Quipus
incas de ciencias exactas
Al igual que en Babilonia,
los desafíos asumidos por la administración del
Imperio Inca, en las regiones andinas, han demostrado ser una
fuerza motriz para el desarrollo del pensamiento cuantitativo.
Los quipus estudiados muestran
una estrecha conexión con la elaboración de complicados
sistemas de representación, como las tablillas con textos
cuneiformes en las civilizaciones mesopotámicas.
AFP-LA HORA
Científicos alemanes
han llegado a la conclusión de que el origen más
remoto de las ciencias exactas no se debió a estudios
de la humanidad sobre fenómenos mecánicos y astronómicos,
como se pensaba hasta ahora, sino a la necesidad de administrar
Estados y territorios, como lo muestran documentos de las culturas
mesopotámicas, en Oriente
Próximo, y andinas,
en América del Sur, descifrados recientemente.
Los estudios fueron dirigidos por el matemático e investigador
Peter Damerow del Instituto Max Planck de Historia de las Ciencias
con un equipo de expertos, entre los que se encontraba la historiadora
y demógrafa boliviana Carmen Beatriz Loza, quien realizó
la labor de desciframiento de quipus (ramales de cuerdas anudados
con los que los indios del Perú suplían la falta
de escritura) incaicos pertenecientes a la colección del
Museo Etnográfico de Berlín, la más importante
de Europa.
Buena parte de las pruebas
históricas y etnográficas utilizadas ahora como
punto de comienzo para la reconstrucción del significado
y el uso de los quipus fueron recopiladas en el siglo XIX por
arqueólogos y etnógrafos como los alemanes Max
Uhle (1856-1944) y Adolf Bastian (1826-1905).
Loza ha realizado en este contexto
el mayor estudio llevado a cabo sobre las notas personales de
Uhle y su correspondencia con Bastian, inéditas hasta
ahora, y los ha reunido en un libro titulado "Itinerarios
de Max Uhle en el altiplano: orígenes de la historia cultural
alemana aplicada a los Andes (1893-1896)".
HISTORIAS MATEMÁTICAS
La investigación está
comprendida dentro de un amplio y complejo proyecto de largo
plazo dirigido por el profesor Juergen Renn, del Instituto Max
Planck de Historia de las Ciencias, dedicado a comprender mejor
los procesos históricos que incidieron en los cambios
estructurales ocurridos en los sistemas de conocimiento de la
humanidad.
Una de las cuestiones centrales
en este estudio es "cómo llegó el Hombre al
concepto del número, al sistema numérico, a la
noción de cantidad, al pensamiento cuantitativo, a la
aritmética", explicó Damerow.
"Uno de los resultados
más sorprendentes de la investigación llevada a
cabo en los últimos 20 años sobre los orígenes
de la ciencia probablemente más antigua de la humanidad,
las 'matemáticas babilónicas', es la revelación
de que no surgió de experiencias técnicas o de
la astronomía, como se afirma a menudo, sino de la administración",
señaló Damerow.
CONOCIMIENTOS INSTITUCIONALIZADOS
El objetivo del proyecto del
Instituto Max Planck, con sede en Berlín, comprende la
reconstrucción de las estructuras cognitivas centrales
del pensamiento científico, el estudio de la dependencia
de esas estructuras de su base experimental y de sus condiciones
culturales, y el estudio de la interacción entre el pensamiento
individual y los sistemas de conocimiento institucionalizados.
Entre los documentos cuneiformes
más antiguos estudiados por Damerow se encuentran también
las tablillas administrativas de la denominada "Casa de
la mujer", un gran establecimiento agrario de la ciudad-Estado
de Lagash, en el sur de la Mesopotamia, que datan del siglo XXIV
antes de Cristo.
El texto más arcaico
de la humanidad, conservado en el Museo de Historia del Cercano
Oriente de Berlín y también estudiado aquí,
es una tablilla de barro con escritura cuneiforme de hace unos
4.500 años que contiene una antiquísima receta
sumeria de cerveza.
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