Cada inquilino deja allí sus vivencias: vulgaridades,
vilezas, vivezas, vanidades, todas envueltas en velos fantasmales.
Son los fantasmas casa adentro. Pero hay también fantasmas
puertas afuera, que rondan Palacio y, valga la redundancia, a
su hoy homólogo de turno.
Se dice que los fantasmas son fans con asma y sin tratamiento
cardiopulmonar bien podrían pasar bochornosamente a mejor
vida. Que así seaPorque Palacio
No puede retroceder
aunque no encuentre la clave
ya que lo único que sabe
no mismo sabe qué hacer
Bajó el uno y subió el otro,
cuento de nunca acabar
pero no logra que el potro
pueda echarse a caminar
Si le falta consejero
recuerde el sabio refrán:
donde manda Capitán
no hace falta el marinero
Y no se olvide de aquél
que en Abril fue el gran actor.
¿Quién derrocó al coronel?
los forajidos, señor.
Y sin embargo volvió
a girar cuentas corrientes,
eso de nombrar parientes
creímos que se acabó
Para curarnos del mal
ponga los cinco sentidos
que los falsos forajidos
son un veneno letal
Y algo para recordar:
duerma en más amplio espacio
no vaya a ser que en Palacio
no se pueda despertar.