Poemas |
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MANUEL FEDERICO PONCE |
Estación de Amor
Para cubrirte con mi cuerpo
besar con mi ala de muslo y brazo tu cintura
amanecerte en mí, en toda la permanencia de mi
beso
el ánimo sobre tu instinto y nuevamente conmigo el
verso
compañera de mis ojos, total compañera
no sé de donde me vienes
como si hubieses remado largo tiempo en busca de
mi barca
barca mía casi naúfraga de no encontrarteEstoy asiendo el timón de mi Nave única
mientras me duermo con la paz de la
tempestad calmada
mujer de equilibrio total, presencia entera
en la totalidad de la mujer amada
niña y verso, abrazo y fuego, mente y cuerpo,272
el romance del eros.
Contigo estoy respirando vida.Yo que necesité escribir dos libros de amor para
saber de tí, para dar contigotu sexo se hizo mío en el instante del amor
Toda tu desnudez en mi mano
Quiero besarte hasta la última hebra de tu cabello
quiero besarte hasta el viento que llevas puesto
La estación de amor está en tíNoche a noche fuiste desnudando tu beso
hasta ser toda una ansiedad de labio y piel.
Las mariposas de tus ojos me rozan
Síquico el músculo.0 0 0
La mujer india, mi cortinera
me va tejiendo la casa
ella, la costurera.
Está soñando su pena
Tiene una alma morena
y senos de piel de seda273
ella en su jardín, la jardinera.
La miro desde los tiempos indios
la hubiera querido desnuda y serena
en los siglos libres de esta tierra incaica.
Incaica y Scyri, milenaria.La estoy amando ya, en la lumbre del oro y la
distancia
en el desgrane del maíz al sol
tendida desnuda sobre la piel del cerro.
Estoy tocando con mi mano de poeta de hoy
la redondez ancestral de esta mujer de páramo
de esta hembra hermana
de esta venada de ojos pardos
tímidos ojos sometidos
que fueron brincadores en la infancia
hasta que supieron de la historia del
auqui Atahualpa
y de su dorada muerte
en el asesinato más codicioso que registra la
telaraña humana
en el ardid más tramado de la historia
cuando el español de veste azul
tejiendo un engaño, ejecutaba al imperio.
Y destronaron en la América a un cetro de siglos.
Amarte puedo aún
vecina entre tu lino, mi cortinera,
con la tristeza del alma en la palabra.274
Yerba Terrenal
chilca Terrenal
eróticas de amor
eróticas de sueño.
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