Gustavo Adolfo Becquer
Volveran las oscuras
golondrinas en tu
balcon sus nidos
a colgar..Y otra vez con el ala
a sus cristales
jugando llamaran..Pero aquellas que el
vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha
a contemplar..Aquellas que aprendieron
nuestros nombres..
esas.. no volveran!..Volveran las tupidas
madreselvas de tu
jardin las tapias
a escalar..Y otra vez a la tarde
aun mas hermosas
sus flores se abriran.Pero aquellas,
cuajadas de rocio
cuyas gotas
mirabamos temblar..Y caer como lagrimas
del dia..
esas.. no volveran!..Volveran del amor
en tus oidos
las palabras
ardientes a sonar..Tu corazon de su
profundo sueño
tal vez despertara.Pero mudo y absorto
y de rodillas
como se adora a Dios
ante su altar..Como yo te he querido..
desengañate,
asi.. no te querran!...
1
Yo sé un himno gigante y extraño
que anuncia en la noche del alma una aurora
y estas páginas son de ese himno
cadencias que el aire dilata en las sombras.Yo quisiera escribirle, del hombre
domando el rebelde mezquino idioma,
con palabras que fuesen a un tiempo
suspiros y risas, colores y notas.Pero en vano es luchar, que no hay cifras
capaz de encerrarle, y apenas ¡oh hermosa!,
si teniendo en mis manos las tuyas,
pudiera al oído cantártelo a solas.
XIII
Tu pupila es azul, y cuando ríes
su claridad suave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana
que en el mar se refleja.Tu pupila es azul y cuando lloras
las transparentes lágrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una violeta.Tu pupila es azul y si en el fondo
como un punto de luz radia una idea
me parece en el cielo de la tarde
una perdida estrella.XXI
¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.
XXIX
La bocca mi bacció tutto tremante..
Sobre la falda tenía
el libro abierto,
en mi mejilla tocaban
sus rizos negros,
no veíamos las letras
ninguno, creo,
mas guardábamos ambos
hondo silencio.
¿Cuánto duró? Ni aun entonces
pude saberlo.
Sólo sé que no se oía
más que el aliento
que apresurado escapaba
del labio seco.
Sólo sé que nos volvimos
los dos a un tiempo,
y nuestros ojos se hallaron
y sonó un beso.
Creación de Dante era el libro,
era su Infierno.
Cuando a él bajamos los ojos,
yo dije trémulo:
¿Comprendes ya que un poema
cabe en un verso?
Y ella respondió encendida:
-¡Ya lo comprendo!
LII
Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras!Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrado en el ciego torbellino
¡ llevadme con vosotras!Nubes de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las desprendidas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura
¡llevadme con vosotras!Llevadme por piedad adonde el vértigo
con la razón me arranque la memona.
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!
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