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MENOR
Un
adjetivo advenido sustantivo
Por: Lic.
Osvaldo Agustín Marcón
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Real : Calle Necochea 5724 C.P. 3000 Ciudad de Santa
Fe República Argentina
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COMO
REGLA GENERAL DEBE RECORDARSE
que algunos términos ocupan el centro de las ideas, esquemas,
conceptos, supuestos y herramientas que organizan la reflexión
y las estrategias propias de una disciplina. Esto es lo que ocurre
con el término 'Menor' en el terreno de la Minoridad.
La inconveniencia del término
ha sido discutida en numerosas oportunidades sin que la argumentación
haya logrado de-mostrar la factibilidad de un cambio, especialmente
por lo que el cambio del término acarrearía -en
términos de rigor y coherencia lógica- sobre los
cuerpos teóricos globales. Pero no haber encontrado una
solución luego de admitir el problema no obsta que se
continúe andando el camino pues el lenguaje técnico
revela la ideología subyacente, no en el sentido de 'ideología
política' sino en el sentido de conjunto de representaciones
que regulan la vida social. Como afirmara la Semióloga
Cristina Corea.
"Históricamente es
observable que si una categoría se ha tornado exitosa
en la esfera de la representación, si aparece un poco
por todos lados, si admite un sentido y su contrario sin que
estalle la contradicción, si los invitados están
inmediatamente de acuerdo en ver en ello una solución
o una vía ideal es porque la esfera de la representación
se ha autonomizado del campo supuestamente representado en ella".
Una situación paradojal
se ha planteado en los cuerpos teóricos que utilizan como
uno de sus ejes terminológicos a la palabra 'Menor'. Se
refiere por medio de ella a alguien a quien se intenta re-conocer
como Sujeto de Derechos pero, paralelamente, a nivel lingüístico,
se le niega una designación por vía substantiva,
asignándosele una designación residual por vía
adjetiva.
El término
'Menor' es, sin duda alguna, un adjetivo y no un sustantivo.
Lo que deviera calificar a otro
término aparece, así, expropiado del núcleo
al cual anclarse. Lo substancial (lo substantivo) no aparece
más que como una construcción adjetiva secundaria.
Se designa a un Sujeto más por lo que lo coloca en una
situación de inferioridad (la característica de
'Menor') que por lo que lo reconoce como Sujeto de Derechos:
su condición de Persona Humana. 'Menor' no designa así
una realidad ontológica sino un elemento técnico
junto al conjunto de elementos técnicos consensuados para
operar doctrinaria y jurisdiccionalmente. Esta retórica
de la representación se constituye mediante abstracciones
que pierden en su operación lo que debiera ser substancial,
a manos de la mera adjetivación.
Esto significa que el 'Menor'
no adquiere como regla general en -por ejemplo- el expediente
la condición de realidad efectiva sino que se transforma
en un objeto de estudio y abordaje para las instancias jurídicamente
establecidas, no pocas veces fagocitadas por las instancias administrativamente
establecidas. La condición de realidad efectiva, ontológica,
es decir la condición substantiva y no meramente adjetiva,
la definición por lo que es (Sujeto, Persona Humana) y
no por el accidente que lo mantendría en inferioridad
(minoría de edad), acarrea indefectiblemente la idea de
protagonismo en todo proceso judicial. Protagonismo en la construcción
de alternativas de acción que involucre en su construcción
y responsablemente al Sujeto. Disponer sobre el Sujeto es posicionarlo
en cuanto objeto. Disponer con el Sujeto es posicionarlo en cuanto
tal (es decir en cuanto Sujeto).
El lenguaje no es indiferente
respecto de los aspectos construíbles y de-construíbles
de la realidad. Por el contrario, participa activamente en tal
construcción y/o de-construcción. Continuar utilizando
el término 'Menor' equivale a continuar adjetivando lo
que ontológicamente es substantivo. Una solución
estrictamente técnica podría ser la de reemplazar
progresivamente el adjetivo 'Menor' por el substantivo adjetivado
'Sujeto Menor'. Ello no alteraría la coherencia interna
de los cuerpos teóricos, doctrinarios, etc., pero tendería
a modificar aspectos reales que dependen del modo en que se los
designa desde el lenguaje.
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