Tenerife
está en los cielos
El arte para conocer el cielo
Durante tres años
un pequeño grupo inusual de artistas, dirigidos por un
astrofísico, se las han arreglado para crear más
de sesenta exhibiciones interactivas con una modesta inversión.
Ahora es nuestra oportunidad,
advierte el director. El cúmulo globular M 13, la galaxia
espiral M 51 o la nebulosa planetaria M 57. Los visitantes eligen
la galaxia espiral y después de unos minutos el telescopio
captura una imagen de este bello objeto que luego es proyectada
en la pantalla del salón de actos del Museo. Las personas
que allí se encuentran están asistiendo a una de
las "tardes de las estrellas" organizadas por el Museo
de la Ciencia y el Cosmos de Tenerife.
CUESTIÓN DE ACUERDOS
Este nuevo centro de Ciencia
interactivo es el fruto de la feliz unión entre una organización
de investigación como es el Instituto de Astrofísica
de Canarias y un organismo de la Administración Local
como el Cabildo Insular de Tenerife, y, por supuesto de artistas.
El uso extensivo del saber
qué hacer del Instituto de Astrofísica y sus facilidades
técnicas, probablemente, han influido en estos bajos costes
de instalación.
Por otra parte, el Cabildo
Insular de Tenerife, a través del Organismo Autónomo
de Museos y Centros (OAMC), ha realizado un original edificio
coronado con una plaza que alberga un radiotelescopio de 18 metros
que muestra una Luna llena pintada en su plato.
La curiosa presencia de algunas
montañas lunares llamadas Montes Tenerife ha inspirado
el dibujo de la antena y el símbolo del Museo.
EL ESCENARIO
El área de exhibiciones
ocupa unos 1.500 metros cuadrados de superficie. Está
concentrada, en su mayor parte, en una sala oval donde los experimentos
se han colocado formando una especie de intrincado mercado árabe,
que desconcierta a los visitantes metódicos y hace las
delicias de aquellos que quieren escapar del orden cotidiano.
Algunas salas de exhibiciones
más pequeñas, el salón de actos y el planetario
de cuarenta plazas, completan la oferta de este Museo, a la que
recientemente se ha unido una instalación de Realidad
Virtual.
La cafetería, tienda
de regalos, seminarios, oficinas y talleres completan los 4.700
metros cuadrados de edificio.
Aunque el Museo ha sido diseñado por el Instituto de Astrofísica
de Canarias, su contenido abarca otros temas aparte del Cosmos.
De las cinco secciones, en las que están repartidas las
exhibiciones, dos se dedican al Sol y el Universo, mientras que
las otras tres tratan de la Tierra, el Cuerpo Humano y de la
tecnología cotidiana en "¿Cómo funciona?".
LA GRAN SALA OVAL
Cuando entramos en la gran
sala oval, lo primero que vemos es una imagen del Sol que forma
un disco de 60 centímetros y que es proyectada ópticamente
desde un heliostato que se encuentra en el techo del edificio.
La sección del Sol aparece debajo con experimentos que
reproducen a pequeña escala alguna de las peculiaridades
del Sol como el magnetismo y la convección solares.
Cada día se ofrecen
observaciones guiadas con el telescopio del Museo, permitiendo
a los visitantes ver desde el salón de actos la espectacular
cromosfera solar y las protuberancias del borde de nuestra estrella.
Girando a la derecha encontramos
la sección de la Tierra que enfatiza en dos problemas
climáticos como el agujero de ozono y el efecto invernadero
y la comprensión de la meteorología local.
Exhibiciones de volcanes, tornados
o relámpagos, unido a una vídeo enciclopedia sobre
geología y meteorología, completan la sección.
LA CÁMARA DE CHISPAS
Universo contiene una variedad
de diferentes experimentos, entre los que destacan una cámara
de chispas para hacer visibles los rayos cósmicos, un
modelo de agujero negro que engulle bolas de billar o pantallas
táctiles que invitan al visitante a diseñar su
propio mensaje a las estrellas que son realmente emitidos por
el radiotelescopio exterior.
Otros experimentos tratan sobre
mareas, líneas espectrales, telescopios, así como
el planetario y observaciones guiadas. Frecuentes películas
científicas y seminarios contribuyen a hacer de esta una
sección especial que nos recuerda el origen astrofísico
del Museo.
La sección llamada "¿Cómo
funciona?" trata de descubrir la Ciencia a través
de la tecnología cotidiana: fibras ópticas, equipos
de televisión, circuitos eléctricos y componentes,
cristales líquidos y espejos curvados o planos. De hecho,
un laberinto de espejos con algunos experimentos en su interior
se han convertido en una atracción muy popular, compitiendo
con el también popular espejo mágico electrónico
donde los visitantes pueden cambiar su peinado simplemente apretando
un botón, mientras aprenden los trucos de los ampliamente
usados CCDs.
EL CUERPO HUMANO
La última sección,
"El Cuerpo Humano", nos conduce a experimentar con
nosotros mismos. Desde un detector de mentiras que mide nuestras
emociones a una ilusión del tacto que engaña a
nuestros sentidos.
Finalmente, existe una exhibición
sobre el nacer donde los visitantes recrean el ambiente prenatal
escuchando los sonidos grabados de un vientre materno real. La
observación del nacimiento de pollos completa la muestra
y recobra la emoción perdida en nuestra sociedad urbana.
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