| Llega la Misión Geodésica Las nuevas libertades individuales, el predominio del empirismo y del racionalismo, propugnaron el desarrollo científico durante el siglo XVIII. Como consecuencia, el 9 de marzo de 1736 llegó a Manta la "Misión Geodésica", para establecer el punto donde el mundo se dividía en dos partes. Se sabía que la Tierra era redonda, pero se ignoraba su tamaño y su forma real, por lo que la Academia de las Ciencias de Francia se empeñó en descubrirlo y establecer mitos de hemisferios y paralelos, es decir líneas imaginarias para dividir la tierra. En 1735 se conformó una comisión de científicos para conocer la longitud exacta de un arco de meridiano en el ecuador (ecuador es el nombre de la línea imaginaria que señala la mitad del mundo). En el año mencionado, la Comisión zarpó de Europa y el 9 de marzo de 1736 llegó a las tierras de la Real Audiencia de Quito, a través del Puerto de Manta. La comisión de científicos, conocida como Misión Geodésica, estaba integrado por Luís Godindes Odonnais, Pedro Bouguer y Carlos de la Condamine. También integraban la comitiva José Jussieu, y dos militares españoles. La Condamine y Bouguer iniciaron su expedición por tierras manabitas, y empezaron la célebre medición de la longitud del arco ecuatoriano, en "las rocas del promotorio del Palmar", situado en el actual cantón Pedernales. En El Palmar se halla actualmente un monumento con la piedra original, donde la Misión Geodésica escribió: "Observationibus Astronómicis Regiae Paris Scientias Academiae Promotorium Palmar Aeguaotiri Subjacer Comperturm Est Ann Chisti 1736". La Misión Geodésica permaneció un tiempo en nuestro territorio, antes de que sus miembros continuaran investigaciones individuales. Ellos llegaron a conocer intrínsecamente la geografía de nuestro territorio. Los conocimientos geográficos permitieron establecer por primera vez la forma y el tamaño de la tierra, y hacer los primeros diseños a escala, de la misma para su estudio. |