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MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

Una herencia que hay que rescatar

Tanlahua, una joya de la Mitad del Mundo

La pérdida de la memoria histórica permite entre otras razones ausencia de identidad nacional.

Violeta Jácome Ruiz

A pocos kilómetros de la capital del Ecuador, Quito, en el Valle de Pomasqui se encuentra la Hacienda 'Tanlahua'. Es un hermoso llano del cual pocos quiteños, casi nadie de los ecuatorianos y menos extranjeros, tienen conocimiento: este es el espacio justo de la mitad del mundo.

En este sitio se encuentran vestigios de asentamientos prehispánicos, al igual que en el sector de Pululahua y Pomasqui, en los que, debido a su ubicación estratégica, cuando llegaron los incas, buscando la cuna donde nacía el sol, entre otras cosas, 73 años antes que los ibéricos, utilizaron las antiguas fortalezas pre existentes, que llegaban hasta los ríos pisque y Guayllabamba; y aún más allá, por la Cordillera Real, com oentonces se la llamaba, para vigilar el tránsito entre Quito y la regi´ón norte de Guayllabamba.

Enel medio de toda esta geográfia de clima templado, la hacienda de Tanlahua muestra evidencias arqueológicas similares a tolas y montículos, plataformas de piedra trabajada y áreas texturadas, que durante la colonia fueron aprovechadas prolos españoles para sus contrucciones.

Tempranamente, en 1851 se firma la Priemra Escritura a favor de doña María de los Reyes y Lorenzo Bargas y Jimenes, en tierras que pertenecieron a Fernando Atahualpa. Eran trece caballerías, según el Título de Merced, su dueño original seguramente descendiente directo del último rey que recuerda nuestra historia precolombina: el gran ATAHUALPA.

Tierras productivas de maní, vid, trigo, cebada y brevas, para la mesa de los quiteños; con mucha especialidad de olivos, traídos desde la península para el exquisito paldar de lso nobles habitantes de Quito.

A fiines del siglo dieciseis, pasó esta graciosa hacienda a podeer de los jesuitas, quienes, entre otras cosas, adema´s dce mantener a los convnetos con la rica yabundante producción lograron financiar colegios y escuelas que esta orden mantenía en Quito, la historia nos dice que mínimamente se recogían 2.000 fanegas de maíz temprano, había cría de ganado, la explotación constante de minas de cal -material con elque se blanqueban templos, iglesias y casas quiteñas. La abundancia era tan grande que provocó celo en las demás órdenes religiosas.

Tanlahua era productiva, hermosa y codiciada, pero se debía, entre otras cosas, su gran producción a que la trabajaban con amor indígenas asalariados en el sector, negros esclavos nacidos en el lugar por gneraciones; casas de estilo colonial. Conventos e iglesias tienen en sus estructuras las nobles y finas maderas explotadas sin fin ni respeto, de toda esta cordillera andina, muchas especies ya extinguidas; para hoy encontramos algunas como pumanqui, cedro, ucal y, en las quebradas, uno que otro aliso.

Rica en historia

El planteamiento arquitectónico descrito en el inventario de 1767 s conserva hasta hoy, naturalmente refaccionada, cuidando el estilo original: un gran reloj en plancha de piedra, nos avisa la hora ecuatorial; fuentes talladas, trojes, canales de agua, guiados desde la alta montaña, pesebreras, hornos de cal, aventadores de grano, capilla de típico estilo español con influencias arabescas y dos grandes campanas de bronce, que en otro tiempo lalmaban apuradas a lso vecinos para cristianizarlos y recordarles continuamente la existencia de un solo dios a través del mar.
Por sobre toda esta memoria está el encanto paisajístico de la hacienda, levantada sobre una pequeña planicie rodeada de gran vegetación, en el lado derecho una pequeña colina, que desde tiempos antiguos lsonativos la llaman "el hospital", pues en ella encontramos la gran variedad de hierbas medicinales, muchas de las cuales los hoy mestizos no conocemos sus bondades y, naturalmente, debemos recurrir a los vecinos del lugar para que nos enseñen lasvirtudes y modo de preparación para su uso.

Este es un valle símbolo de la gran ecuatorianidad, nos muestra la mixtificación cultural. Entre casas de habitantes milenarios aparece la gran casa de hacienda de Tanlahua. Hoy, por desgracia, la vemos amenazada prola falta de escrúpulo enla expltoación de material pétreo dela montaña que está a su espalda y al continua explotación del bosque primario.

Expulsados los jesuitas de América, la corona secuestra los bienes de ellos, y su último Procurador , el padre Antonio Ruiz de Heginio, hace la entrega oficial con inventaario detallado a los nuevos compradores, que son el marquez de Miraflorees, en cuya descripción encontramos casullas apr aoficiar misa, puertas con aldabas, llaves,pailas de bronce, utensilios de cocina y la 'Negra Inés', con lo que el marquez de Miraflores, comprador, está de acuerdo en todo el paquete del negocio, a excepción de la 'Negra Inés': ella no entra en el negocio, pues inés está vieja Actualmente, serios historiadores como el padre Agustín Moreno, arqueólogos de gran criterio juntan su buen trabajo orientador, para que la Ley de Patrimonio Cultural proteja urgentemente la antigua Tanlahua, referente cultural, racial y afectivo de los pasado y actual, pues la explotación de madera, la desaparición constante de especies nativas, la xplotación descomunal de canteras dejan mucho por rescatar y proteger con amor y nostalgia para volver a a disfrutaar de la joya andina, la primera hacienda quiteña, construida en el Ande Ecuatorial.

 
 
 
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La Hora 2002
- Quito - Ecuador