Poemas

 Iván Jácome Ramírez

 

ACUARIO

Dos peces encarnados
nadan felices y relucientes
silenciosos se deslizan tocando
las paredes y el filoso coral.

Sus bocas redondas
se apartan bruscamente
frente a unos ojos grises
que los indagan.

Silencioso el gato,
inmóvil como una roca jaspeada
su húmeda nariz contra el vidrio,
y los ojos fraccionados centellantes.

Cuando micifuz reparte zarpazos
una pequeña mano le detiene
es la dulce niña de la casa
quien prolonga la paz en la pecera.

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