Secciones

Nacional
Local
Cultural
Economía
Mundo
Farándula
Artículos de Opinión
Portadas Impresas

Vida Social
Obituarios
Caricatura del Día
Todos los Titulares
Avisos Judiciales

 Revistas

Judicial
Artes
Humor Político
Chasqui
Ecuador DEBATE
Ciencia y Tecnología
Autos y Velocidad
Autonomías
La Descentralización
en Ecuador
Cuadernos sobre Descentralización
Quito Capital de
la Cultura
Especial de Aniversario
Todo Manabí
en el mismo sitio

 Pasatiempos

Cocina
Horóscopo
Horóscopo Sexual
Cines y Carteleras
Cine por TvCable
Guía de Televisión
Lotería Nacional
Embrujos y Hechizos

 Cultura

Cultura del Ecuador
Historia del Ecuador
Palabra e Imagen
Pintores del Ecuador
Galería virtual de Arte
Lectura, literatura y educación
Clásicos de la Poesía

 Servicios

Diarios del Mundo
Museos del Mundo
Webs del Ecuador
Universidades
Bibliotecas
Becas Estudiantiles
Idioma Gratis
Entidades
Financieras
Licitaciones
Recupere su
Vehículo
Turismo
Un país para todos
Ayuda a Migrantes
Ayuda con un click
Consultas Médicas
Consultas
Oftalmólogicas
Buscadores
Consulta Padrón Electoral - TSE

MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

Conjugación entre el sentir y la palabra

Fabián Guerrero Obando en el prólogo del poemario 'Laberintos de Amar' (Encierro de los sentidos) de Víctor Manuel Guzmán, afirma que el autor nos expone a la necesidad de ahorrarnos frente a la contingencia del vivir. Una suerte de fuente ontológica y metafísica recorre este poemario, como una asíndota de idealidad traspasadora de la fe, develando una verdad anterior al principio en cada uno de nosotros.
En los textos de Víctor Manuel Guzmán se aprecian varios matices de apotegmas, teoremas y axiomas; y, en el sentido en que lo quería Leibniz: "expresiones monadológicas", el alma emocional, el alma intelectual truecan sus valores en ellos. Hay bajo su aparente simplicidad, sentido de lo finito contrapuesto a lo infinito, a la virtualidad equitativa de los seres y las cosas y sus verdades herméticas y simbólicas de lo contingente y lo oculto, tras la simplicidad. Una dimensión tendida hacia el cosmos se inicia en su expresión cognoscitiva de las creaturas inmersas en el Todo.
Su estilo, en la apariencia transicional, va a la búsqueda de una amplitud referencial imprevista. El juego al que se entrega Guzmán Villena es el juego del ímpetu y del freno. El ímpetu procede de un alma ­y un cuerpo- en pleno tumulto interior. El autor se ofrece a sí mismo en espectáculo trepidante, gritador, taladrante, multiplicado de hambre y sed de vida, del mundo, del amor. Un ansia desmelenada y patética en la que chocan el yo y un universo fabricado de sensaciones inmediatas y sitiadoras. El autor como un naufragio, intenta salvar formas, patetismos, vivencias y melancolías. Es un juego, cierto, pero también un espectáculo en que todo prosigue lento y súbito, a la vez, e infatigable.

...En el silencio interior,
la felicidad encienda las lámparas
de los pasados de las tardes.
Reposas como la reina de las cartas del tarot
que con su alto sombrero medieval
te reclinas de espaldas mirando el oasis,
y contemplas sin orgullo o modestía
los frutos de tus largos trabajos,
sabiendo que no hay triunfo eterno,
pero tampoco eterna desolación.

Eres la poseedora de las fuentes
donde el agua oficia
las fluidas ceremonias de la vida.
Tienes la capacidad de ver el árbol distante,
pero también el bosque umbroso,
donde retozan los unicornios.
Después de soledades y sin sentidos
gozas de jardines y helechos sensuales
y un lecho blando y terso
donde los sueños se multiplican

Acumulas libros y mapas para encontrar la voz,
la historia de los astros,
las verdad de los mitos,
las debilidades y temores humanos,
la obsesión de Ícaro.
Prefieres las alas
a la mordacidad o la conveniencia.
Ángeles y monstruos te mostraron
sus caras igualmente fascinantes.

Te fue dado el saber que nadie es más que tú,
puedes penetrar en las antesalas húmedas de tu
propia conciencia,
y ascender antes de la asfixia por las ramas verdes,
extrayendo el sabor de la clorofila.
Tanto anduviste para encontrarte
contigo misma
con el universo reflejado en tus facciones
de premeditada perfección.

Supe al fin que el aire de las euforias secretas
vive asomada a tu propio rostro,
y tiene el calor de tu plexo solar.
Y la esencia de ser es multitudinaria
y en su multiplicidad
contiene tu nombre

Para el autor existen actos y sentimientos del humano que son creados y sentidos únicamente para él. Y es allí donde adquiere la fuerza hermética como impulso de su individualidad. El hermetismo vaga palabra aplicada a una actitud que nace de la expresión de "una descarnada y doliente humanidad" funda en el valor de la palabra una esencialidad poética que siempre "está en el aire". En esta concepción se insiste en una palabra liberada de su función puramente descriptiva, purificadora de sus significados comunes y triviales; sustancia limpia exenta de ampulosidad, librada al clima terso de la absolutez, restituida a su virginidad primordial.

Eres agua de acequia fresca
de pechos de sultana
que juegan, saltan o se esconden
bajo las sábanas blancas,
en tu húmeda corola
retozan peces dorados
más al querer retenerlos
se me escapan de las manos,
igual que el agua sagrada
donde se apagan los ecos.
Ay gitana
con tu sonrisa de grana
tejida con sangre mora
llegas, construyes el nido
volviéndote luz y agua.

Se trata de un signo; más bien una palabra-ser. Consiste en la suprema ilusión de las letras reunidas en torno al alma, despojada de sus sueños y de sus duelos, contriñida a abrazar la rugosa realidad, a exprimir el jugo presente y amargo de la existencia, encuentra en este, su duro y necesario reconocimiento. Es una especie de religiosidad y reencontrada a través del caos sensual, la instantánea comunión del humano con el cosmos.
Víctor Manuel Guzmán mantiene individualmente su independencia experimental, fiel al principio sustentado de quien escribe poesía experimental, con toda la posible ambigüedad y la comprensión del lenguaje. Aparición asfixiante, rito demente y encarnecedor, discurso sapiente, pantomima incorpórea, juego temerario, así es la poesía que yo concibo, en la que se mide la degradación de los significados con la inestabilidad fisiognómica del mundo verbal en el que estamos inmersos

 
 
 
 Temas
Arquitectura
Caleidoscopio
Ciencia
Cine
Danza
Escaparates
Filosofía
Historia
Música
Museos
Talentos
Teatro
Plástica
Plumas
Variaciones
 
 
 
 

La Hora 2002
- Quito - Ecuador