Ecuador DEBATE Nº 60
 
 DEBATE AGRARIO

Vendiendo su mejor recurso a bajo precio:
El caso de los comuneros de Santa Elena

María José Castillo y Richard Beilock(*)*

La principal causa de la pérdida de tierras por parte de los comuneros fue que la combinación del tipo de inversión hecha por el gobierno ecuatoriano y la estructura comunal de la tenencia de tierras incrementó los precios de reserva de la tierra para agentes externos a las comunas y al mismo tiempo produjo una disminución de esa valoración para los comuneros. El vacío resultante en valoraciones fue mayor mientras más propicias fueron las tierras para irrigación. Fue principalmente este efecto el que condujo a los comuneros a la decisión económicamente racional, aunque aparentemente perversa, de liquidar sus mejores tierras aún a bajos precios.

Al oeste de Guayaquil, Ecuador se encuentra la Península de Santa Elena (PSE), un área de 6,050 km2 (ver Figura 1). Hasta la mitad del siglo 20, la Península fue proveedora de vegetales, productos pecuarios y madera (Alvarez). Debido a la excesiva explotación de recursos y cambios climáticos, la PSE se transformó en un paisaje muy deforestado y semi-desértico. Muchos migraron de sus tierras a áreas urbanas, principalmente Guayaquil (Alvarez). De una población superior a un millón, solo 256,000(1) personas permanecen en la Península, la gran mayoría subsisten en base al turismo (playas) y de la industria camaronera. Hasta hace poco, virtualmente toda la tierra agrícola estuvo organizada bajo el sistema de propiedad comunal. Con muy pocas excepciones, los aproximadamente 70,000(2) comuneros viven en pobreza, así, consumo anual per-cápita de cerca de $401(3), es menos de un cuarto del consumo promedio en el país, ligeramente mayor de $1.00 del estándar internacional, comúnmente empleado, como línea divisoria entre pobreza y extrema pobreza.

Con el objetivo de asistir a los pobladores de la región (comuneros) y revivir la productividad de la PSE, en los años 80 el gobierno ecuatoriano empezó un proyecto de irrigación(4) de US$580(5) millones. El agua sería bombeada desde dos estaciones de bombeo (una en el Río Daule y la otra en la Represa de Chongón) a un sistema de canales primarios y cinco reservorios de 120 kilómetros. Se estimó que con la construcción de sistemas secundarios por parte de los dueños de las tierras, 50,000 hectáreas podían ser irrigadas(6) . La gran mayoría de los canales (aproximadamente 100 km) fueron terminados y llenos de agua desde hace una década y las últimas porciones del sistema (dos reservorios más y dos canales) están aún siendo terminadas. Con los trabajos concluidos hasta ahora (ver Figura 1), entre 20,000 y 30,000 hectáreas podrían ser irrigadas, sin embargo sólo 6,000 hectáreas están actualmente bajo irrigación de los canales(7) .

Tan preocupante como esta escasa utilización de la infraestructura es el hecho de que virtualmente toda la producción es realizada por grandes productores quienes adquirieron sus tierras por compra a las comunas. Así pues, las comunas han vendido aproximadamente 91% de tierras potencialmente irrigables a tales productores y especuladores de tierras.(8) Acorde con información anecdótica disponible, estas ventas fueron hechas a precios muy por debajo de los estimados más conservadores sobre el valor potencial para la producción gracias a los canales. La mayoría de los precios por tierras irrigables fueron entre US$40 y $400 por hectárea (Castillo, 2003b). En otras palabras, las comunas vendieron sus mejores tierras a precios regalados.

El propósito del análisis presentado en este artículo es investigar qué pasó: ¿Agentes económicamente poderosos usaron influencia política e incluso armas para arrebatar tierras a los comuneros? ¿Los comuneros vendieron sus tierras debido a la pobre información que tenían acerca de oportunidades de mercado para productos posibles de cultivar con acceso a los canales y, por extensión, acerca del valor justo de mercado de sus tierras? ¿Fueron los comuneros motivados por la pobreza o por deseos de someter ganancias de largo plazo en favor de pequeñas pero inmediatas compensaciones? ¿Hubo corrupción?

En algunos casos y en cierto grado, sin duda todo esto pasó. Pero nosotros planteamos que la principal causa de la pérdida de tierras por parte de los comuneros fue que la combinación del tipo de inversión hecha por el gobierno ecuatoriano y la estructura comunal de la tenencia de tierras incrementó la valoración, es decir los precios de reserva, de la tierra para aquellos agentes externos a las comunas, mientras al mismo tiempo, produjo una disminución de esa valoración para los comuneros. El vacío resultante en valoraciones fue mayor mientras más propicias fueron las tierras para irrigación. Fue principalmente este efecto el que condujo a los comuneros a la decisión económicamente racional, aunque aparentemente perversa, de liquidar sus mejores tierras aún a bajos precios.

Más allá de explicar eventos pasados, este análisis tiene relevancia para la parte noroeste de la PSE, donde la fase final del proyecto de irrigación está bajo construcción, y más generalmente, para proyectos de desarrollo alrededor del mundo donde potenciales beneficiarios mantienen recursos comunalmente.

FIGURA 1
Península de Santa Elena y Trabajos del Proyecto Hidráulico Acueducto Santa Elena
terminados hasta el momento


* Universidad de Florida, Gainesville FL.
(1) Estimación de la Escuela Superior Politécnica del Litoral, 2000. Ver Sectores poblados y mano de obra/Componente 1 en Escuela Superior Politécnica del Litoral.
(2) Idem
(3) Estimación del consumo de los comuneros por Castillo, 2003b. Consumo promedio ecuatoriano por el Banco Mundial.
(4) Otro objetivo del proyecto era proveer agua para uso residencial e industrial.
(5) Ver Infraestructura de Riego/Infraestructura/Componente 1 en Escuela Superior Politécnica del Litoral.
(6) Idem
(7) Idem
(8) Entrevista con Jaime Proaño de CEDEGE, 2000. También Castillo (2003b), estudiando cuatro comunas donde canales han sido construidos, encontró que virtualmente todas las tierras irrigables han sido vendidas, representando esto cerca de dos tercios de toda la tierra que antes estaba en manos de tales comunas.

 
  <----

---->