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PREGUNTAS,
TESTIMONIOS Y TIPO DE TESTIGOS
Los interrogatorios judiciales
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Por: Dr. Fabián
Mensías Pavón MSc.
Docente de la Facultad
de Jurisprudencia de la Universidad Central del Ecuador.
Miembro de la Asociación Iberoamericana de Psicólogos
Jurídicos
Preguntas
capciosas
Son aquellas que, para descubrir
la verdad, emplean artificios, suposiciones falsas o mentiras.
Tienden a que el interrogado rompa su reserva al creer descubierto
lo que oculta o a llevarlo a la confusión con supuestas
contradicciones.
Este tipo de pregunta se aprecia cuando a Jesús le increpan:
¿Eres tú el Rey de los Judíos? a lo que
el contesta: "Tú lo dices". A un lado el aludido
conocimiento sobrenatural del pensamiento ajeno, el silencio
posterior del interrogador consigue la afirmación capciosa.
Preguntas
Impertinentes
Son las que no se refieren a
los hechos o derechos objeto del proceso, son preguntas extrañas
al interrogado.
Preguntas
sugestivas
Son aquellas que contienen en
sí la respuesta que ha de darse, en forma directa o de
modo encubierto.
Este tipo de preguntas debe evitarse,
por ser fuertemente sugestivas, capciosas o impertinentes. Nuestro
C.P.P., en sus Arts: 119 y 133, hace hincapié al respecto.
Kretschmer,
distingue cuatro tipos de preguntas:
1. Tipo de pregunta sin sugestión: "Le pido, ¿por qué
motivo Ud., ha venido aquí?". Este tipo de pregunta
tiene la ventaja de evadir todas las sugerencias, su inconveniente
hace perder mucho tiempo, porque el interrogado divaga y se pierde
en los detalles sin importancia.
2. Tipo: pregunta alternativa: "¿Tiene Ud., algún
dolor o no le duele nada?". La ventaja de estas preguntas,
es el ahorro de tiempo ya que delimitan el tema del relato y
no suministran sugerencias inadecuadas. De acuerdo a las contestaciones,
se puede realizar diversas preguntas alternativas.
3. Tipo: pregunta sugestiva pasiva: "¿Le duele
a Ud. , algo?".
4. Tipo: pregunta sugestiva
activa: "¿Cierto
que a Ud. , nada le está doliendo?".
Bumke califica como preguntas sugestivas:
"¿Tenía el
sindicado un bastón en la mano?" "¿Llevaba
anteojos?". Si queremos saber de qué color era un
objeto determinado, será preferible al menos como primera
pregunta: "¿De que color era?" en vez de: "¿Era
verde, amarilla?" y, peor aún, hacer ver diferentes
colores.
Así mismo, en las diligencias
de reconocimiento se deberá decir: "¿El autor
del hecho es uno de estos?", en vez de: "¿Cuál
de éstos es el autor?", porque en este último
caso casi con seguridad el sujeto interrogado dirá que
entre las personas que se ve, se encuentra el autor.
También es una pregunta
sugestiva o capciosa, interrogar de la manera siguiente o semejante:
"¿Cómo explica usted que en el proceso algunos
testigos afirman que lo vieron cometer el delito por el cual
se le somete a indagatorio o que usted es de dicho delito responsable?".
Otro autor
considera:
1. Afirmativas por presunción.
Se le formula una pregunta
de presunción que tiene muchas probabilidades de ser contestada.
Así: ¿de qué color era la corbata que llevaba
el acusado el día del crimen?, sin antes preguntarle sí
llevaba o no corbata y si le había visto. Este tipo de
pregunta implica una gran capacidad sugestiva.
2. Disyuntivas Parciales. Al interrogado le damos la alternativa
de decidirse entre dos posibilidades, entre la que puede hallarse
la verdadera. Si preguntamos al testigo si llevaba o no corbata
el acusado, podemos recibir respuesta afirmativa;
Y entonces, formulamos otra pregunta: ¿La corbata era
amarilla o negra? puede suceder que al testigo le pareció
de color azul, más al observar que tiene dos colores a
elegir, aceptará silenciosamente su error y por semejanza
contestará: negra.
Estas preguntas son frecuentes,
a veces de una manera premeditada, por interrogadores que para
evitar ser engañados creen que no hay mejor medio que
empezar engañando ellos al testigo.
3. Afirmativas y negativas
condicionales. Estas
preguntas condicionadas en su doble forma: afirmativa o negativa,
entrañan una sugestión al obligar al sujeto a decidirse
entre un sí y un no. Ejemplos:
Condicionada afirmativa: ¿No
era negra la corbata que llevaba el acusado?.
Condicionada negativa: ¿Era acaso blanca la corbata?
Por el tipo de preguntas, el
testigo advierte implícitamente que se espera de él
una afirmación en el primer caso y una negación
en el segundo, y si no está seguro de sí mismo,
preferirá contestar de acuerdo con lo que el interrogador
parece esperar de él.
4. Disyuntivas completas.
Por el mero hecho de
formular explícitamente las dos posibilidades (Era así?
o No era así?), son menos sugestivas que las anteriores.
5. Determinantes. Preguntas con pronombres interrogativos:
¿Cómo?, ¿Cuánto?, ¿Por qué?,
merece el calificativo de imparcial. (Por ejemplo: ¿Cómo
iba vestido el acusado?, ¿Dónde vio usted por primera
vez a x?, etc.).
Mecanimsos
para lograr mayor objetividad en las respuestas
El método basado en atemorizar
al sujeto con castigos humanos y divinos cuando declare en falso,
no es aconsejable. Podemos decir que el único factor que
conviene conocer para resolver este problema es la conciencia
moral de los declarantes, el grado de conciencia a la verdad
y a la justicia.
Se ha observado un hecho curioso:
los testigos más moralistas se impresionan más
ante las amenazas, la severidad y el ceremonial que se desarrolla
durante el interrogatorio. En cambio, los amorales son indiferentes
ante él. Por esta razón, se conceptúa superfluo
el juramento e insuficientes las advertencias acerca de la responsabilidad
inherente al acto del testimonio.
Sin embargo, es necesario un
previo examen de la personalidad del testigo y de su disposición
a testimoniar, con el fin de poder predecir cuál ha de
ser la intención que le guíe al hacerlo. Si del
previo análisis del sujeto se deduce que su testimonio
no será imparcial, hay que pensar si esta parcialidad
se deba a un fin: noble (compasión, altruismo), inmoral
(venganza, beneficio), o puede ser producto de un deseo egoísta
de quedar bien y comprometerse lo menos posible. Por esta razón,
es indispensable un sutil estudio psicológico de estos
"imponderables" que tanto influyen en la obtención
de testimonios equívocos y arbitrarios.
Deducimos la importancia de los conocimientos de psicología
individual a la situación particular de cada declarante.
Personalidad y Testimonio
El tipo de personalidad ejerce gran influencia en un testimonio.
El valor de la declaración sólo puede juzgarse
conociendo quién ha realizado.
Afirmamos que mientras más
extrovertido sea el sujeto más fácil será,
dentro de ciertos límites, la obtención del testimonio.
El sujeto introvertido proporcionará declaraciones más
parcas e incluso más subjetivas, más constantes,
menos influenciables por las circunstancias exteriores y por
el tiempo. Se hace necesario el conocimiento de los tipos de
personalidad.
Debemos tomar en cuenta las diferencias
individuales, que repercuten en el tipo de testimonio. Estos
son: El tipo objetivo-conservador y el subjetivo-elaborador;
el sujeto sensitivo y el apático; los sujetos inestables;
el falso insensible y el falso sensible; los sujetos susceptibles;
los sujetos de temperamento eufóricos, hipomaníacos
y depresivos; el observador y el descriptivo; el obstinado y
el voluble; el tímido; el narrador; el vanidoso; el mentiroso;
los mitómanos; los fabuladores.
Tipos de testigos
1. El
tipo descriptivo, que anota los aspecto destacados de la imagen
y del acontecimiento sin atribuirles significado. Hay ausencia
de emotividad y de atención sistemática.
2. El
tipo observador, conduce su atención hacia la escena.
3.
El tipo emocional, reproduce sobre todo la emoción que
emana de la escena misma.
4. El
tipo erudito, anhela sobre todo contar aquello que sabe del objeto
y del hecho en general. En consecuencia da una prueba de memoria,
pero no de aptitud para reproducir los detalles.
5.
El tipo imaginativo, poético, que descuida la observación
y la sustituye por recuerdos personales, con tendencia hacia
la afectividad.
Errores del
testimonio
1. Hábito. Se reproducen los sucesos, como acostumbran
a ocurrir y no como han pasado en realidad.
2. Sugestión, es decir el automatismo causado por la
presencia, en las preguntas, de elementos que condicionan la
contestación en un sentido determinado.
3. Confusión temporal, llamada también transposición
cronológica.
El sujeto cree que ciertos hechos acaecidos antes, son tomados
como sucedidos después de la situación a testimoniar
y viceversa. En efecto, en uno de los procesos psicológicos
más inestables e influenciables, los jueces acostumbran
pedir a los testigos, fechas de acontecimientos, esto sirve para
aumentar la confusión que pudiese ya existir.
4. Tendencia afectiva. Se forma en el sujeto frente a toda
situación haciéndola sentir simpatía o antipatía
no sólo hacia las personas, sino hacia todo lo existente.
Teóricamente puede hablarse de vivencias neutras; en la
práctica todo lo que percibimos y recordamos se encuentra
íntimamente ligado a un tono afectivo, que hace imposible
substraerse a la influencia deformante (exageración o
disimulación) a lo largo del proceso psíquico que
culmina en el juicio.
Por ejemplo, cuando participamos
de una discusión, acerca de una jugada de un partido de
fútbol, cada uno de nosotros hemos visto el partido de
un modo distinto. Hombres ecuánimes, inteligentes, sostienen
puntos de vista contrarios acerca de una misma jugada; es que
las cosas no las vemos ni las creemos como son, sino como quisiéramos
que fuesen.
Verificación
de la aptitud de los testigos
Para reconocer si un testigo
se encuentra en "capacidad de testimonio", no sólo
debe realizarse un examen psíquico y sensorial.
Todo testigo que revelará los hechos que ha "visto",
debe ser sometido a un examen oftalmológico
para evaluar su capacidad visual y descartar cualquier enfermedad
como puede ser.
1. La miopía.- Significa que el ojo sólo puede
enfocar los objetos cercanos pero no los que están a distancia;
entonces ven borroso.
2. La presbiopía.- Los sujetos con este problema, ven las
imágenes más claras cuando están bien distanciados,
pero en cambio todo lo que está cerca de sus ojos lo ve
borroso
3. El astigmatismo.- Es un problema visual que distorsciona
a las imágenes. Las personas no ven bien los ejes horizontales
y verticales.
4. La ambliopía.- Parece existir problema en la transmisión
de los mensajes visuales al cerebro. Ambos ojos son normales,
y también lo son las fibras nerviosas ópticas,
pero por alguna razón el cerebro no recibe la información
visual de un ojo. Como resultado, la persona afectada tiene una
visión borrosa y deformada del mundo. En ocasiones este
problema, va asociado al estrabismo (ojos bizcos). Las personas
con esta dolencia usan un solo ojo alternado cada vez.
5. Las cataratas.- Es la opacidad del cristalino o de la
cápsula que lo recubre. La luz no puede llegar a la retina.
Se producen como resultado del envejecimiento de los tejidos,
cuando existe diabetes, también puede deberse a ciertas
ocupaciones como la de soplar vidrio, en la que los ojos están
expuestos a calor y luz intensa.
6. Ceguera nocturna.- Es una dificultad para adaptar la visión
durante el crepúsculo o en las horas de la noche.
Debemos también evaluar
la capacidad auditiva a testigos que deben informar acerca de
datos (ruidos, conversaciones, etc.).
Para confirmar lo anterior, nos
valemos de la reconstrucción de los hechos, colocando
al testigo en idénticas condiciones de observación
a las que, en su inicio, se le suponían y apreciamos si
es capaz de percibir detalles equivalentes a los que afirma haber
discernido. Pero esta prueba tiene el inconveniente de que el
testigo acostumbra colocarse en mejores condiciones de observación;
por otra parte, el simple hecho de que esté prevenido
sobre lo que va a testimoniar incita excepcionalmente su capacidad
perceptiva y el resto de fenómenos psicológicos.
En ocasiones excepcionales puede resultar de interés la
determinación previa de la capacidad gustativa u olfativa
de un testigo.
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