- Casi 250 ballenas llegan desde la Antártida
En Puerto López se efectuó el "Segundo Festival Mundial de Observación de la Ballenas Jorobadas". Estos mamíferos estarán en las aguas manabitas de junio a octubre. La Hora Puerto López Están llegando de a poco desde la Antártida, es un viaje que les toma tres meses, para agosto se esperan unas 250 ballenas jorobadas en las aguas de la Isla de La Plata. Lo que si hubo en el "Segundo Festival Mundial de Observación de las Ballenas Jorobadas" fue una presencia no antes vista en el cantón de casi 90 periodistas entre: reporteros, fotógrafos y camarógrafos, invitados por los organizadores del encuentro: Municipio de Puerto López, El Programa de Manejo de Recursos Costeros (PMRC), el Parque Nacional Machalilla y Los Servidores Turísticos del cantón. Las postales y afiches que se observaban de las ballenas jorobadas en los restaurantes, bares, hoteles era una invitación para que el sábado se fuera rápido y llegará el gran día. Los fienes de semana El espectáculo de observación se da los de fines de semana a partir de las 08h00 mientras varios barcos esperaban a los miles de turistas que habían llegado a Puerto López, para verlas. El viaje dura casi dos horas por mar, hasta llegar frente a la Isla de la Plata, lugar donde son observadas las ballenas por casi dos horas. Una vez que aparecen se puede disfrutar de sus saltos, juegos, silvos, champuzones, y demás caraterísticas propias de su naturaleza. A casi 30 metros de ellas, los turistas en el barco expresan júbilo, nerviosismo y excitación cuando las ven emerger, aunque son pocos segundos los que permanecen en la superficie, pero suficiente para no borrarlas de su mente. Los ingresos que se van En los tres meses que permanecerán las ballenas en estas aguas se espera la presencia de 23 mil turistas en Puerto López, casi el 95 % de los que llega en todo el año. Puerto López es el sexto cantón del país con mayor afluencia de visitantes y el primero en la Costa. El Parque Nacional Machalilla es la entidad encargada de regular la presencia de turistas en este temporada. El parque recauda al año, por ingreso a toda la zona que tiene a su cargo, cinco mil millones de sucres de los cuales solo el 2% regresa a sus arcas. Los directivos del parque realizan los contactos para crear una ley similar a la de Galápagos mediante la cual todos los recursos económicos que genera sean invertidos en su zona. En la actualidad los ingresos del Parque Nacional Machalilla sirven para subvencionar a los demás parques del país a excepción de Galápagos. Los monolitos El "Segundo Festival Mundial de Observación de la Ballenas Jorobadas" se inauguró el sábado 24 de junio con un desfile en el participaron las diferentes organizaciones del cantón. Por la tarde hubo una rueda de prensa donde se mostró dos monolitos de dos mil 500 años de antigüedad que fueron descubiertos por el arqueólogo Florencio Delgado, también se presentó la oficina de información turística. De su caza a la protección Las yubartas tienen un peso promedio de 40 toneladas, su color es grisáceo. Una serie de protuberancias se encuentran en la cabeza. No tienen párpados, nunca duermen si lo hacen se ahogarían, cuando salen a la superficie es a tomar aire. Son una especie en peligro de extensión por su condición de nadadoras lentas. En los siglos XIX y XX fueron presa de los barcos balleneros, que llegaron a reducirlas de 20 mil a 10 mil ejemplares en el mundo. Desde 1994 son protegidas. Las yubartas se las observan desde junio hasta octubre alrededor de la Isla de La Plata hasta el cabo San Lorenzo, esta zona ha sido calificada como santuario de ballenas. Lasballnas llegan desde las aguas frías de la Antártida a las aguas cálidas ecuatorianas para su reproducción y desarrollo de las crías. Cada año nacen en las aguas de la provincia unas 15 crías a las que se pueden calificar de ballenas manabitas. Viven en grupo de ocho o diez, por lo que viajan en manada. Sus crías al nacer pueden medir de cinco a seis metros. Casi no ingieren alimentos en su permanencia en la islas de la Plata. Pueden soportar hasta cuatro meses sin comer gracias a la cantidad de grasa que tiene en su cuerpo y que acumula en la Antártida, donde comen kril, un crustáceo. |