| Creación de la Diócesis de Portoviejo Eran tiempos de comunicación lenta. El decreto "ejecutoriado" de la Bula de Pío IX fue emitido el 18 de julio de 1871, en Lima por Serafin Vannuetelli. Con los españoles llegaron los mercenarios a territorios de Portoviejo, quienes lograron arraigar la fe católica, pero no ejercieron un papel protagonista en estos territorios, empero , por ejemplo, fueron sacerdotes los que suscribieron los documentos relacionados con nuestra independencia. Cuando en el mundo occidental ya se había consolidado el nacimiento de los estados como organización política, y "la autonomía del poder temporal respecto del poder religioso", en Ecuador ambos poderes estaban todavía íntimamente ligada en el siglo XIX. Aunque desde la segunda mitad del siglo XIX ya se debatía en nuestro país sobre la separación de estado de Iglesia, la llegada de García Moreno al poder, cerró al paso a tales pretensiones. El presidente firmó el Concordato con la Santa Sede en 1862 y otorga suficiente poder económico y político a la Iglesia en el Ecuador, quien asume entre otras cosas la tarea de la educación. El proyecto de García Moreno concebía a la Iglesia como un instrumento político y educativo, por lo que observó la necesidad de extender su presencia en el territorio nacional. A diferencia de lo que ocurría en el Ecuador, en el escenario mundial la Iglesia Católica había abandonado los objetivos políticos para concentrarse en las tareas espirituales y religiosas. Se establece por otra parte la supremacía papal sobre los Concilios. Su próximo paso fue la evangelización de la mayor parte de los territorios del occidente. En nuestra provincia, durante los años sesenta del siglo XIX, existían pocas iglesias de pobre apariencia, mientras las ciudades empezaban lentamente a crecer en un territorio de comarcas dispersas. En este contexto el presidente Gabriel García Moreno pide al Papa Pío IX la creación de la nueva Diócesis de Portoviejo, para que rigiera en los territorios de Galápagos, Manabí y Esmeraldas; los dos últimos estaban convulsionados por la "masonería" y las primeras acciones de los montoneros y liberales, calificados de "anticristo", de acuerdo a la visión de la Iglesia. Consta en el libro "Ilmo Sr. Pedro Schumacher", escrito por Dautzenberg y traducido por Wilfrido Loor, que el 23 de Marzo de 1689 el Papa Pío IX emite la Bula "Multipliciter Inter", que dispone la erección del Obispado de Portoviejo. Eran tiempos de comunicación lenta. El decreto "ejecutoriado" de la Bula de Pío IX fue emitido el 18 de julio de 1871, en Lima por Serafin Vannuetelli. En el mismo de Julio de 1871 se designa como Obispo de Manabí y Esmeraldas Monseñor Luís de Tola y Avilés, quien hizo muy poca presencia en el territorio y envió un delegado. Su ejercicio no fue trascendente. La historia de la Iglesia católica en Manabí marca un hito cuando es nombrado Obispo de dicha Diócesis a Pedro Schumacher, el 15 de septiembre de 1884. Schumacher fortaleció el catolicismo a través de la apertura de numerosos centros educativos, la construcción de los primeros templos importantes, y la traída de religiosos y religiosas. Su tarea fue controvertida, pues ejerció el obispado en medio de la guerra civil que se libró entre liberales y conservadores. El fue el portavoz de las ideas conservadoras y del gobierno. LLegó a excomulgar a varios liberales. Consolidada la presencia de la Iglesia Católica en Manabí, sus principios se han extendido en medio de un proceso de comunicación facilitado por la urbanización de la población. El 8 de diciembre de 1989 llegó a Manabí Monseñor Mario Ruíz Navas, quien marca un nuevo hito en la historia eclesiástica de la provincia; crea el Seminario San Pedro, para la formación de sacerdotes; instituye una labor comunitaria dirigida a los seculares de escasos recursos económicos, construye la Catedral como símbolo de la supremacía eclesiástica y consolida un liderazgo en Manabí.
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