MIERCOLES 27 DE NOVIEMBRE DEL 2002

 
 
 
 Contenido

Presentación
 
I Los primeros habitantes
 
II Las Sociedades indígenas
 
III Conquista Española
 
IV El apogeo del orden colonial
 
V La consolidación de la sociedad criolla
 
VI La Independencia
 
VII La Fundación de la República
 
VIII De la República Católica a la Revolución
 
IX La Revolución Liberal
 
X La Revolución Juliana
 
XI La Historia Contemporánea
 
XII Historia del espacio y
el territorio
 
XIII Vertientes históricas
 
XIV Documentos históricos
 
XV Propuesta de Programa para la enseñanza de Historia

 

Historia del espacio y el territorio en el Ecuador

 
GUAYAS
Cinco Cerros
Foto César Franco, Bolo Franco.
Tomado de Ecuador del Pacífico, Banco central del Ecuador, Quito, 1998.
Historia del Espacio y el Territorio en el Ecuador
(Desde la época aborigen hasta el siglo XIX)
 
María Elena Porras Paredes
 
Hacia una nueva perspectiva de análisis: Los nuevos referentes teóricos
Una nueva lectura de la historia territorial o llamada también "historia de límites" del Ecuador supone, hoy en día, la utilización de nuevos conceptos y referentes metodológicos en el tratamiento y comprensión del tema, en acuerdo con las propuestas desarrolladas por diversos especialistas nacionales y extranjeros que desde tiempo atrás vienen estudiando el proceso de la organización del espacio y el territorio en el Ecuador.
 
Una aproximación al tema de la historia del espacio y el territorio en el Ecuador exige un manejo apropiado de la noción de espacio, categoría utilizada especialmente por algunos geógrafos franceses contemporáneos ­ Olivier Dollfus, Robert Brunet y Jean Paul Deler, entre otros - , quienes han aplicado este concepto al estudio del espacio andino, en particular. Su interés primordial radica en caracterizar al espacio en sus diversas manifestaciones y relaciones con la sociedad que lo produce.
 
Así, frente al "espacio geográfico", definido como el espacio concreto natural, se encuentra el "espacio social", organizado y controlado en función de las necesidades de reproducción de la sociedad. De manera que el espacio geográfico se convierte en un "espacio social", cuya estructura es reflejo de la sociedad que o ha organizado.
 
En cada época de la historia, la sociedad va imprimiendo su sello más menos profundo en el espacio, en relación con las estructuras económicas y sociales que le son propias y con sus reglas de funcionamiento. La relación sociedad ­ espacio va a caracterizar el "espacio geográfico ­ social", definido como un conjunto apropiado, explotado, recorrido, habilitado y administrado por cualquier sociedad.
 
Se trata entonces de comprender cómo se ha organizado ese espacio en esa geografía tan particular, como es la de los Andes ecuatorianos; conocer quiénes y cómo lo intervinieron; entender que cuando estos espacios se superponen, coinciden o se transforman, ello supone también la generación de conflictos y competencias entre las sociedades, y aceptar que estos espacios pueden desaparecer o destruirse, por la disgregación de las sociedades que los crearon, pues al no ser inmutables o variar en su origen, duran tanto como las sociedades y las intervenciones humanas.
 
Como categoría ligada a la primera ­ a la del espacio -, está además la de territorio, cuyo definición contiene un doble significado: primero, como "una porción cualquiera del espacio terrestre, en general delimitado", y, el segundo, más objetivo y rico, en tanto contiene una idea de apropiación, de pertenencia o al menos de uso del espacio. En otras palabras, el territorio "es el espacio aquel en el que se habita, que se marca (delimita) y por el que se pelea" (Brunet).
 
De la manera como los grupos humanos ocupan el territorio y utilizan una determinada estrategia de reproducción histórica, se puede llegar a definir con mayor exactitud el significado de las "jurisdicciones" los "límites", las "fronteras", y también las "regiones". Sólo desde esta perspectiva conceptual y de análisis se puede configurar una historia de la organización espacial y del territorio, en su compleja dimensión, opuesta a una "historia de límites", como se venía haciendo para el caso ecuatoriano sólo hasta sólo hasta hace poco tiempo.
 
Herencia espacial del Territorio Ecuatoriano
Los Pueblos aborígenes del Ecuador: La organización de su espacio
En función de estos nuevos referentes teóricos, la nueva perspectiva histórica que estudia la organización del espacio durante la época aborigen del actual Ecuador, enfatiza en las grandes transformaciones que se dieron en la sociedad aborigen, a fin de comprender el carácter que asumió la organización del espacio durante esa etapa. De allí que los estudiosos han analizado, en primer lugar, las sociedades de cazadores ­ recolectores; más tarde a las primeras culturas agro-alfareras, con su concomitante proceso de sedentarización, que dio lugar al surgimiento de las primeras aldeas; luego los denominados "señoríos étnicos" y, finalmente, el Tahuantinsuyo, imperio Inca, al que quedaron sometidos los "señoríos étnicos".
 
Según las últimas evidencias arqueológicas, el primer poblamiento en el territorio del actual Ecuador sucedió alrededor de los 12.000 a de C., con los cazadores ­ recolectores, cuyos asentamientos poblacionales fueron de carácter temporal y se ubicaron básicamente en los valles altoandinos. En la costa, la caza y la recolección se unió a la pesca.
 
Después de varios milenios, se produjo entre las sociedades aborígenes una transformación de grandes proporciones como resultado de la aparición de la agricultura. Las comunidades aborígenes aprendieron a domesticar los animales y las plantas, y a cultivarlas en diferentes pisos ecológicos. A partir de entonces, el maíz constituyó la base del sometimiento de estos pueblos. Con el desarrollo de la agricultura, se posibilitó el crecimiento de estas comunidades, que para entonces ya tenían un cierto nivel de estabilización espacial, es decir, ya no eran sociedades nómadas, sino grupos que habían logrado apropiarse de un espacio más estable.
 
De este modo, surgieron las primeras aldeas agrícolas, con una diferenciación social y cierto grado de división del trabajo. A su interior se mantuvo una estructura comunal y una redistribución incipiente. Corresponden a estas características socioeconómicas las culturas de los llamados por la arqueología períodos Formativo (6000 ­ 5000 a. de C.) y Desarrollo Regional (500 a.C ­ 500 d.C): Valdivia, Chorrera, Machalilla, en la costa; Cotocollao y Cerro Narrío, en la Sierra, y en la Amazonía, la Fase Pastaza y los pueblos vinculados a la misteriosa Cueva de los Tayos, entre las más importantes.
 
Estas culturas y otras que vinieron posteriormente se desarrollaron ocupando un mayor ámbito territorial, con una vida urbana estable, agricultura desarrollada, variedad en la producción de artefactos, inclusive de metal. Mantuvieron canales de intercambio de productos, especialmente entre zonas geográficas diversas con climas y posibilidades productivas complementarias.
 
Los Señoríos étnicos norandinos
Los señoríos étnicos fueron unidades políticas que se desarrollaron en el Período de Integración (500 d. de C. ­ 1.500 d. de C.), gracias a alianzas guerreras que luego se consolidaron mediante complejos sistemas de parentesco y pertenencia étnica. Se denominaron también "cacicazgos", y contaron con una organización menor basada en unidades menores llamadas "ayllus", que reprodujeron, a una escala menor, el control de diversas zonas productivas, lo que hizo posible que sus miembros mantuvieran la estructura de producción comunitaria.
 

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La Hora 2003 - Quito - Ecuador