|
INCUESTIONABLE
LIDERAZGO
La imagen del Ministerio Público
Por: Dr.
Juan Terán Puente,
EL
MINISTERIO PÚBLICO
obtuvo su total autonomía a partir de marzo de 1997, pero
adquiere su protagonismo verdaderamente en la administración
de justicia del país, cuando se constituye en el titular
de la acción penal que ejerce para combatir el delito,
en representación de la sociedad, a partir de la plena
vigencia del Código de Procedimiento Penal, esto es desde
el 14 de junio de 2001, que le otorgó este deber y atribución.
El radical cambio de sus funciones,
concomitante con la implementación del sistema acusatorio
oral, suscitó ciertas corrientes de oposición y
pese a las deficientes condiciones iniciales de infraestructura,
el Ministerio Público ha ido afianzando y perfeccionando
el nuevo ejercicio de sus funciones, y adquiriendo la confianza
y el beneplácito de la ciudadanía y de los abogados
que patrocinan a los usuarios, llevando en este proceso un incuestionable
liderazgo y mérito la Señora Ministra Fiscal General
del Estado, cuya intervención y esfuerzo fueron decisivos
para la expedición del nuevo código e implementación
del nuevo sistema procesal penal en el Ecuador, que así
se puso a tono con los demás países y con los convenientes
y tratados internacionales que lo exigían.
La imagen del
Ministerio Público
En esta perspectiva, resulta
absolutamente inexplicable y censurable a la vez, el afán
de algún ente aún desconocido, al haber propiciado
la grabación de un video, que se ha difundido por un medio
de televisión, con ocasión del concurso que se
realiza para llenar la vacante de Ministro Fiscal Distrital de
Pichincha, y concretamente respecto de las pruebas escritas rendidas
en el mismo.
Los concursos
de oposición y merecimientos
En efecto, sin tomar en consideración
que el concurso es de oposición y merecimientos, y que
en el mismo se evalúan por igual la trayectoria y distinciones
alcanzadas a lo largo de su vida profesional por los concursantes,
como las pruebas escritas y oral, el reportaje en referencia
hace fisga de manera burda e irrespetuosa, de los concursantes
e inclusive de una presunta actitud de copia de uno de ellos,
tratando de estigmatizar a todos, sin tomar en cuenta, como queda
dicho, los demás elementos de concurso y mucho menos el
carácter de las preguntas formuladas para la prueba escrita,
que a todas luces correspondan a un ámbito ajeno al profundo
y vasto campo de especialización que está obligado
a conocer el Fiscal, y que efectivamente lo conoce y lo aplica
a diario en el desempeño de sus funciones delicadas y
de altísima responsabilidad. Esto sin contar con la ambigüedad
y ambivalencia de dichas preguntas.
Para ilustrar mejor lo manifestado,
y tomando en cuenta que la casi totalidad de concursantes somos
Agentes Fiscales en funciones, resulta imprescindible mencionar
los numerosos cursos de capacitación que el mismo Ministerio
Público supo impartirnos, siempre por la acuciosa preocupación
de la Señora Ministra Fiscal General, con anterioridad
a la vigencia del nuevo código y después de ella,
a través de seminarios, cursos, paneles, conferencias,
que en tratándose de los primero tuvieron duración
de hasta seis meses, y lo que es más contaron con las
enseñanzas inmejorables maestros nacionales y extranjeros,
tanto en el ámbito doctrinario como en el de la aplicación
práctica que la impartieron inclusive Ministros Fiscales
de Francia y de Costa Rica, así como altos oficiales de
la Policía Judicial del país primeramente nombrado.
Por lo contrario, cualquier prueba
que no tenga en cuenta los amplios conocimientos específicos
y de especialización del Fiscal, solo puede producir un
resultado de bajas calificaciones y dar por lo mismo una imagen
distorsionada de la verdadera capacidad de los Fiscales concursantes,
y por ende afectar inclusive la imagen del Ministerio Público,
como en efecto y muy lamentablemente ha ocurrido.
La dignidad
de los Fiscales
A quien entonces, le interesa
afectar y dañar la buena imagen del Ministerio Público,
conseguida con tanto esfuerzo y capacidad de nuestra primera
Autoridad ya mencionada y por todos los señores Fiscales
y personal que lo conforman?
Es esta la interrogante justa e inquietante que todos nos formulamos,
y que quienes nos suscribimos la hemos recogido y la manifestamos
expresamente, como un acto de defensa de la dignidad de los Fiscales,
y de la imagen y bien ganado prestigio del Ministerio Público
en general, y especialmente del Ministerio Fiscal de Pichincha.
|