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MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

El simbolismo en el Ecuador

Javier de la Torre Prado

El movimiento simbolista dentro de la poesía ecuatoriana, tuvo un retardo en su presencia, en consideración a que a nivel latinoamericano y europeo éste se desenvolvió a partir de la segunda mitad de fines del siglo anterior.
La presencia romántica y parnasiana había dominado la poesía y la prosa, sobre todo en Europa, con representantes como Víctor Hugo, Teophilé Gautier; enAmérica, no lograba romper con las corrientes románticas Edgar Allan Poe y la monumental obra de Walt Whitman. De toda suerte ese filón romántico constituía para los poetas y prosistas mundiales, una camisa de fuerza para expresar lo sensorial y sinestésico de sus vivencias íntimas. Siendo París la capital de la cultura de ese entonces, el simbolismo como manifestación de la belleza de la métrica y rima en el soneto, empezó a tener acto de presencia en poetas como Baudelaire, Rimbaud, Verlaine, Mallarmé, que constituyeron el punto crucial que dio el salto definitivo hasta el simbolismo francés.
La sensibilidad de los nombrados en el párrafo anterior, ya sea con razón o sin ella, produjeron en estos escritores una hipersensibilidad que dio pauta al consumo de estupefacientes y una vida desordenada, a más de un 'esnobismo' que se ajustaba a ese París allegado a todo entorno de disociación de la personalidad.
En América, Amado Nervo, Manuel Acuña, Rubén Darío, tomaron la posta simbolista y es indiscutible que gravaron para siempre en su poesía un altísimo grado de calidad en lo sensorial cuanto en el desciframiento de lo inconsciente del hombre atormentado bajo el vacío infinito de una existencia sin sentido, o con un sentido creciente hacia el desasosiego.
Luego de haber transmitido por la poesía de Remigio Crespo y otros poetas netamente románticos, que venían arrastrando la cadena bucólica de los amadores imposibles o de los irreales atardeceres, un grupo de poetas se afinca tanto en el Puerto de Guayaquil, cuanto en la ciudad Capital, los más representativos han sido considerados en el primer bautizo que diera sobre ellos el elegante prosista y periodista Raúl Andrade al bautizarles como la 'Generación Decapitada'; Ernesto Noboa, Humberto Fierro, Medardo Ángel Silva, Arturo Borja, fueron quizás los de mayor persistencia en el simbolismo puro, el soneto fue el arma poética que utilizaron para llegar a establecer el presupuesto del arte por el arte y de la defensa de la belleza por sí misma; lo cual indiscutiblemente lograron a través de versos con una entonación rítmica interna de altísimos quilates, nunca podremos cansarnos de releer aquellos poemas que llevan por título 'Vaso de lágrimas', 'Emoción Vesperal', que nos llevan a entender la raigambre del verso extremadamente cuidado y silencioso, forjado en aquellos que nacieron para ser no otra cosa que poetas.
Es tanta su influencia que dichos versos musicalizados constituyen, a no dudarlo, los mejores exponentes de la música ecuatoriana, especialmente el pasillo.
Hoy que la poesía se ha convertido para muchos en un cartel político de mala calidad, o la versificación inocua que enturbia el arte de la expresión del silencio que no se puede guardar y que aflora como la rosa al viento, se vuelve necesario que aquellos que hacemos poesía releamos hasta el cansancio la obra poética de los grandes de Latinoamérica, de aquellos postmodernistas como Jorge Carrera Andrade, para medir con justicia real si es que nuestra intención llena de todo derecho para hacer poesía debe constituirse en algo permanente, o por el contrario, en un reconocimiento de limitaciones, que nos lleven con honestidad a optar de manera preferible por acallarnos, antes que llevar a la luz poemas de bajísima calidad que en ningún momento deberían ser editados por respeto más que por un acto de libertad.
El gran poeta Pound decía que todo el mundo puede cometer poesía, lo terrible es que la publiquen.

 
 
 
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- Quito - Ecuador