Poemas

  MANUEL FEDERICO PONCE

 

LA TIERRA DEL EROS Y EL VIENTO

LA TIERRA DEL EROS Y EL VIENTO

165

Una densidad de niebla va esculpiendo callejera mis sombras antiguas.

Y tu ausencia en-treabre mis manos llenas de ecos... sin retorno.
La ciudad anochece temprana, en el sueño, y con la pena nubla del invierno.

Risueña vas tú, en la lejanía, sin palabra, sin queja, abrumada de distancia.
Y la tarde del encuentro está vacía, aún, de vida, de paso, de beso
Vendrás
En tí el hijo maduro que nos mira, desde el vientre, sin luz.

Y andaremos partiendo el surco oscuro para sem brar tu infancia.

166

Hija llevas ojos de tenue capulí que te ves al reflejo de tus manos en flor.

Y junto a ti el ramaje en insomnio descorre su fruto
que dulce pendula en aroma de cierzo y luz.

169

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