Ecuador DEBATE Nº 60
COYUNTURA
- POLITICA
- El rumbo de una democracia militar
Hernán Ibarra
Las expectativas surgidas del gobierno del Coronel Gutiérrez, se vinieron a pique como resultado del quiebre de la alianza que originó el gobierno y el aparecimiento de los factores reales de poder. Todo esto en el marco de un entorno internacional en el que la situación del Ecuador frente al conflicto colombiano y la reciente caída del Presidente boliviano tras fuertes movilizaciones populares surgen como amenazas. Sigue en pie la prosecución de propuestas de ajuste siguiendo el recetario del Consenso de Washington. Intentar caminos que recuperen autonomía de la acción estatal está fuera de la agenda del gobierno.
La alianza que dio origen al gobierno del Coronel Gutiérrez, se fue derruyendo conforme se consolidaba un sentido autoritario y familístico que adquiría la acción gubernamental. Los partidos radicales que constituían la alianza de gobierno, Pachakutik y el MPD, se retiraron considerando que el Presidente había hecho todo lo contrario a lo ofrecido en campaña, al poner la Carta de intención con el FMI como norte del gobierno. De allí los poderes y competencias del Ministro de Economía. El núcleo duro de la alianza indígena militar, fue prontamente desplazado. Ha surgido así, la idea de la traición de Gutiérrez. Y al revés. Es el coronel quien se siente traicionado por Pachakutik: " Yo les di la oportunidad...les extendí, no una mano, sino las dos. No sólo que me mordieron ambas sino que desaprovecharon la oportunidad histórica de realizar la gran transformación (1). "
Más que calificar a Gutiérrez como un traidor de las causas populares, quizá es mejor a la luz de sus actos, observar que ha cumplido prácticamente el guión de anteriores gobiernos que hicieron todo lo contrario a lo prometido en la campaña. La sensación de traición, surge además de que existía la esperanza de realizar transformaciones por la vía de lo multicultural y las políticas sociales, con el supuesto de que se abría un momento de extensión de la ciudadanía política hacia los sectores excluidos.
Incluso cuando todavía se hallaba vigente la alianza con Pachakutik, Gutiérrez llevó adelante un proceso de cooptación de dirigencias con efectos que se hicieron sentir en las organizaciones indígenas. La reproducción a escala ampliada de políticas estilo acción cívica, se produjo también apoyada en las fisuras existentes en el tejido organizativo indígena.
El paso de Pachakutik por una experiencia de gobierno, fue inicialmente la inviabilidad de tener un papel más amplio en la cuota administrativa, a pesar de disponer de dos figuras representativas en ministerios (Nina Pacari y Luis Macas). El rol de la dirigencia no indígena, se tornó prominente, mientras que la CONAIE establecía constantemente cuestionamientos y vetos.
La gestión de gobierno ha implicado un progresivo copamiento de las funciones estatales por parte de Sociedad Patriótica, en condiciones de la salida de los aliados que estuvieron tras el triunfo electoral. Esto ha configurado una situación de predominio del Partido Sociedad Patriótica (PSP) en la gestión administrativa, definiéndose las acciones en función de la capacidad de control que adquiere el PSP, una organización política que obedece a una estructura de jerarquías militares. Como ha señalado Augusto Barrera, "Hay un desplazamiento entre su proyecto político y el que finalmente se ejecutó. Sociedad Patriótica nació bajo una visión de centro izquierda, pero se ha despojado, casi por completo, de un proyecto claro. Lo que queda es un recrudecimiento de las formas tradicionales de clientelismo, utilización del Estado y un discurso populista. Por ello puede convertirse en una ficha que se subordina a los intereses del PSC (2)."
Como ya ocurre reiteradamente, el PSC se convierte en el aliado circunstancial que puede apuntalar la acción de gobierno. Así fue con los gobiernos de Sixto Durán, Alarcón y Mahuad. Es el partido que predomina en el parlamento y los gobiernos seccionales. Así que la presencia directa de León Febres Cordero en el enjuiciamiento del ex Presidente Gustavo Noboa y en la reorganización del poder judicial, pusieron en evidencia los poderes fácticos que organizan la política ecuatoriana.
El PSP: Un partido militar
El tejido social y político que expresa el PSP está definido por un componente predominante de segmentos proclives que han ocupado un lugar en las estructuras militares y asumen un papel de apalancamiento hacia las instancias estatales, con una abierta intención de copamiento.
Ante la decadencia de fuentes políticas y doctrinarias que alimentan la acción política, algo que afecta a todo el espectro político nacional, el PSP adopta un sesgo enteramente pragmático: la búsqueda de empleos y recursos públicos como la base de su accionar. Se trataría de una suerte de empresa política con empresarios que efectúan cálculos de costo- beneficio y orientan sus actos en función de la construcción de una maquinaria política. Y precisamente una empresa de tales características tiene que disponer de incentivos y recursos materiales a ser repartidos entre sus miembros. Por ello la política del PSP es la búsqueda incesante de lugares en las instituciones públicas que pueden ser copados o captados, privilegiando las redes familiares de la cúpula presidencial(3) . La proyectada constitución de una empresa de seguridad para dotar ocupación a las bases partidarias, ilustra que el tema del empleo es vital para su accionar.
Se podría decir que todos los partidos que arribaron al poder han efectuado una política de copamiento, y lo que ahora ocurre es algo exagerado. También visibilizado más ampliamente por los medios y más evidente por la escasez de empleos públicos disponibles. Y probablemente lo que torna más dramático el asunto, sea que las fuentes militar-policiales de la militancia del PSP provengan de una tradición de redes expertas en la creación y multiplicación de cargos en las esferas administrativas. Pero esto se halla limitado por la restricción del gasto público y el déficit fiscal.
El PSP, nacido de un rechazo a la política, se ve obligado a crear un cuerpo partidario con políticos profesionales improvisados que buscan incesantemente recursos estatales. El partido, además se halla ocupado en crear el marco de apoyo rutinario con actos de masas que muestran el respaldo al líder, las famosas "encuestas de carne y hueso".
La construcción de una organización política en circunstancias de una "anemia" ideológica, con escasos recursos simbólicos e identitarios, torna extremadamente difícil sus procesos de fabricación. El recurrir a los idearios nacionalistas tradicionales patentiza un vacío político que solo puede ser precariamente llenado con esos recursos.
- (1) Entrevista en revista Cosas, octubre 2003.
- (2) El Comercio, 3/11/2003.
(3) Algunos detalles de los vínculos entre la cúpula de Sociedad Patriótica y su ubicación en empleos públicos se encuentran en: "El 'árbol poderológico' del actual gobierno", Blanco y Negro, Hoy, 1/11/2003.
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