Miguel Angel Turco
UNA VIDA CONTIGO
No hay tiempo, espacios,
no hay fronteras ni distancia
no hay penumbras, ni tinieblas,
tampoco miedos ni vanidades,
es como si todas las edades
se convirtieran en un instante
y que al tiempo restante
se lo llevara el viento.
No hay soledades ni angustias,
no hay conflictos, crisis, amarguras,
no hay miradas ni almas duras,
tampoco mentiras ni falsedades,
es como si todas las maldades
se transformaran en un momento
y sin necesidad de inventos
todas las cosas se tornaran ideales.
Y no es que yo lo imagine,
o sea fruto de vanas fantasías,
es que toda el alma mía
se pone delirante
al saber que por delante
me queda una vida contigo...
MI PINTURA Y YO
Pintado está el retrato
de los días felices de mi vida,
sobre una tela apenas desteñida
y con colores mezclados al tacto.
Es una obra inconclusa y distraída,
que no tiene dirección ni estilo,
los pinceles son flores del estío
y el marco, nubes desvanecidas.
Quiso el artista belleza y esplendor,
y trazó las líneas con finura
pero se rebeló la pintura
al encontrar un lienzo de dolor.
Contemplarlo en su atril miserable
desgarra el ánimo del pintor,
y la espera se torna interminable
esperando que brille un color.
Fue expuesto y visto en galería
con esperanza de que alguien le dé valor,
pero visto maltrecho y deslucido
el autor ha ya perdido
toda fe en su esforzada labor...
SIN DESTINO
Estando yo agotado
de tanto buscar amores,
estando ya cansado
de encontrar desengaños,
hurgando entre restos
de una vida desolada
y viendo luces brillosas
en las oscuras alboradas.
Tratando con desgano
de recorrer caminos llanos,
intentando beber las aguas
de los manantiales sanos,
insistiendo en doblar el destino
es que sin querer he perdido
el rumbo de tus pasos...
Y volviendo la vista
y revisando el pasado,
viendo la huella que he dejado
me encontré desconsolado
por el ser que me ganó,
y en la lucha que entablamos
sólo quedé doblegado
a la falta de su favor.
Harto de mostrar mi sed
y demostrar mi hambre
exhausto por padecer lo que soy
sin saber ahora lo que he sido,
sólo por extrema cordura
en sus redes, enloquecido,
recurro a los abismos oscuros
de los sueños que he perdido.
Estando yo agotado
de buscar estrella en el cielo claro,
y desesperado, esperar la luz del sol
en las noches de los campos mojados,
habiéndome, por fin, ilusionado
que buscando se encuentra razón
y siendo en la búsqueda porfiado,
me quedaron, latentes, en las manos
los restos de su vivo corazón.
Y al fin, entregado y vencido,
de rodillas, pidiendo perdón,
fui semilla de un fruto prohibido
y raíz del árbol tendido
por el viento que el alma azotó...
SIN ELLA
Cómo le digo que yo la amo ?
cómo le expreso mi noble ansidad ?
qué forma y qué estilo debo yo usar ?
para que ella entienda,
mi modo de amar.
En qué idioma o dialecto
debo yo las palabras buscar ?
para decirle algo tan simple
sin que tenga que por ello
ponerme a temblar...
Con qué gesto puedo ocultar
que me falta coraje
para poderla enfrentar ?
y decirle en forma salvaje
que amo hasta el aire
que ella pueda respirar...
El sol que quiera mirar
y el paisaje que quiera descubrir,
el aliento que quiera sentir
y el mar que quiera surcar...
Con qué letras le puedo decir,
que es sincero mi dicho miedoso,
y que no es falso mi profundo sentir,
que si es mi discurso dudoso
es sólo que no encuentro reposo
al ver que sin ella,
Ya no puedo vivir...
TENGO QUE ESCRIBIR UN POEMA
Tengo que escribir un poema
para decirte cuanto te quiero
pero por más palabras que uso
no puedo dejar de sentir que me abuso
de tu paz y de tu consuelo.
Tengo que escribir un poema
y hurgar en el lenguaje
para encontrar palabras bellas,
pero por más versos que invente
no puedo dejar de sentirme inerte
ante tus ojos, que brillan como estrellas.
Tengo que escribir un poema
y poner en ello mis mejores fuentes
pero hasta dónde podré ser fuerte ?
para no morirme antes de pena...
NO PUEDO TOCARTE
Qué puedo decirte...
si mi voz no tiene manos
para tocar tus cabellos
y sentir como son bellos.
Y mi voz no tiene ojos
para ver los destellos
del sol de tu mirada...
Y mi voz no tiene tonos,
que describan la alborada
y contarte con palabras
lo que en mi pecho se acuna
es como ver la noche clara,
y no poder tocar la luna...
Sin embargo quiero decirte
en este verso improvisado
que no importan las manos
ni los ojos, ni la noche
y que sin pensar en reproches
en toda hora y sentido,
eres la dueña de mi amor
y yo, el esclavo de tus latidos...
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