![]() |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
|
|
EXTRACTO DEL
PROYECTO DE LEY NOMBRE: "REFORMATORIA AL CODIGO DEL TRABAJO". CODIGO: 27-1400. AUSPICIO: H.H. EVELYN GUERRERO y JORGE SANCHEZ ARMIJOS. COMISION: DE LO LABORAL Y SOCIAL. INGRESO: 21-12-2006. FECHA DE FUNDAMENTOS: El pilar fundamental del desarrollo de los pueblos es la salud de sus habitantes; en nuestro país la salud ha sido relegada por la mayoría de gobiernos, retrasando el progreso social, educativo, productivo y económico de los ciudadanos y por ende del Ecuador entero. En razón de la desidia del aparato estatal para solucionar los problemas inmediatos relacionados con salud, corresponde a las instituciones públicas y a las empresas privadas aportar con medidas que ayuden a solucionarlos. OBJETIVOS BASICOS: Tomando en consideración un parámetro ínfimo de la Organización Mundial de la Salud OMS, el presente proyecto de ley, pretende establecer un programa de detección precoz de aplicación sistemática o universal, para localizar en una población determinada y asintomático, una enfermedad grave en estado inicial, con el objetivo de disminuir la tasa de mortalidad a través de un tratamiento primario, eficaz y curativo. CRITERIOS: Es importante el impulso de la medicina preventiva, ya que, antes de curar, es preferible evitar la enfermedad. Al poner en práctica este criterio no solo se reduciría la mortalidad, sino que todas las personas evitarían las consecuencias físicas, mentales, emocionales, sociales y económicas que el no detectar una enfermedad a tiempo conlleva. f.) Ab. Vicente Taiano Basantes, Secretario General del Congreso Nacional.
EXTRACTO DEL
PROYECTO DE LEY NOMBRE: "DE MANCOMUNIDADES". CODIGO: 27-1401. COMISION: DE DESCENTRALIZACION, DES-CONCENTRACION Y REGIMEN SECCIONAL. INGRESO: 02-01-2007. FECHA DE FUNDAMENTOS: El Ecuador como Estado, se organiza territorialmente para fortalecer la democracia, resolver necesidades de gestión, desarrollo productivo, satisfacción de servicios, seguridad jurídica y ciudadana, y lograr la gobernabilidad. En todos los esquemas, el nivel intermedio tiene como misión articular el nivel nacional con las instancias de los consejos provinciales, municipios y juntas parroquiales comunales, para establecer órganos con capacidad de gestión, administración y poder. OBJETIVOS BASICOS: El presente proyecto de ley tiene por objeto establecer el marco jurídico para la conformación, funcionamiento y fortalecimiento de las mancomunidades, dentro del sistema de consejos provinciales, municipios y juntas parroquiales, para que se organicen y encarar de manera conjunta planes, programas y proyectos de desarrollo. CRITERIOS: Es imperativo asociar a tales instituciones, mancomunadas desde las bases, como un instrumento de agrupación; la mancomunidad asociada, es la creación de consensos, de desarrollo territorial y económico, de constituirse legal o institucionalmente. Dependiendo de las posibilidades legales y de la voluntad asociativa, las mancomunidades se asocian para la ejecución de una competencia, objetiva y de capacidad global. f.) Ab. Vicente Taiano Basantes, Secretario General del Congreso Nacional.
Alfredo Palacio González Considerando: Que, el artículo 86 de la Constitución Política de la República, obliga al Estado a proteger el derecho de la población a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, garantizando un desarrollo sustentable, velando por que este derecho no sea afectado y garantizando la preservación de la naturaleza; Que, la misma Constitución, en su artículo 248 prescribe que el Estado tiene derecho soberano sobre la biodiversidad biológica, reservas naturales, áreas protegidas y parques nacionales y que su conservación y utilización sostenible se realizará con la participación de las poblaciones involucradas cuando el caso lo amerite y de la iniciativa privada, de acuerdo a los programas, planes y políticas que las consideren como factores de desarrollo y calidad de vida y de conformidad con los convenios y tratados internacionales; Que, de acuerdo lo previsto en el artículo 69 de la Codificación de la Ley Forestal y de Conservación de Areas Naturales y Vida Silvestre, es de competencia del Ministerio del Ambiente, la planificación, manejo, desarrollo, administración, protección y control del Patrimonio de Areas Naturales del Estado; Que, siendo el Ecuador el país con la más alta diversidad de especies del mundo con relación a su superficie, la deforestación constituye una grave amenaza a la conservación y al uso sustentable de la biodiversidad como recursos estratégicos para la economía del país; Que, el Ecuador es un país de enormes potencialidades, por su gran diversidad biológica, extraordinaria variedad de ecosistemas que coexisten en un territorio relativamente pequeño, posibilitan a su población el acceso a los recursos naturales, y le dotan de innumerables oportunidades para impulsar el desarrollo sustentable; Que, la República del Ecuador, suscribió, aprobó y ratificó el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, instrumentos que se encuentran publicados en los registros oficiales números 128 y 148 de 12 de febrero y marzo 16 de 1993; Que, la Comunidad Andina de Naciones, mediante Decisión No. 523, expidió la Estrategia Regional de Biodiversidad para los Países del Trópico Andino, publicada en el Registro Oficial No. 672 del 27 de septiembre del 2002; Que, el Ministerio del Ambiente, con la participación de sectores relacionados con la conservación y uso sostenido de la biodiversidad, ha elaborado la Estrategia Nacional de Biodiversidad de la República del Ecuador; Que, es necesario establecer como política de Estado, la Estrategia Nacional de Biodiversidad; y, En ejercicio de la atribución que le confiere el artículo 171, numeral 3 de la Constitución Política, Decreta: Art. 1.- Establécese como Política de Estado la Estrategia Nacional de Biodiversidad, contenida en el documento denominado "Política y Estrategia Nacional de Biodiversidad del Ecuador 2001 - 2010", que forma parte del presente decreto. Art. 2.- El Ministerio del Ambiente, en su calidad de Autoridad Nacional Ambiental, difundirá el contenido de "Política y Estrategia Nacional de Biodiversidad del Ecuador 2001 - 2010". Art. 3.- El presente decreto entrará en vigencia a partir de su publicación en el Registro Oficial. Dado en el Palacio de Gobierno, a 9 de enero del 2007. f.) Alfredo Palacio González, Presidente Constitucional de la República. f.) Anita Albán Mora, Ministra del Ambiente. Es fiel copia del original.- Lo certifico. f.) Dr. Diego Regalado Almeida, Subsecretario General de la Administración Pública. Política y Estrategia Nacional de Biodiversidad del Ecuador 2001 - 2010 Tabla de contenido Presentación Primera parte: La biodiversidad como recurso estratégico del Ecuador Cómo se ha aprovechado
nuestra biodiversidad y cuál es su potencial Visión al año 2020 Tercera parte: Líneas estratégicas Línea estratégica 1. Consolidar y potenciar la sustentabilidad de las actividades productivas basadas en la biodiversidad nativa Resultado 1. Se da mayor valor
a los productos maderables y no maderables y a los servicios
que proveen los bosques y se han detenido los procesos de deforestación
del bosque nativo Línea estratégica 2. Asegurar la existencia, integridad y funcionalidad de los componentes de la biodiversidad: Ecosistemas, especies y genes Resultado 1. Se ha fortalecido
y consolidado el Sistema Nacional de Areas Protegidas, incluyendo
los ecosistemas en peligro y las áreas de significativa
biodiversidad y endemismo del país Línea estratégica 3. Equilibrar presiones para la conservación y uso sustentable de la biodiversidad Resultado 1. El Estado dispone
de una valoración integral del costo-beneficio de los
proyectos petroleros, mineros, eléctricos y de vías,
con relación a los impactos sobre la biodiversidad. Esto
le permite organizar el territorio y establecer áreas
restrictivas y de expansión de estas actividades Línea estratégica 4. Garantizar el respeto y ejercicio de los derechos individuales y colectivos ciudadanía para participar en las decisiones relativas al acceso y control de los recursos, y asegurar que los beneficios de la conservación y uso de la biodiversidad y de los conocimientos, innovaciones y prácticas de las comunidades y poblaciones locales sean justa y equitativamente distribuidos Resultado 1. Se garantizan los
derechos de propiedad comunitaria de las tierras y territorios
de pueblos indígenas y afroecuatorianos y comunidades
locales, y el ejercicio de los derechos y responsabilidades individuales
y colectivos Cuarta parte: Regiones de atención especial Amazonía Quita parte: Gestión de la estrategia nacional de biodiversidad Desarrollo institucional Resultado. El Ecuador cuenta con un sistema descentralizado de gestión ambiental eficiente y participativo, con claras competencias para el manejo de los recursos de la biodiversidad, y apto para coordinar y conducir la implementación de la Estrategia Nacional de Biodiversidad Desarrollo normativo Resultado. Se han formulado,
aprobado, promulgado y armonizado las normas legales Resultado 1. Se ha establecido
un sistema de valoración económica de la biodiversidad
e incentivos económicos para la conservación y
uso sustentable de la biodiversidad en las estrategias sectoriales,
políticas y planes del país Gestión de la planificación Resultado 1. El plan nacional
de ordenamiento territorial como parte de la planificación,
ha contribuido a solucionar conflictos de uso de los recursos
de biodiversidad y ha potenciado el desarrollo sustentable y
equilibrado del territorio nacional y el aprovechamiento de la
biodiversidad Gestión del desarrollo tecnológico Resultado 1. Los sectores productivos
han incorporado tecnologías limpias y procesos de producción
de bajo impacto ambiental Gestión de la prevención de impactos Resultado 1. La evaluación
de impacto ambiental es una herramienta de uso generalizado y
riguroso por parte de los sectores productivos Gestión de la capacidad local Resultado 1. La investigación
científica organizada y coordinada provee de soluciones
prácticas para los problemas de la conservación
y del uso sustentable de la biodiversidad Viabilización de la Estrategia 1. Desarrollo de una visión
concertada del gobierno Tablas PRESENTACION Ecuador ha suscrito y ratificado diversos e importantes Convenios Ambientales Internacionales, entre ellos, el Convenio sobre Diversidad Biológica que lo suscribió en 1992 y lo ratificó en 1993, Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, Convenio de Lucha contra la Desertificación, subscribió la Agenda 21 y otros. Ratificó el Protocolo de Kyoto en diciembre de 1999 y suscribió el Protocolo de Bioseguridad en mayo del 2000. En varios foros de negociación, Ecuador participa en el desarrollo de posiciones conjuntas en grupos regionales, como la Comunidad Andina de Naciones, de los Países Miembros del Tratado de Cooperación Amazónica, del Grupo Latinoamericano y del Caribe (GRULAC), del Grupo G77 más China y los Países Megadiversos. Desde el año 2000, Ecuador es miembro pleno de la Comisión de Desarrollo Sustentable de Naciones Unidas y comparte la preocupación sobre la necesidad de establecer sinergias entre estos instrumentos de gran importancia para la definición e implementación de políticas ambientales en el país. La Declaración del Milenio (Nueva York, septiembre del 2000) que reafirma los principios del desarrollo sostenible, incluidos en la Agenda 21 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992, compromete al país a intensificar la cooperación y la coordinación de acciones orientadas a la institucionalización de la gestión ambiental entre las organizaciones internacionales y regionales en asocio con el sector público y privado; insistir en la aplicación cabal del Convenio sobre Diversidad Biológica; poner fin a la explotación insostenible de los recursos hídricos formulando estrategias de ordenación de esos recursos, que promuevan un acceso justo, equitativo y un abastecimiento adecuado; e intensificar la cooperación con miras a reducir el número y los efectos de los desastres naturales y los ocasionados por presiones antropogénicas. La Declaración del Milenio compromete al país en su Objetivo 7, Meta 9 de "Integrar los principios del desarrollo sostenible en las políticas nacionales y revertir la pérdida de recursos naturales y ambientales". El cumplimiento de este objetivo es un desafío emergente para el Estado y sociedad ecuatoriana. Disminuir, controlar la reducción creciente del capital natural y la degradación ambiental del Ecuador es una tarea prioritaria que no puede esperar. La Estrategia Regional de Biodiversidad para los Países del Trópico Andino, adoptada por la Decisión 523 de la Comunidad Andina (julio del 2002), destaca también la importancia de adelantar programas y proyectos de investigación y desarrollo relacionados con iniciativas de conservación y manejo adecuado de la biodiversidad. Promueve además que las políticas sectoriales y los proyectos de desarrollo con impacto subregional integren en todo su ciclo elementos específicos de conservación de biodiversidad y desarrollo sustentable. El desarrollo de éstos y otros marcos de política internacional, Ecuador, ha formulado también un conjunto de políticas y normas de importancia capital para la conservación de la biodiversidad, entre ellas: la Ley de Gestión Ambiental del Ecuador (1999); la Estrategia Ambiental para el Desarrollo Sustentable del Ecuador (MAE, 2000); Estrategia para el Desarrollo Forestal Sustentable del Ecuador (MAE, 2000 y actualizada en el 2005); la Política y Estrategia Nacional de Biodiversidad del Ecuador, 2001-2010 (MAE, 2001); la Estrategia de Cambio Climático (2006) y el Plan Nacional de Forestación y Reforestación (2006). La Política y Estrategia Nacional de Biodiversidad constituye el segundo de tres documentos secuenciales que el Ecuador se comprometió a elaborar y publicar. Es producto de un amplio proceso participativo desarrollado entre el 2000 y 2001, que logró contar con el aporte de importantes organizaciones internacionales y nacionales, el Ministerio del Ambiente, de sus autoridades y equipos técnicos, y con la participación de más de cuatrocientos ecuatorianas y ecuatorianos que reflexionaron desde sus diversos intereses y expectativas acerca de la necesidad de asegurar la permanencia y continuidad de la diversidad biológica nacional. La implementación de la Política y Estrategia demanda de un sólido Desarrollo Institucional que posibilite la consolidación del Ministerio del Ambiente como Autoridad Ambiental Nacional, del Sistema Nacional Descentralizado de Gestión Ambiental, del desarrollo del Sistema Nacional de Bioseguridad, el establecimiento del Sistema de Acceso a Recursos Genéticos y el fortalecimiento de la capacidad de gestión financiera y de los instrumentos de gestión y planificación. Los instrumentos de gestión fundamentales constituyen los componentes de: la gestión económica, la planificación, la gestión tecnológica, la evaluación de impactos, los planes de manejo, y el desarrollo de la capacidad de gestión local. Para la gestión económica se resalta la valoración de la biodiversidad, el desarrollo de un sistema de incentivos para el manejo sustentable y la reconversión tecnológica, el establecimiento de un Programa Nacional de Biocomercio para productos de la biodiversidad e instrumentación de la certificación, y la implantación del sistema de cobro de los servicios ambientales. Para la gestión de la
planificación se debe avanzar en el Ordenamiento Territorial
del país y la consolidación del sistema de información,
monitoreo y evaluación del estado de la biodiversidad.
Para la gestión tecnológica se debe promover la
investigación y desarrollo de tecnologías apropiadas
y el intercambio de tecnologías limpias. Se acentúa
la necesidad de desarrollar y perfeccionar el sistema de evaluación
de impactos, el diseño e implementación de planes
de manejo, así como los estudios de carga para el turismo.
La Política y Estrategia finalmente, da prioridad al desarrollo
de las capacidades de gestión local, priorizando la inversión
pública y privada en investigación, educación,
comunicación, capacitación y desarrollo tecnológico. f.) Anita Albán Mora, Ministra del Ambiente. Primera parte: La biodiversidad como recurso estratégico del Ecuador El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) fue ratificado por el Ecuador en febrero de 1993. Constituye el instrumento internacional más completo para la conservación y uso sustentable de la diversidad biológica, o biodiversidad. El Ecuador, como signatario de este Convenio [1], busca concretar sus tres objetivos: Conservar la diversidad biológica, usar sustentablemente los recursos biológicos, y asegurar la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados del uso de los recursos genéticos. En los últimos años, los más diversos datos destacan que el Ecuador se encuentra entre los países biológicamente más ricos del planeta. La comunidad científica nacional e internacional considera al Ecuador como uno de los países megadiversos [2] y como el más biodiverso del mundo, si se relaciona el número de especies de vertebrados por cada 1.000 kilómetros cuadrados [3]. Ser ricos en biodiversidad significa que el país cuenta con las más variadas formas de vida expresadas en su flora, fauna y microorganismos, en su diversidad genética, y en una significativa variedad de ecosistemas [4] (tablas 1, 2, 3 y 4) que se forman gracias a las particulares condiciones geográficas de ubicación, relieve y clima. Los alimentos, medicinas, fibras textiles, ciertos materiales de construcción y otros productos industriales que se utilizan en el país provienen directamente de la experiencia acumulada por los antiguos habitantes del Ecuador sobre el uso y el manejo de la biodiversidad. Además, ésta ha provisto al país de servicios ambientales que se evidencian a través de la productividad agrícola, la provisión de agua, el control de plagas, la captación de gases, como el dióxido de carbono, y la diversidad de paisajes y de bellezas escénicas. Por ejemplo, el cacao fino de aroma, propio del país, fue el que permitió el boom cacaotero en el siglo pasado. El maíz y la papa constituyen la base alimenticia de los ecuatorianos y ecuatorianas. Los recursos marinos resguardan la seguridad alimentaria de los pueblos costeros y la generación de divisas para el país. Las bellezas escénicas se perfilan como una importante opción de desarrollo económico para el futuro. Los bosques proveen bienes y servicios indispensables para la sociedad ecuatoriana y el mundo. La conservación y uso sustentable de la biodiversidad se relacionan directamente con la posibilidad de garantizar una buena calidad de vida a las generaciones presentes y futuras, constituyen aspectos indispensables para el enriquecimiento social y cultural y se perfilan como elementos estratégicos para la superación de la pobreza y para el mantenimiento a largo plazo de la economía local de las poblaciones del país. Por lo tanto, la biodiversidad es un recurso estratégico para el desarrollo humano sustentable del Ecuador y constituye una oportunidad de aprender a conocerla, respetarla y utilizarla sustentablemente. La Estrategia Nacional de Biodiversidad incorpora los procesos iniciados desde hace varios años por el Estado y diversas organizaciones de la sociedad civil, y se fundamenta en la convicción de que conservar y utilizar sustentablemente la diversidad biológica del país es una fuente de riqueza que abre oportunidades para aliviar la pobreza, reactivar y sustentar el desarrollo de la economía nacional, y favorecer el desarrollo social y la calidad de vida de su población. El país también tiene una enorme diversidad de formas sociales, con la presencia de 13 autodenominadas nacionalidades [5] y 14 pueblos indígenas [6], de afroecuatorianos que también presentan en su interior algunas diferencias, y de una gran variedad de formas de mestizaje y de constitución sociocultural que se aprecian en la multiplicidad de formas de organización, costumbres, expresiones culturales, idiomáticas, comida y música, lo que constituye un conjunto social complejo y diverso, como lo es también su entorno natural. Las diversas formas de constitución de las poblaciones locales se encuentran íntimamente ligadas al medio natural en el que se encuentran inmersas, y, en particular, al uso de la biodiversidad. ¿Cómo pensar en los guayaquileños sin la ría, el estero salado y sin cangrejos; en los serranos sin el locro, el maíz y sus montañas; en los pueblos orientales, sin sus bosques, sus ríos y la enorme variedad de productos que tradicionalmente consumen, desde el paiche al chontaduro; y en los galapagueños sin el archipiélago, la tortuga gigante, el bacalao seco y salado, y la lisa? La biodiversidad es un componente sustantivo de la conformación del Ecuador, espacio privilegiado con diversidad de formas de vida; es parte integrante de las culturas nacionales, incide en las formas de organización y de existencia social, y constituye el sustento de la economía y producción del Ecuador. Debido a que la biodiversidad guarda una relación tan estrecha con las necesidades humanas, su conservación debería considerarse como un elemento estratégico de la seguridad nacional. Una nación segura no sólo hace referencia a una nación fuerte, sino también a la que posee una población saludable con diversas oportunidades para la educación y con un ambiente sano y productivo garantizado. Esto hace un llamado al ejercicio de los derechos y responsabilidades que todos los ciudadanos y ciudadanas tienen para hacer un manejo sustentable de este recurso en beneficio de la sociedad en su conjunto. Cómo se ha aprovechado nuestra biodiversidad y cuál es su potencial La diversidad biológica ha sido y es utilizada para beneficio de la población ecuatoriana y ha permitido el desarrollo del país. La biodiversidad agrícola y pecuaria, o agrobiodiversidad [7], ha sido y continúa siendo la base de la economía y desarrollo del Ecuador y ha protegido la seguridad alimentaria de la población. Por ejemplo: 1. La papa, originaria del área andina, es un pilar de la alimentación mundial. 2. El cultivo de cacao, que data del siglo XVIII y que potenció y sustentó la economía a inicios del siglo XX, se fundamentó en la variedad nativa conocida como "nacional", que aún se cultiva y de la cual se obtiene el cacao fino de aroma, reconocido mundialmente. 3. El cultivo de camarones, tercer rubro de exportación en 1999 [8] (US $ 607 millones), se basa en la especie local Litopenaeus vannamei, que representa alrededor del 95% de la producción. 4. La población utiliza ancestralmente plantas medicinales y sus productos derivados como parte de la medicina tradicional. Se conocen aproximadamente 500 plantas medicinales en Ecuador, de las cuales 125 son las más comercializadas. El mercado internacional de productos naturales se ha desarrollado en los últimos años y la demanda de plantas medicinales ha crecido. 5. La epibatidina, poderoso analgésico extraído de la rana Epipedobates tricolor, endémica del Ecuador y del norte del Perú, podría reemplazar a la morfina, ya que, al parecer, no produce adicción. Los indígenas amazónicos utilizan tradicionalmente las secreciones de la piel de la rana para envenenar las puntas de sus flechas y dardos. En los años 60, se descubrió que el alcaloide de la piel de la rana era 200 veces más poderoso que la morfina y, recién en 1998, se aisló el principio activo. El potencial de uso y comercialización de la biodiversidad y sus productos derivados en mercados locales e internacionales es enorme: - Se estima que las ventas mundiales de productos orgánicos en 1997 fueron de US $ 10 billones, con un crecimiento sostenido aproximado del 20% anual [9]. Los mercados de banano orgánico, si bien son aún pequeños, crecen rápidamente. La Unión Europea y los Estados Unidos de Norteamérica, respectivamente, importaron entre 12 mil y 11 mil toneladas en 1998, y sus importaciones podrían alcanzar entre 45 mil y 60 mil toneladas anuales [10]. - Los mercados solidarios o mercados justos [11] crecen rápidamente. El mercado de comercio justo en la Unión Europea se estima en US $ 230 millones anuales [12]. En España, el mercado de comercio justo se incrementó de 210 millones de pesetas en 1995 a 700 millones en 1997 [13], mientras que en el Reino Unido, el consumo de productos con el sello FAIRTRADE [14] crece alrededor del 40% anual [15]. Las importaciones de banano de comercio justo de la Unión Europea fueron de 12.510 toneladas y 17.366 toneladas en 1997 y 1998, pero se estima que la demanda podría llegar a 300 mil o 400 mil toneladas anuales [16]. Así también, las importaciones de café de comercio justo en Europa fueron de 14 mil toneladas en 1996 [17]. - El ecoturismo crece rápidamente. Se estima que el impacto económico directo de turistas de naturaleza y turistas de vida silvestre a nivel mundial fue de US $ 166 - 250 billones y US $ 83 - 166 billones en 1994 [18], respectivamente. Los riesgos sobre la biodiversidad La intervención del ser humano sobre la naturaleza implica riesgos y provoca impactos que deben ser prevenidos a través de compromisos responsables. Con frecuencia, y sin prever los resultados, se hace un mal uso de la biodiversidad y se privilegian ciertas formas de intervención que aparecen como panacea para la solución de nuestros problemas inmediatos. La sociedad ecuatoriana puede generar acciones que tengan impactos limitados y equilibrados sobre la biodiversidad. A lo largo de los dos últimos siglos, en el Ecuador se han producido importantes modificaciones del espacio natural que han eliminado o reducido de manera dramática, a un importante número de ecosistemas y de formas de vida; y, lamentablemente, las presiones sobre los diferentes componentes de la biodiversidad son crecientes. El desarrollo de las plantaciones en el litoral y de los pastizales en la Sierra y en la Costa, la sobre-explotación de los recursos forestales y pesqueros, y la contaminación y el deterioro ambiental, constituyen procesos que, al no haber contemplado las alteraciones sobre la biodiversidad, han producido y siguen produciendo daños considerables, y en muchos casos irreversibles, que tienen serias consecuencias económicas. Algunos de estos procesos se explican y justifican por la necesidad de atender el desarrollo de la producción, el requerimiento de divisas y el crecimiento económico. Otros constituyen el resultado de la necesidad de diversos grupos sociales por acceder a la tierra y a recursos que les permitan la subsistencia. En cualquier caso, lo que resulta evidente es que estos fenómenos productivos no han sido lo suficientemente consistentes en el tiempo y que las crisis periódicas han develado las deficiencias del manejo productivo y del aprovechamiento de los recursos, con un costo muy grande en términos de deterioro natural de la biodiversidad y un clima de desencanto, desarraigo y desarticulación de la población. A continuación se presentan los principales factores de la pérdida de biodiversidad, los cuales están relacionados entre sí y tienen atrás un conjunto de causas de carácter social, económico y político-administrativo. La alteración, fragmentación y destrucción de hábitats [19] y ecosistemas se origina principalmente por la deforestación (Tabla 5), en el caso de los ecosistemas terrestres. Esta, a su vez, es ocasionada primordialmente por la expansión de la frontera agrícola, el aprovechamiento de madera del bosque natural, y por los impactos indirectos de la exploración y explotación de recursos naturales no renovables y de la construcción de obras de infraestructura (por ejemplo: Represas, centrales hidroeléctricas, carreteras). Para 1996, un 58% del territorio continental del país estaba intervenido, lo cual significa que la vegetación natural había sido reemplazada o modificada de manera tal, que las funciones, estructura y composición del ecosistema original habían sido alteradas substancialmente [20]. Se estima que el 60% de la deforestación del país es atribuible a la expansión de la frontera agrícola [21] y pecuaria. Esta expansión se ha realizado en muchas ocasiones a costa de ecosistemas frágiles como manglares y otros humedales y zonas áridas, y ha reducido su capacidad de mantener funciones ambientales. El 95% de los bosques de la Costa ha sido talado para uso en actividades agropecuarias. En la Amazonía, extensas áreas han sido afectadas por los impactos directos e indirectos de la actividad petrolera, principalmente la colonización, con la consiguiente explotación maderera y desplazamiento de las comunidades locales. La sobre-explotación de la fauna y flora silvestres [22] y de recursos pesqueros se debe sobre todo a la alta demanda de estos productos (por ejemplo, pieles y cueros, plantas medicinales, y bienes suntuarios como el pepino de mar y la langosta), así como por el libre acceso a los recursos, especialmente en zonas marinas, y a las grandes limitaciones para su control. La sobre-explotación de vida silvestre pone en riesgo la seguridad alimentaria de las comunidades que dependen de la fauna y flora silvestre para su subsistencia. La pérdida de vida silvestre se debe además a la destrucción y fragmentación de hábitats y a la introducción de especies exóticas invasoras. La introducción de especies exóticas [23] se origina principalmente por la necesidad de importar especies para potenciar la producción agropecuaria y acuícola, y ha tenido consecuencias que no han sido valoradas plenamente. La introducción de especies exóticas también acarrea el riesgo de introducción de patógenos. Por ejemplo, la introducción de la langosta australiana de agua dulce (Cherax quadricarinatus) fue acompañada de la posterior detección de dos agentes patógenos: uno bacterial [24] y otro viral [25]. La producción de camarón ha disminuido substancialmente debido a la introducción accidental, detectada en 1998, del virus patógeno que produce el síndrome de la mancha blanca, que provoca lesiones generalizadas en diferentes órganos y mortalidades masivas. Las exportaciones mensuales cayeron de un promedio de US $ 75.8 millones mensuales en 1998 a US $ 51.4 millones mensuales Otro ejemplo ilustrativo lo constituye el cacao. La ventaja del Ecuador en el mercado internacional de este producto se deterioró por la disminución de producción del cacao fino de aroma de calidad debido, en buena parte, a la merma en las características de sabor y aroma del cacao atribuida a "dilución genética", resultado de la polinización cruzada del cacao nacional con otras variedades de menor sabor que fueron introducidas al Ecuador [26]. La contaminación creciente del agua, suelo y aire contribuye a la alteración y degradación de los ecosistemas y se ocasiona, entre otros factores, por el uso y disposición inapropiados de basuras y de aguas servidas, fertilizantes y pesticidas, sustancias tóxicas, y limitaciones en la implementación de la normativa pertinente. Los factores socioeconómicos se encuentran entre las causas subyacentes que ocasionan la pérdida de la diversidad biológica. El Ecuador ha experimentado una profunda crisis económica a lo largo de las dos últimas décadas, la cual se ha reflejado en la profundización de los niveles de pobreza y en la inestabilidad política. Sin intentar explicar integralmente las causas de las crisis, conviene, sin embargo, destacar algunos aspectos relacionados con el tema de la Estrategia: Alta dependencia del precio del petróleo, ineficiencia productiva y deficiente aprovechamiento de las posibilidades productivas en las que el país tiene ventajas comparativas. Todos estos temas se encuentran vinculados a procesos productivos que, o han afectado la calidad de los ecosistemas del país, o no han sido aprovechados adecuadamente; esto, a pesar de que existen procesos que ilustran potencialidades, como el turismo, la enorme variedad de productos agrícolas y el uso sustentable de la pesca y la acuacultura. La crisis pone de manifiesto la necesidad de reorientar las prácticas productivas con un uso más eficiente de las ventajas comparativas que tiene el país, y una minimización del deterioro de la biodiversidad, que supere la dependencia de unos pocos productos de exportación. Además, el aprovechamiento más agresivo de otras opciones permitirá articular, de mejor manera, a poblaciones actualmente marginadas y transmitirá un mensaje de credibilidad a los inversionistas extranjeros. Asimismo, es necesario mencionar que los cambios demográficos, las políticas sectoriales públicas, las políticas macroeconómicas y programas de ajustes estructurales, la inequidad y el incremento de la pobreza, y la concepción generalizada de que crecimiento económico es sinónimo de desarrollo social, juegan un papel preponderante en la pérdida de diversidad biológica. Las estrategias de desarrollo del Ecuador y la biodiversidad A lo largo de los últimos 10 años, diversas organizaciones de la sociedad civil y el Estado Ecuatoriano han realizado esfuerzos por formular políticas y estrategias de desarrollo de mediano y largo plazo para el Ecuador. Estas iniciativas han procurado establecer ciertos consensos mínimos sobre los cuales los diversos actores del país deben poner atención principal. Entre las iniciativas del Estado conviene destacar a Ecuador Siglo XXI y Ecuador 2025, que tuvieron como institución coordinadora al organismo planificador del Estado. Adicionalmente, se han desarrollado los planes de gobierno específicos. Entre las agendas de desarrollo de la sociedad civil destacan la iniciativa de Diálogo 21, orientada a cumplir el mandato de la Cumbre de la Tierra, y una formulación de la Agenda 21 para el Ecuador; así como distintas iniciativas de Fundación Esquel, de CORDES y de otras instituciones, con propuestas de mediano y largo plazo. Adicionalmente, algunos actores sociales específicos, como las mujeres y las organizaciones indígenas, establecieron también sus propuestas específicas de desarrollo. En ellas se destacan algunos temas principales: - La necesidad de la reforma política y la consolidación de la democracia, a través de una modernización integral del Estado y procesos de descentralización (en los últimos años, se ha incorporado al debate el tema de la autonomía). - La atención prioritaria a la pobreza mediante políticas sociales, integrales, de mejoramiento de los ingresos y del empleo. - El fortalecimiento productivo de los pequeños productores y la reactivación económica. - La atención integral al manejo de los recursos naturales y al deterioro ambiental. - La consolidación de los derechos ciudadanos, con énfasis especial en los derechos de los niños, de las mujeres y de la población indígena y afroecuatoriana. - La atención a la salud y a la educación, y la prestación de servicios básicos. Esta base problemática, que aparece en las distintas propuestas, refleja la preocupación por pensar en una visión de largo plazo frente a las políticas coyunturales que han primado en el país y a la crítica inestabilidad político-administrativa de la última década. Estos elementos parecen mostrar que existen acuerdos básicos sobre los temas principales, aunque se mantiene un fuerte debate sobre la modalidad de su aplicación, especialmente en lo que a políticas económicas y de modernización del Estado se refiere [27]. Entre otras razones, lo anterior explica las debilidades en el desarrollo de propuestas consensuadas. El tema de la biodiversidad aparece con distintos énfasis: En unos casos, de manera explícita y, en otros, asociado a los temas del ambiente y al manejo de recursos naturales. En general, los enfoques proponen que hay que avanzar hacia un modelo de desarrollo sustentable basado en un adecuado manejo de los recursos naturales y la biodiversidad, previniendo y corrigiendo los daños ambientales y articulando el tema ambiental y de la biodiversidad como aspectos vinculados a los derechos ciudadanos, a la calidad de vida de los pueblos y al ejercicio de los derechos indígenas. Se puede afirmar que, en términos generales, toda esta corriente se expresó en un conjunto de normas de la Constitución de 1998, que representa el fundamento legal y político de una gestión ambiental sustentable. En los dos últimos años, el Ministerio del Ambiente formuló la propuesta de Estrategia Ambiental para el Desarrollo Sustentable del Ecuador, que establece un conjunto de políticas y programas para la gestión sustentable de los recursos naturales, y de medidas para prevenir la contaminación y el deterioro ambiental. Igualmente, define líneas de trabajo para el fortalecimiento institucional y el desarrollo de instrumentos de gestión ambiental. Un aspecto importante de la Estrategia Ambiental para el Desarrollo Sustentable es el referido a la conservación y uso sustentable de la biodiversidad, al que se le dedica una atención específica, pero que se presenta además, interrelacionado con otros temas, como por ejemplo, el manejo de los recursos naturales y la prevención de la contaminación. También en la selección de las áreas prioritarias de intervención, la biodiversidad constituyó un importante criterio de selección. La Estrategia Nacional de Biodiversidad parte de los mismos principios de la Estrategia Ambiental para el Desarrollo Sustentable, se enmarca en las mismas políticas, y desarrolla de manera específica los aspectos que corresponden en particular al campo de la biodiversidad. En este sentido, las únicas variantes que pueden encontrarse se derivan del hecho de que la Estrategia para el Desarrollo Sustentable aborda con mayor énfasis los temas ambientales globales y los temas de contaminación, especialmente en el ámbito urbano, mientras que en la Estrategia Nacional de Biodiversidad se enfatizan los temas de la biodiversidad y se priorizan ciertas áreas a partir de este eje. De ahí, la importante coherencia y complementariedad entre las dos estrategias. Finalmente, el gobierno actual ha formulado un Plan de Gobierno que plantea dos pilares básicos: i) La atención a la pobreza con un acento en las políticas sociales y en el desarrollo de pequeños productores; y, ii) La reactivación económica. Es necesario destacar que las propuestas de la Estrategia Nacional de Biodiversidad se vinculan significativamente con estas dos grandes líneas de política, y es posible identificar también riesgos que hay que prevenir y equilibrar: 1. El Gobierno propone un proceso de reactivación económica sustentado en una política monetaria que apunta a crear estabilidad macroeconómica a mediano y largo plazos, la privatización de las empresas del sector público, y la reactivación de inversiones productivas con impactos en el mediano y largo plazos, especialmente en los sectores petrolero, eléctrico, de comunicaciones, vial y minero. De esta definición se desprenden algunas implicaciones importantes para el proceso de implantación de la presente Estrategia: a) La estabilidad macroeconómica y la continuidad de las políticas son componentes fundamentales de una política de largo plazo que, a su vez, constituye el marco necesario para viabilizar estrategias de desarrollo sustentable y de biodiversidad; y, b) En las inversiones productivas sobre recursos naturales es posible distinguir dos aspectos: El primero, referido a inversiones orientadas a tener un aprovechamiento más eficiente, y el segundo, a la modernización del proceso productivo en las áreas petrolera, eléctrica y minera principalmente. Los grandes proyectos que se identifican en este tema, como las pequeñas y medianas represas hidroeléctricas, la modernización de las refinerías, la construcción del oleoducto de crudos pesados, y un manejo más eficiente de los campos petroleros actuales y de las zonas mineras del sur, tienen además de réditos económicos, aspectos ambientales que deben ser considerados en beneficio del país. Efectivamente, en los proyectos petroleros y mineros, las inversiones en modernización tecnológica, infraestructura y remediación de los daños ambientales ocasionados en épocas anteriores, constituyen un elemento central en la Estrategia Nacional de Biodiversidad, pues permiten mejorar las condiciones en las que se han desarrollado estas actividades en las últimas décadas, con efectos positivos en lo socioambiental. La recuperación de zonas degradadas, un manejo más eficiente de los combustibles y de las fuentes energéticas, constituyen políticas acertadas para la gestión ambiental. Otros proyectos en estos campos implican riesgos que deben ser medidos. La apertura de nuevas zonas petroleras y mineras y la construcción de nuevas vías constituyen un riesgo para ecosistemas que hoy se mantienen inalterados, por lo que, antes de implementar dichas propuestas, es necesario adoptar medidas dirigidas a valorar el costo-beneficio de dichos proyectos en relación con la biodiversidad y con los distintos aspectos asociados, como son el turismo, el aprovechamiento sustentable de biodiversidad, los servicios ambientales, y el impacto sobre las poblaciones locales. A partir de esa visión, se puede avanzar en un Plan de Ordenamiento Territorial y en un necesario reajuste de algunos de los proyectos propuestos, principalmente en lo referido a la décima ronda petrolera. 2. Con relación a las políticas sociales y de atención a la pobreza, la Estrategia Nacional de Biodiversidad aporta una serie de elementos orientados a mejorar las condiciones de vida de los sectores más pobres: a) Un ambiente natural sano incide en la calidad de vida de la población y previene la proliferación de las plagas que azotan al país; b) Los sectores más pobres generalmente se encuentran más cercanos a los ecosistemas ricos en biodiversidad. Por esta razón, un adecuado sistema de valoración y aprovechamiento de los recursos y de los servicios ambientales beneficiará a importantes sectores de la población que actualmente desarrollan producción agrícola marginal; c) La Estrategia Nacional de Biodiversidad reconoce los derechos colectivos de los pueblos indígenas y afroecuatorianos y de las comunidades locales. Esto constituye un punto de partida para el desarrollo -bajo modalidades propias- estrechamente asociado al manejo de los recursos de la biodiversidad; y, d) La conservación y manejo de ciertas áreas especiales y una política de incentivos apropiada pueden constituirse en un mecanismo adicional de redistribución de beneficios, particularmente con relación a la participación de los pueblos indígenas y afroecuatorianos y de las comunidades locales, en la gestión descentralizada de áreas protegidas, servicios ambientales y otros. Los retos La Estrategia Nacional de Biodiversidad se propone definir: - Que la biodiversidad sea respetada por su valor intrínseco. - Que en lo económico, exista un equilibrio adecuado entre el desarrollo de los procesos productivos y la conservación y uso sustentable de la biodiversidad. - Que la biodiversidad sea utilizada sustentablemente para el turismo, la seguridad alimentaria y para el aprovechamiento consistente en procesos productivos alternativos. - Que de manera responsable pero creativa, se reconozca a este componente como un elemento constitutivo de las culturas nacionales y de sus formas de expresión. - Que la variedad de ecosistemas se convierta en un elemento de identificación y desarrollo de la población local, e impulse una renovación en la organización del Estado orientada hacia formas descentralizadas. - Que un medio natural sano constituye la mejor garantía de la calidad de vida de la población, al reducir sustantivamente los problemas de salud que hoy aquejan al país [28]. - Que los beneficios integrales y generalizados de un buen manejo de la biodiversidad sean elementos importantes para llegar a los acuerdos sociales y políticos que el país requiere. - Que un manejo responsable de este importante patrimonio del país, aumente la confianza y el respeto hacia el Ecuador, con impactos positivos en la inversión y en la cooperación internacionales. El mayor reto de la Estrategia Nacional de Biodiversidad es concertar políticas de largo plazo con el propósito de conservar y aprovechar adecuadamente los recursos de la biodiversidad. El gobierno, como representante del Estado, tiene la obligación de asumir esta Estrategia, y los ciudadanos y ciudadanas, de identificar compromisos y acciones conducentes a viabilizarla. La ENB propone avanzar en la consolidación de un modelo de desarrollo sustentable y centrado en el ser humano mediante un crecimiento económico, sin perjuicio del capital natural, con la participación responsable de ciudadanos y ciudadanas: Con oportunidades para la educación, informados, y en ejercicio pleno de sus derechos políticos, sociales, económicos y culturales. Segunda parte: Visión, principios y políticas Visión al año 2020 El Ecuador es un país que conserva y utiliza sustentablemente su biodiversidad, lo cual se expresa en una mejor calidad de vida de su población, en el aprovechamiento óptimo de los recursos económicos, sociales, culturales y ambientales asociados, y en la distribución equitativa de los beneficios y costos derivados de su uso y conservación en la sociedad ecuatoriana. Principios básicos 1. Sustentabilidad ecológica La garantía de la integridad, continuidad y mantenimiento de todos los ecosistemas del país, así como de sus funciones ambientales y procesos ecológicos y evolutivos, implica que tanto el uso de especies y genes como el manejo de los ecosistemas debe realizarse dentro de límites y con procedimientos que no causen daños irreversibles en los sistemas naturales que sustentan la vida. 2. Sostenibilidad económica La conservación y utilización
de la biodiversidad, de sus bienes y servicios, generan beneficios
económicos para la sociedad, sin poner en riesgo la existencia
y funcionamiento de este capital natural del país ni las
oportunidades disponibles para las futuras generaciones. La falta de certeza o de pruebas científicas no constituye razón para postergar la adopción de medidas eficaces de protección y de conservación, cuando exista peligro de daño grave o irreversible a la biodiversidad o de usurpación de los derechos a la integridad cultural de los pueblos indígenas, afroecuatorianos y comunidades locales. La prevención de los daños o de amenazas es fundamental para la existencia de la biodiversidad y sus funciones, sin perjuicio de la garantía del uso de mecanismos de compensación y la reparación de los daños causados. 4. Equidad El ejercicio de los derechos de uso y acceso a los recursos de la biodiversidad y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su uso y conservación hacia todos los actores, hombres y mujeres, y sectores de la población ecuatoriana, en un marco de sustentabilidad ecológica, es una condición básica para lograr una mayor justicia y equidad étnica, de género e intergeneracional. 5. Corresponsabilidad y participación La gestión de la biodiversidad se sustenta en un enfoque intersectorial y participativo, y todas las personas y organizaciones son responsables de su conservación y manejo sustentable, así como de los costos por su pérdida y deterioro; por tanto, es imprescindible la coordinación y cooperación entre el sector gubernamental y la sociedad civil en todos sus niveles, y el uso de mecanismos como la descentralización y desconcentración y la aplicación de procesos transparentes en la toma de decisiones. 6. Valor cultural de la biodiversidad El reconocimiento, respeto y fortalecimiento de la identidad y diversidad culturales garantizan la protección, recuperación y valoración de los conocimientos, innovaciones y prácticas tradicionales de los pueblos indígenas, afroecuatorianos y comunidades locales, consustanciales para la conservación y uso sustentable de la biodiversidad y para el mantenimiento de la riqueza cultural del país. Políticas básicas para el uso sustentable y la conservación de la biodiversidad Las siguientes políticas nacionales establecen el marco conceptual y guía para las acciones de los distintos sectores de la sociedad con respecto al uso sustentable y conservación de la diversidad biológica del Ecuador. 1. La sociedad en su conjunto considerará a la diversidad biológica como un recurso estratégico del país, y la usará sustentablemente para mejorar la calidad de vida de la población y potenciar los beneficios sociales, culturales y económicos asociados. 2. La conservación y manejo sustentable de la biodiversidad se incorporará en la planificación nacional, regional y local, en las cuentas y estadísticas nacionales, y en la política económica del Estado. 3. Todo uso comercial de la biodiversidad contará con estudios y planes de manejo que permitan una gestión eficiente y eviten desperdicios o impactos negativos ambientales o sociales, y establecerán los costos económicos, sociales, culturales y ambientales de las actividades y los beneficios generados por su mantenimiento, conservación o recuperación. 4. El Sistema Nacional de Areas Protegidas será fortalecido y contendrá muestras representativas y funcionales de todos los ecosistemas del país. En el patrimonio natural de áreas protegidas quedarán exentas las actividades mineras, nuevas concesiones petroleras, obras de infraestructura de alto riesgo, extracción comercial de madera, forestación industrial y actividades agrícolas, ganaderas y acuícolas no sustentables. 5. En el Sistema Nacional de Conservación ex-situ de la biodiversidad se incluirán especies, variedades nativas y recursos genéticos, especialmente aquellos endémicos, en peligro de extinción, y prioritarios para la seguridad alimentaria de la población ecuatoriana. 6. Se establecerán incentivos y mecanismos de apoyo para el desarrollo de actividades productivas sustentables que incorporen valor agregado a los productos, mantengan los servicios ambientales que genera la biodiversidad, y permitan la generación de trabajo y oportunidades de desarrollo en especial, para las comunidades locales. 7. El sector público y el privado priorizarán la inversión en investigación, educación, capacitación, comunicación y desarrollo tecnológico para la sustentabilidad de los procesos productivos y la conservación de la biodiversidad. Se establecerán incentivos para promover la inversión privada en estos campos. 8. La gestión de la biodiversidad se realizará de una manera desconcentrada, descentralizada y participativa. Se garantizará e institucionalizará el ejercicio de los derechos individuales y colectivos establecidos en la Constitución Política del país, en lo referente al acceso, manejo, control, vigilancia y distribución de los beneficios derivados de la biodiversidad y a la participación de los involucrados, hombres y mujeres, en la toma de decisiones. Se desarrollarán instancias de vigilancia y exigibilidad social. 9. De acuerdo con las normas constitucionales, la consulta previa se aplicará a toda decisión estatal que pueda ocasionar impactos sobre la diversidad biológica del país, o a proyectos que afecten a los recursos naturales o a la diversidad cultural en territorios indígenas y afroecuatorianos. El consentimiento fundamentado previo se aplicará a los procesos de acceso a los recursos genéticos, y al desarrollo de proyectos relacionados con organismos vivos modificados. 10. Se reconocerá y respetarán
la diversidad cultural, los conocimientos, innovaciones y prácticas
tradicionales de los pueblos indígenas, afroecuatorianos
y comunidades locales. Línea estratégica 1. Consolidar y potenciar la sustentabilidad de las actividades productivas basadas en la biodiversidad nativa Bajo los principios del desarrollo sustentable, el país requiere urgentemente reactivar su economía y diversificarla. Se necesita dar valor agregado a los productos, potenciar exportaciones que fortalezcan la economía, y generar trabajo para combatir la pobreza. Las dificultades económicas del país han sido el resultado, entre otros aspectos, de la ausencia de procedimientos productivos sustentables, lo que ha causado problemas en determinados sectores (como el de la salud, la producción de camarón, banano, entre otros). La crisis es una oportunidad para adoptar políticas de desarrollo sustentable. El reciente desarrollo mundial en materia de valoración de la biodiversidad y de sus bienes y servicios, y las nuevas formas de incorporar estos valores al mercado, abren oportunidades para una producción sustentable que permita conservar el capital natural, mientras se generan beneficios sociales y económicos. La producción y generación de trabajo no son incompatibles con la conservación de la biodiversidad; por el contrario, pueden ser importantes motores para impulsarla. Para potenciar el aprovechamiento de los recursos de la biodiversidad se requiere que la producción cumpla parámetros de calidad, que se desarrollen mercados con una adecuada valoración de los productos, que se controlen los impactos, que se agregue el máximo valor posible al producto, y que el manejo de la biodiversidad constituya un parámetro de la competitividad productiva. Hacer uso sustentable de los recursos de la biodiversidad significa que los sectores que la utilizan se comprometen a monitorear la "cosecha" de determinadas especies y a verificar su viabilidad ecológica a largo plazo, a constatar los impactos que el uso de dichas especies causa sobre los ecosistemas, y a analizar los costos y beneficios de dichas actividades productivas desde el punto de vista de la equidad social y de la sostenibilidad ecológica. Bajo esta línea estratégica se busca alcanzar los siguientes resultados básicos: Resultado 1. Se da mayor valor a los productos maderables y no maderables y a los servicios que proveen los bosques y se han detenido los procesos de deforestación del bosque nativo Cada día cobra mayor importancia y reconocimiento la necesidad de manejar los bosques bajo un enfoque ecosistémico. De hecho, éste ha sido adoptado por el Convenio sobre la Diversidad Biológica y por otras instancias internacionales de deliberación de políticas. El enfoque ecosistémico supondría, entre otros elementos, incorporar la dimensión intersectorial en el manejo forestal, integrar en las actividades económicas y sociales las consideraciones ecosistémicas, desincentivar la conversión de hábitats, y apoyar el manejo del bosque como un sistema ecológico. En esta dirección, es de fundamental importancia analizar las articulaciones entre los ecosistemas forestales nativos y los agroecosistemas situados en sus inmediaciones, y considerar los ecosistemas forestales como parte integrante de los demás componentes de la economía rural. La sostenibilidad debe ser definida con relación a las interacciones entre los distintos subcomponentes, directa e indirectamente productivos, localizados dentro y fuera de los bosques, de manera que sea posible valorar diferenciadamente el conjunto de recursos disponibles (actuales y potenciales) y diversificar las modalidades de control de las presiones de los distintos grupos humanos. Los bosques del país están amenazados principalmente por la expansión de la frontera agrícola y por la extracción de madera. Entre las actividades con impactos directos más focalizados, pero con enormes impactos indirectos sobre los bosques, destacan la expansión de la actividad minera en los flancos de las cordilleras, la actividad petrolera en la Amazonía y la apertura de nuevas vías de acceso. La construcción de piscinas camaroneras y la ampliación indiscriminada de áreas urbanas constituyen una presión sobre los manglares del litoral del país. La conversión de bosques naturales a otros usos ocurre, principalmente, debido a que las decisiones sobre el uso de la tierra dependen cada vez más de la valoración exclusiva de determinados productos (principalmente madera) o de usos alternativos (como pastizales, piscinas camaroneras, urbanizaciones), sin que se tomen en cuenta los otros bienes, los beneficios indirectos, o las posibles opciones de los mismos. Este tipo de actividades productivas no considera, por lo general, los costos que se generan como resultado de la degradación de los bosques (por ejemplo: Deslaves, inundaciones y erosión costera), y con frecuencia cuenta con incentivos de diversa índole para la conversión de bosques naturales. Los problemas de tenencia de la tierra, las presiones de la población rural por recursos, el costo de las plantaciones y las condiciones del crédito de largo plazo, contribuyen a agravar el problema. Debido a la creciente preocupación mundial por la pérdida de bosques, están emergiendo mercados para productos forestales, maderables y no maderables, provenientes de bosques manejados sustentablemente. Adicionalmente, se están gestando mercados nacionales e internacionales para la venta de servicios ambientales, como la captación de agua y la captura de CO2. Estos mercados abren oportunidades para potenciar la percepción sobre el valor económico del bosque nativo en pie y, consecuentemente, un manejo forestal sustentable con mayores beneficios para la población. En ese contexto, para lograr el resultado propuesto, se impulsará La Estrategia para el Desarrollo Forestal Sustentable del Ecuador, con particular énfasis en los siguientes aspectos: 1. Detener el proceso de pérdida de los bosques nativos: se buscará reducir las presiones locales y transectoriales potenciando las oportunidades e incentivando acciones tales como el establecimiento de sistemas agroforestales; se sustituirán las actividades degradativas por actividades rentables de menor impacto; se perfeccionarán los sistemas de información, seguimiento y control de actividades ilegales; se promoverá el adecuado cumplimiento de los estudios de impacto y planes de manejo; y se manejarán adecuadamente los conflictos de tenencia de la tierra. 2. Potenciar el valor de los bosques en pie: se procurará eliminar las distorsiones del mercado que hacen que el bosque y sus productos aparezcan como poco competitivos frente a otras actividades productivas. Se pondrá especial énfasis en: a) Actuar sobre los factores que inciden en la definición de precios de productos maderables y no maderables para que sean más beneficiosos para los propietarios de los bosques; b) Apoyar el desarrollo de procesos que incorporen valor a los productos del bosque; c) Abrir mercados para los productos maderables y no maderables del Ecuador y acceder a mercados solidarios y de madera provenientes de bosques manejados; d) Impulsar y apoyar la certificación forestal; e) Desarrollar mecanismos para valorar el potencial genético de los bosques, de actuales y futuros usos medicinales, farmacéuticos, industriales y agrícolas, y la respectiva captura de las rentas provenientes de esos usos; y, f) Establecer un sistema de pago por servicios ambientales de los bosques nativos, principalmente en la protección de cuencas y provisión de agua, conservación de suelos, protección de inundaciones y otros servicios relativos al clima global. Estos aspectos constituyen una herramienta novedosa, pues posibilitaría la disminución de las presiones de otros sectores productivos, así como el manejo de la biodiversidad forestal de manera integral. 3. Restaurar las tierras de aptitud forestal sin bosque, para lo cual se apoyarán los programas de reforestación con especies nativas tanto con fines productivos como de protección. Se cuidará que en este proceso no se produzca conversión de ecosistemas nativos ni impactos negativos sobre las comunidades locales. Resultado 2. Se usan sustentablemente los recursos agrícolas y pecuarios del país La biodiversidad agrícola y pecuaria, o agrobiodiversidad, ha sido y es la base de la economía y desarrollo del país, y su conservación y uso sustentable garantizan la seguridad alimentaria de la población. La variedad de ecosistemas ha permitido que en el país se desarrolle una multiplicidad de productos y variedades en los últimos años, y se ha logrado una importante diversificación de las exportaciones. Algunos productos nativos e introducidos, pero adaptados, constituyen el soporte de la economía nacional. Sin embargo, muchas especies y variedades nativas han sido abandonadas o han sido disminuidas en su uso por razones de mercado y de precios. La creciente tendencia a utilizar organismos vivos modificados [29] seguramente agravará esta situación. Adicionalmente, existe una fuerte inclinación mundial a concentrar la producción agrícola y pecuaria en unas pocas especies con la consiguiente simplificación genética de la base alimentaria. El acelerado y reciente desarrollo en materia de biotecnología [30] y biología molecular ha generado atención hacia las variedades locales y su potencial aplicación tecnológica. Existe interés en ciertos mercados internacionales por determinados productos "exóticos", lo cual abre posibilidades comerciales a las especies y variedades nativas del Ecuador. La ENB se propone trabajar en los siguientes ámbitos: 1. La diversificación de la base de producción de alimentos y estimulación de la oferta y demanda local de especies y variedades nativas a través de: a) Incentivar la producción, el cultivo y el procesamiento de especies y variedades nativas mediante el desarrollo de sistemas integrales y diversificados, bajo el enfoque de cadenas agroalimentarias; b) Potenciar la investigación aplicada y aprovechar el conocimiento tradicional para desarrollar técnicas de cultivo y procesamiento para el sector productivo, a partir del respeto de los derechos de propiedad intelectual de los pueblos indígenas y afroecuatorianos y comunidades locales; c) Promover mecanismos de mejoramiento genético no convencional, como el mejoramiento por resistencia horizontal; d) Potenciar que las escuelas agropecuarias y los centros de educación superior incorporen en sus programas de enseñanza, elementos que potencien los conocimientos tradicionales, el cultivo de especies y variedades locales, y la biotecnología agropecuaria; y, e) Incentivar la demanda y el uso de especies y de variedades nativas con programas educativos que fomenten su consumo sustentable y contribuyan a la seguridad alimentaria (por ejemplo, en el programa de desayuno escolar). 2. La promoción de las exportaciones de productos de la agrobiodiversidad nativa (en su mayoría no tradicionales y nuevos), mediante el estudio de los mercados internacionales; el desarrollo de estrategias de penetración y promoción en los mercados más promisorios, con garantías de calidad y volumen; y el incentivo a la exportación de estos productos. 3. El impulso a la adopción de prácticas, tecnologías y procesos de producción limpia en las actividades actuales, el desarrollo progresivo de la agroecología, la recuperación de suelos y el buen uso de los recursos, especialmente del agua. La progresiva sustitución de los químicos más peligrosos y el desarrollo y fomento a la producción orgánica y biológica con énfasis en el control biológico. 4. El desarrollo de mecanismos para garantizar la eficiencia y sustentabilidad de los bancos de germoplasma de la agrobiodiversidad; asegurar su recuperación ante eventos catastróficos; evaluar su funcionamiento y sostenibilidad; propiciar la inversión privada, con fines de asociación, para el comercio de variedades nacionales; y, formar recursos humanos para la administración de los bancos genéticos. Es importante señalar que los componentes de conservación de ecosistemas de esta estrategia garantizarán el manejo de los recursos in-situ. Resultado 3. El ecoturismo es uno de los ejes más dinámicos de la economía nacional El ecoturismo es un segmento importante y creciente de la economía del país. El número de visitantes a las áreas naturales se incrementó entre 1990 y 1998, de 249 mil a 296 mil, cada vez con una mayor participación de visitantes extranjeros (25.1% en 1990 y 40.4% en 1998) [31]. El turismo en Galápagos emplea a 40% de la población y genera ingresos de aproximadamente US $ 135 millones para la economía del país y US $ 33 millones directamente para la economía del archipiélago [32]. Esta clase de turismo tiene un enorme potencial para beneficiar a la sociedad en general, a las poblaciones de los sitios de visita, y para la conservación de la biodiversidad. Pese a ello, el ecoturismo ha tenido un crecimiento todavía limitado y concentrado en pocas áreas del país, y genera problemas, entre los que merecen mencionarse el hecho de que la actividad esté dirigida a sitios sensibles desde el punto de vista biológico, y la generación de impactos negativos en el aspecto social, cultural y ambiental. Se propone: 1. Identificar las potencialidades, incorporar al país a los circuitos turísticos internacionales y desarrollar e implantar una estrategia global de promoción del Ecuador como destino ecoturístico. La estrategia incluirá, entre otros puntos, la identificación de la oferta de ecoturismo existente, la promoción a través de portales de internet y en ferias de turismo, el desarrollo de una imagen internacional del país como destino ecoturístico y la inclusión de los sitios de visita del país en guías especializadas de cobertura mundial. Este proceso sería liderado por el Ministerio de Turismo, con la participación de diversos actores como la Cámara de Turismo, la Asociación Ecuatoriana de Ecoturismo y el Ministerio de Relaciones Exteriores. 2. Promover el uso de las evaluaciones de impacto ambiental, social y cultural, y de capacidad de carga, como base para los planes de manejo ecoturístico y para la prevención y mitigación de impactos ambientales y socioculturales en todas las operaciones. Se incentivará a las universidades para que desarrollen guías, estudios de capacidad de carga y programas de capacitación profesional. Además, se impulsará para que la banca incluya los estudios de impacto ambiental y de capacidad de carga en los planes de manejo ecoturístico como parte de la evaluación de proyectos de inversión para el sector. 3. Generar mecanismos para la distribución de los beneficios con las comunidades locales, principalmente a través del impulso del manejo ecoturístico comunitario, el desarrollo de una normativa legal adecuada, así como la consolidación de negocios complementarios (servicios de alimentación, senderos interpretativos, transporte, alojamiento, venta de artesanías y visitas o atracciones complementarias a nivel local). Se identificarán las oportunidades de negocio que busquen conciliar los intereses de las poblaciones y comunidades locales e indígenas con los objetivos de conservación de las áreas naturales protegidas y de sus áreas circundantes, con alternativas económicas sustentables que aseguren su participación en los beneficios derivados de la operación turística en el área. Estos proyectos incluirán diseños detallados para la infraestructura y equipos requeridos, así como estudios de mercado y planes de negocio ajustados a las posibilidades de negocios familiares y asociativos, formas de organización sociocultural locales y conocimientos tradicionales. En todos los proyectos se buscará proveer bienes y servicios de alta calidad, ambiental y socialmente justos, a precios atractivos y competitivos. La información y documentos de los proyectos modelo serán de fácil acceso a las comunidades. También se incentivará el desarrollo de atracciones locales. Se promoverá que las organizaciones comunitarias, las ONGs y la Cámara de Turismo desarrollen un esquema nacional e independiente de certificación de calidad y gestión ambiental para los pequeños negocios vinculados al ecoturismo. 4. Establecer un sistema de información sobre el desempeño de la actividad (perfil y número de visitantes, respeto de los niveles de capacidad de carga), a través de un trabajo conjunto del Ministerio de Turismo, Cámara de Turismo y Asociación Ecuatoriana de Ecoturismo, el cual será ampliamente difundido a través de un informe público anual y del internet. Se buscará incluir indicadores claves en las bases de información de INFOPLAN [33] y SIISE [34]. Se incentivará a los institutos de educación superior para que desarrollen investigación aplicada a fin de resolver problemas puntuales de información, como por ejemplo, el desarrollo de indicadores de la sustentabilidad de las operaciones. Resultado 4. Existe una mayor participación en la producción y el comercio de las especies y productos elaborados, de la fauna y flora nativas, y de la vida marina y las presiones sobre la vida silvestre se han reducido Muchas especies de flora y fauna están en peligro (Tablas 6) debido a la extracción excesiva por actividades de recolección, cacería y pesca destinadas al autoabastecimiento y al comercio. Esta situación se ve agravada por la introducción de especies exóticas y la destrucción y fragmentación de hábitats. La sobre-explotación de vida silvestre pone en riesgo la seguridad alimentaria de muchas comunidades rurales que dependen de la fauna y flora silvestres para su subsistencia [35]. La cacería comercial de fauna silvestre se realiza principalmente para carne y pieles y, en menor grado, para mascotas. La presión del tráfico ilegal es muy grande, la demanda mundial de pieles y productos de vida silvestre en el mercado ilegal es de alrededor de US $ 6.300 millones anuales. También es común encontrar carne de monte, salada y fresca, en los mercados de las ciudades y en poblados de áreas selváticas. Sin embargo, a pesar de su importancia, la información sobre recolección, cacería y comercio de vida silvestre (por ejemplo, sobre niveles óptimos de extracción) es prácticamente inexistente. La normativa tiene vacíos y contradicciones y el control es insuficiente. Los recursos pesqueros también están amenazados por la sobre-explotación. Hay varios ejemplos de recursos que han colapsado, como la langosta y el pepino de mar en el continente, la pata de mula (Anadara grandis) y la sardina redonda (Etrumeus teres), y otros con fuerte tendencia a declinar, como las conchas (Anadara tuberculosa y A. similis), el cangrejo rojo (Ucides occidentalis) y la langosta de Galápagos (Panulirus pennicillatus, P. gracilis y Scyllarides astori). En Galápagos, la pesca ilegal ha generado fuertes conflictos intra e intersectoriales. La pesca en aguas interiores tiene un nivel de consumo urbano limitado, pero es un recurso muy importante en la vida de la mayoría de las comunidades ribereñas del país. La presión creciente sobre los recursos dulce-acuícolas ha aumentado y pone en peligro el abastecimiento sostenido. Las principales causas de la sobre-explotación de estos recursos son el libre acceso a los recursos pesqueros, los limitados controles de las actividades extractivas, y la insuficiente información sobre el estado actual y el uso potencial de los recursos. Con estos antecedentes, se considerará que: 1. La domesticación de especies de vida silvestre, su manejo ex-situ, la promoción y optimización de actividades productivas, basadas en biodiversidad nativa, permitirá la diversificación de las actividades agropecuarias y contribuirá a: a) Generar trabajo e ingresos, principalmente en las zonas rurales, lo que contribuirá a reducir la pobreza; b) Contar con una mejor valoración y manejo de los recursos; c) Generar alternativas para la alimentación, potenciando la seguridad alimentaria de la población; d) Sustituir actividades como la cacería excesiva por actividades productivas sustentables; y, e) Salvar especies en peligro. Para ello: - Se impulsará el establecimiento de zoocriaderos y de viveros con fines comerciales para aliviar la presión de la sobre-explotación. - Se buscará optimizar los costos de producción para que el precio de venta sea competitivo con los productos derivados de la cacería, de la recolección o de la pesca. - Se propiciará la obtención de ingresos adicionales a partir de visitas de estudiantes y turistas a los centros de cría. - La autoridad ambiental autorizará y monitoreará los centros y sus programas de cría para verificar el estatus y procedencia de los individuos en cautiverio o en proceso de comercialización. - Se incentivará a la banca y a las cooperativas de ahorro y crédito para que consideren líneas de crédito para la instalación de estos criaderos. La cría y el mantenimiento de vida silvestre con fines comerciales sólo será aceptable en el caso de especies que no se encuentran en peligro de acuerdo con las regulaciones de la Convención de CITES [36], y en casos cuya factibilidad de producción y mercado haya sido sólidamente evaluada. 2. Para el control de la sobre-explotación se debe: a) Tomar en cuenta los mandatos administrativos y de control de comercio internacional establecidos por CITES; b) Realizar estudios enfocados a definir el estado de las poblaciones, patrones y niveles de uso; c) Analizar y abordar las causas fundamentales de la sobre-explotación; d) Analizar la viabilidad poblacional y genética de especies cuyas poblaciones están en estado crítico; e) Formular planes de manejo para dichas especies que involucren a los usuarios de los recursos y a grupos interesados; f) Los planes de manejo establecerán los niveles de extracción aceptables y las medidas de manejo; potenciarán la participación de las comunidades relacionadas directamente con la vida silvestre en la vigilancia y el control; y asegurarán que la comercialización de elementos de vida silvestre o de sus productos sea autorizada solamente en la medida que los vendedores o comercializadores puedan demostrar, en forma documentada, el origen de la mercancía como resultado de actividades extractivas lícitas y sustentables; g) Garantizar la fiscalización periódica del funcionamiento de los centros de producción y de comercio; h) Revisar los proyectos de leyes para el establecimiento de parámetros, niveles de uso, y sistemas de seguimiento; e, i) Implementar sistemas de monitoreo sobre el estado de las poblaciones, su uso y comercio. 3. Para la recuperación de las poblaciones con reintroducción controlada de individuos a los hábitats naturales, se facilitará el establecimiento de centros de recuperación en los que se reproduzca en cautiverio a las especies con fines de reintroducción, bajo programas de conservación controlados. Se deberá asegurar la existencia de hábitats adecuados, de extensión apropiada e interconectados, que permitan el desenvolvimiento de poblaciones viables de vida silvestre con el máximo de diversidad genética posible para cada población. Para esto se fomentará, a través del Sistema Nacional de Areas Protegidas |