pasado, dictó una conferencia, el tema: Otra globalización es posible. Francois Houtart es el entrevistado de este número.
Los resultados, en muchos casos magros y poco halagadores, de programas en beneficio del desarrollo rural, requieren ser examinados hacia establecer las causas de los posibles fracasos. Tal es el caso del proyecto de riego de la Península de Santa Elena, diseñado para apoyar a los campesinos comuneros y que concluiría en un mal negocio para ellos. Esta experiencia motiva el análisis, desde la economía agraria, de María J. Castillo y Richard Beilock.
El otro caso, con la mejor intención de incrementar los ingresos campesinos desde un comercio justo, la buena voluntad no parece suficiente para superar la complejidad de los mercados locales y mantener sostenidamente una propuesta de acción hacia un eficaz cumplimento del objetivo. Los "intermediarios buenos": ideales teóricos, sobrevivencia y mercados; de Tiziana Cicero, trabaja sobre esta problemática.
Jorge León, Director del CEDIME, colabora con la crítica a una interesante, y de lectura necesaria, publicación de FLACSO - Ecuador del libro: El precio del petróleo. Conflictos socio ambientales y gobernabilidad en la región amazónica de Guillaume Fontaine.
Un profundo agradecimiento a la Fundación Heinrich Böll Stiftung, particularmente a Jutta Ganther y Vincent Böll, por su generosa contribución a la edición de este número.
<----