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Al Rojo
Vivo
Nútrase de piojos y
salve la panza y la Patria
Carlos Rota M.
¿Resultará más
efectivo eso de los potajes de piojos que la fraseologfa de los
polfticos? Bueno, si todo se reduce al 'bla bla' que generaliza
- que afirma que va a dar al traste, fulano o zutano, con la
corrupción, el hambre y la miseria, sin que diga con qué
ni cómo- lo de los piojos gana peso. Nada raro resultarfa
el que se vuelva panacea en el área de lo que nutre, panacea
del milenio, todavía más. Se impone la Iógica:
lo que de mero hablar, amenazar y enunciar no pasa, se esfuma,
sólo deja el mal sabor y el mal olor que contienen su
buen dejo de engaño, mientras los piojos bien pueden
saivar vacas -no olvidemos que en distintos parajes estas ultimas
reciben el trato de sagradas- y, con ello, mucho que se relaciona
con el bienestar de la población. Yo, como vegetariano,
aplaudo todo lo que fomente la capacidad de la vaca para la
buena nutrición láctea, sin que su carne peligro
corra, y me complazco en todo cuanto la vida de los quesos parmesano,
gorgonzola o münster y del yogurt asegure, a perpetuidad
de ser posible. No, no bromeo en cuanto a los piojoso.
Los piojos merecen que se les
otorgue un diploma por lo que, no solo para que el humano, al
ingerirlos deja de matar vacas en proporción, sino en
cuanto, vacas o no vacas, a la nutrición en sí
atañe insisto, para nada bromeo. Vayamos, pues, a los
hechos que significan, ya historia: "entre las comidas de
lo silvestre, frecuente es que a los insectos se pasen por alto",
afirma el sabio japonés Fukuoka Masanobu. Durante la Segunda
Guerra Mundial - agrega - cuando trabajé en el centro
de investigación científica, se me asignó
la tarea de determinar que insectos del Sudeste de Asia podía
el humano comer. Cuando acerca de la cuestión indagué,
me asombró el descubir que casi todo insecto es comestible".
"A nadi.e se le ocurriría,
por ejemplo, que los piojos o las pulgas tienen empleo útil,
pero los piojos bien preparados y con los cereales que al invierno
se adaptan, sirven de remedio para la epilepsia, y las pulgas
por su parte, curan también males como el 'frostbite'.
Todas las larvas de insectos son en alto grado comestibles, pero
es necesario que estén vivas. Mientras desentrañaba
secretos de viejos textos, encontré historias que tenían
que ver con 'delicatessen' prepadadas sobre la base de larvas
suaves y sin patas, de la mosca casera, por ejemplo". Va,
luego, en abono de lo que al sabio en abono de lo que el sabio
entomólogo Dr. Giovanni Onore, de la PUCE, en seminario
que acerca del gusano de seda durante unos cuantos meses del
año 98 escuché, nada menos que el mismo sapientísimo
Fukuoka Masanobu. Con su carisma y sus anécdotas que le
otorgan sitial entre los más amenos científicos
en el área biológica, reiteró el Dr. Onore,
aquello de que -pese a sus viajes y profesión oportunidad
constante para ensayar -e improvisar en pleno bosque- la más
vasta vanedad de viandas brindan, difícilmente recuerda
lo que el gusano de seda en cuanto a lo que acaricia y regala
el paladar implica. "El sabor del tan familiar gusano de
seda, se afirma (se refiere Fokuoka los antiquísimos y
muchas veces sagrados sagrados y misteriosos textos de consagrados
maestros), es exquisito más allá de toda comparación.
Aun las polillas, si usted sacude el polvo de sus alas para comenzar,
son muy sabrosas. Convalida, fortalece y ahonda en la necesidad
de que se profundice en lo que estos aspectos científicos
al involucran, el científico y filososfo japones al que
cito, a que se ahonde lo que en las Culturas Atahualpinas se
manifiesta. Me, refiero a lo que en cuanto a escarabajos y sus
larvas - 'catzos' y 'cuzos'- y se observa la calidad de potajes
que ellos tienen. Sin embargo, aquello de los piojos se ve -si
bien en forma que mucho deja de constituir espectáculo
que edifica -cuando, a la vera del camino, una indígena
'despioja' a su hija y cada insecto, cada piojo de la cabeza
de la 'guagua', en la propia boca introduce. ¿De dónde,
cabe que se abra como aspecto para una de esas tesis doctorales
que dirige el Dr. Onore, al fin, emana la costumbre de comer
hormigas santandereanas en Colombia, por ejemplo?
Walter Tatum -el primer Gerente
del Hotel Quito, más tarde socio mío en Centroamérica,
excelente director de una compañía panameña
mía -vio que mis ojos se detenían frente a una
vitrina en un Bogotá previo a mis días de vegetariano...
años ha, entonces "They are 'hormigas' " -no
dijo 'ants' dentro de nuestra conversació y desató,
en mí, la idea de probar y luego en grande comer las famosas
hormigas santandereanas. ¡Una delicia, de hecho! Cargué
con todo un lote a Ecuador. Evoca el sabor de los bichos colectivistas
y disciplinados, con aires de ejército, el de la primera
soya, más allá de deliciosa, que salada en mi niñez
comí.
Acotaré algo sobre lo
vegetariano : las normas budísticas -a las que de pura
y neta salud vegetariana -reducen la transgresión de comer
un animal muerto a medida que este en la escala evolutiva desciende.
No se vuelve, así, vegetariano quien insectos come. Lo
que hace es que reduce la transgresión. Si aumenta el
consumo de insectos y se reduce, así, la muerte de vacas
y otros mamíferos, baja el grado de culpabilidad, y, a
la par que este, el daño a la salud del que se sirve de
lo que muerte para que el come. ¿Benefician estas cosas
más que el 'bla bla' politicoide?
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