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IMPERATIVO
NACIONAL
La seguridad jurídica
Por: Fundación
Hacia La Seguridad Imperio de la Ley
CUANDO
SE HABLA DE SEGURIDAD JURÍDICA,
toda persona se hace su propia figuración. Las leyes ecuatorianas
la introducen, como norma constitucional, entre los derechos
de los ecuatorianos. Pero no la definen.
Tres pilares
En el entendimiento de Fundación
Hacia la Seguridad - Imperio de la Ley, la Seguridad Jurídica
tiene tres pilares:
Una razonable convicción
de que las leyes se aplican, lo que implica que tiene vigencia
el estado del derecho, donde el Estado es el primer cumplidor
de la Ley. Así mismo, la razonable convicción de
que se respetan los contratos, cuyo sustento tendría que
estar dado porque el Estado sea la entidad más celosa
en honrar las obligaciones contractuales. Y por último,
una alta dosis de confianza en los sistemas judiciales, ordinarios
o alternativos, que sirven para solucionar controversias.
Estos valores de la Seguridad
Jurídica tuvieron efectiva vigencia en la República
del Ecuador. Pero penosamente, comenzaron a desvanecerse a partir
del 11 de julio de 1963, con la primera de las varias dictaduras,
que debilitaron sustancialmente la sustentación jurídica
del Estado. La responsabilidad de los gobiernos civiles no es
menos grave que la de los militares, cuando ninguno se esforzó
por restaurar la Seguridad Jurídica.
Sin Seguridad Jurídica
no se puede tener ni desarrollo económico, ni justicia
social.
El desarrollo económico
se da por la suma de esfuerzos individuales que inducen a determinadas
personas a arriesgar capitales. Si el entorno no brinda esas
bases de Seguridad Jurídica, simplemente la inversión
no se produce, el empleo no se genera, la tecnología no
llega, y la esperanza de mejoramiento de la sociedad se esfuma.
Si falta el cumplimiento de la
Ley y los Contratos, es decir si cobra carta de naturalización
el abuso del que tiene poder político, económico
o burocrático, aquello perjudica, inevitablemente, a todos
los ciudadanos en sus vidas personales; pero los perjudica más,
mientras menos fortalezas hay para defenderse. Y la capacidad
de defensa es directamente proporcional a la capacidad económica.
El que tiene mayores bienes, influencia o poder es el que sufre
menos. Mientras más pobre y alejado de las decisiones
del poder, mayor riesgo y peor situación tendrá.
En las relaciones
internacionales
La Seguridad Jurídica
es ya un valor requerido y apreciado como elemento de la prestancia
de un país. Un país sin Seguridad Jurídica
es país al cual la comunidad internacional se le cierra.
Y la eliminación de oportunidades en la comunidad internacional,
implica, por sí misma, limitaciones al progreso y a las
oportunidades de desarrollo de las personas. No hay país
respetado si no hay Seguridad Jurídica.
Estas son las realidades que
inspiran el esfuerzo que, de otra parte, se origina en el sector
privado, en elementos ajenos al manejo del poder. Los elementos
que impulsan a la Fundación tienen un denominador común:
patriotismo, amor al Ecuador; y junto a ello, la convicción
de que la justicia es valor esencial y que el derecho tiene que
ser el instrumento básico de la justicia.
Las herramientas
Hacia la Seguridad ha diseñado
para llevar adelante este proceso de reconstitución jurídica
del Ecuador son diversas y simples. No fáciles, pero sí
evidentes. Estas se pueden resumir en las siguientes medidas:
- Hay que eliminar la inmensa
normatividad secundaria, es decir los actos administrativos que
contradicen la Constitución y la Ley.
- Hay que depurar las leyes,
para eliminar lo obsoleto y lo anticonstitucional.
- Hay que vigilar, como tarea
social común, los actos administrativos nuevos que se
dan con el alcance general y las decisiones de los Tribunales.
- Hay que reformular códigos
y hay que lograr que todo aquello se realice.
Para ello es necesario que tanto
desde la Presidencia de la República, cuanto el Congreso
Nacional, que conscientes de esta realidad se han dignado celebrar
convenios con Fundación Hacia la Seguridad, sean perseverantes
e incansables en apoyar el proceso y producir las modificaciones
necesarias. Junto a ello, esperamos seguir contando con una conciencia
cada vez más clarividente de este fenómeno en el
entorno de nuestra sociedad y con la colaboración desinteresada
y apreciada de colegas abogados y universidades.
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