MIERCOLES 27 DE NOVIEMBRE DEL 2002

 
 
 
 Contenido

Presentación
 
I Los primeros habitantes
 
II Las Sociedades indígenas
 
III Conquista Española
 
IV El apogeo del orden colonial
 
V La consolidación de la sociedad criolla
 
VI La Independencia
 
VII La Fundación de la República
 
VIII De la República Católica a la Revolución
 
IX La Revolución Liberal
 
X La Revolución Juliana
 
XI La Historia Contemporánea
 
XII Historia del espacio y
el territorio
 
XIII Vertientes históricas
 
XIV Documentos históricos
 
XV Propuesta de Programa para la enseñanza de Historia

 

 De la "República Católica" hacia la Revolución Liberal

 
REPRESENTACION
Gabriel García Moreno
Representado como Don
Quijote con cura en jolgorio, obra de Joaquín Pinto en alusión a la reforma religiosa emprendida por García Moreno.
Museo Jacinto Jijón y Caamaño.
De la "República Católica" hacia la Revolución Liberal (1860-1875)
 
Sonia Fernández Rueda*
La etapa Garciana (1860-1875)
 
Introducción
Una vez superada la crisis políticas de 1859, que puso al Ecuador en peligro de desaparecer como Estado independiente, se inicia en el país una nueva etapa de su historia se extiende hasta 1875, tras la muerte violenta de Gabriel García Moreno, la figura política más destacada de estos años.
 
Esencialmente personalista y controversial, la numerosa producción historiográfica tradicional que existe sobre la llamada "etapa garciana" nos ha ofrecido una explicación parcial de sus significados. Entendida la historia como la suma de la acciones de los protagonistas individuales, se ha eludido la comprensión de las condiciones económicas, sociales, políticas y culturales que orientan y dan soporte a la acción de estos protagonistas.
 
No es de extrañarse por lo tanto que el centro fundamental del debate histórico haya constituido la propia existencia de Gabriel García Moreno sobre la que se han vertido múltiples opiniones contradictorias que han aportado sólo muy parcialmente a su conocimiento o al de su época.
 
En los últimos años, sin embargo, una nueva generación de historiadores ha buscado incursionar en los múltiples aspectos de su realidad, estudiados ya no de manera aislada, sino como elementos fundamentales de un todo integrado. Dentro de este nuevo enfoque, la reflexión sobre lo político, entre otros aspectos, ocupa un lugar primordial, con la intención de dar respuestas a problemas esenciales vinculados, principalmente, a la comprensión del carácter y funcionamiento del Estado y a su influencia en el proceso de integración nacional ecuatoriana.
 
Panorama histórico del "Garcianismo"
Una vez derrotadas las fuerzas de la dictadura de Guillermo Franco, el 24 de septiembre de 1860 se convocó a una Asamblea Constituyente a reunirse el 10 de enero de 1861. La Asamblea encargada en la promulgación de una nueva Constitución y de la elección presidencial, designó a García Moreno para el gobierno interino del país y, antes de finalizar sus labores, lo eligió presidente constitucional.
Algunos sectores dominantes jugaron un papel fundamental en su instalación en el poder. Sus matrimonios con Rosa de Azcásubi y, a la muerte de ésta, con su sobrina Mariana de Alcázar le permitieron incorporarse a la aristocracia quiteña, al mismo tiempo que conservaba sus vínculos con Guayaquil. Una alianza con la aristocracia quiteña y las élites guayaquileñas lo llevó al gobierno y convertirse, en las condiciones de descomposición política y social planteada por la crisis de 1859, en el agente y protagonista de la unificación del Estado ecuatoriano.
 
El primer período garciano (1861-1865) transcurrió en un ambiente de constante agitación política, provocado principalmente por la revuelta popular urvinista que se mantuvo latente hasta 1865, año en el que los Generales Urvina y Robles (levantados en armas en el Puerto de Guayaquil, y ya electo Jerónimo Carrión presidente) fueron derrotados en la famosa batalla naval de Jambelí.
 
García Moreno y sus colaboradores vieron en la Constitución de 1861 (mal considerada garciana) la causa del estado de convulsión y anarquía que reinaba en el país. Inspirada de convulsión y anarquía que reinaba en el país. Inspirada en los mismos principios semifederalistas de la de 1852, sancionó un sistema político descentralizado, garantizado a los poderes seccionales y provinciales una amplia autonomía administrativa con respecto al poder central, (Maiguashca: 1933:5) pero limitando sus atribuciones y sujetándose al control de un Consejo de Estado, creado con ese fin.
 
Argumentado el principio de la "insuficiencia de las leyes", García Moreno infringió sistemáticamente la Carta Fundamental, y en nombre del a religión, la moral y el orden implementó una política represiva y autoritaria. Ampliamente conocidos son los casos del fusilamiento del General Maldonado, la flagelación del general Ayarza y la tortura a la que sometió la liberal Dr. Juan Borja.
 
Al mismo tiempo, sin embargo, García Moreno desplegó una enorme actividad organizativa poniendo en marcha un ambicioso programa de reformas administrativas y económicas, que se cristalizó, definitivamente, en su segunda administración, con un éxito sin procedentes en la historia del país.
No fue igualmente exitosa la conducción de su política exterior. Objeto de una enorme crítica de sus contemporáneos, García Moreno declaró dos veces la guerra a Colombia con las consiguientes derrotadas para el país. Y fue calificada de antiamericana su posición con respecto al conflicto peruano ­ hispano de 1864 y a la invasión napoleónica a México, en ese mismo año. Una gran controversia desató, igualmente, su conocida solicitud del protectorado francés, así como su condena al proceso de unificación italiana en defensa del poder temporal del Papa, en 1870.
 
Cumplidos sus cuatro años de gobierno, Jerónimo Carrión, con su apoyo y el de sus partidarios, fue electo presidente en 1865. Carrión duró menos de dos años en el poder. Abandonado por García Moreno, que esperó encontrar en él un sucesor, con una oposición antigarciana fortalecida y tras un conflicto con el Congreso, fue obligado a dimitir en noviembre de 1867. Mediante nuevas elecciones, Javier Espinosa lo reemplazó en la presidencia.
 
Como Carrión, Espinosa tampoco terminaría su periodo presidencial. En el contexto de una nueva crisis política en 1869 (aunque no de las dimensiones de la de 1859), García Moreno destituyó a Espinosa; se proclamo Jefe Supremo de la República y convocó a una Asamblea Constituyente, la octava en lo que va de siglo, que se reunió en Quito en mayo de ese año.
 
Los asambleístas, en la mayoría correligionarios de García Moreno, lo eligieron Presidentes Constitucional e, inspirados en su pensamiento político, redactaron una nueva Constitución (1869).
A diferencia de la de 1861, esta Constitución o "Carta Negra", como fue llamada por sus oponentes, fue unitarias y centralistas: sometió a la provincia y a los municipios a la autoridad del poder central e hizo de la primera "la unidad fundamental de la división territorial del país" (Maiguashca: 1993:6). Pero a más de estas disposiciones, que ya daban un enorme poder al presidente, reimplantó la pena de muerte por delitos políticos, amplió a seis años el período presidencial, contempló la reelección inmediata e impuso la religión católica como condición para ser ciudadano ecuatoriano.
 
Armado de este instrumento jurídico, fue capaz de controlar (durante su segunda administración) cualquier intento de movilización política y de llevar a cabo una serie de reformas, opuestas, en algunos casos, inclusive a los intereses de los sectores que llevaron a la presidencial, contempló la reelección e inmediata e impuso la religión católica como condición para ser ciudadano ecuatoriano.
 
Armado de este instrumento jurídico, fue capaz de controlar (durante su segunda administración) cualquier intento de movilización política y de llevar a cabo una serie de reformas, opuestas, en algunos casos, inclusive a los intereses de los sectores que le llevaron a la presidencia.
 
* Presidenta e Investigadora del Taller de Estudios Históricos
 

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