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Nuevas
perspectivas sobre un antiguo tema
Carlos Villasís Endara
El realismo se enfrenta con
el objeto: en la realidad como base del arte, las formas adquieren
nuevos valores cuando el realismo se enfrenta con el objeto y
encuentra o descubre los elementos más insospechados,
que han permanecido en el tiempo y estaban ocultos por el disfraz
de la costumbre y son los ojos del artista los que encuentran
belleza en las paredes descascaradas y húmedas, en las
puertas carcomidas por el uso, en los colores deslustrados por
la luz
El artista se olvida de la
belleza y exalta la materia. Esta especial afición por
descubrir lo real y apresarlo en sus telas, se puede abiertamente
apreciar en las obras de VICENTE MORENO, cuando reacciona ante
la verdad aparentemente invisible en las tradicionales calles
que dibujan los barrios, de las vetustas casas que sobreviven
al olvido, delas paredes marcadas con grafitos, de la misma edad
del paso de los hombres.
El pintor se enfrenta y se
atiene a la presente y tosca realidad visible, sin anécdotas
ni mentiras: minuciosamente rescata las paredes, portones, ventanas,
de cualquiera de las numerosas casas del 'Centro Histórico'
de la ciudad de Quito; permite adivinar la impalpable y recatada
presencia de susantiguos habitantes, las marcas tradicionales
de la costumbre, la permanente presencia de las leyendas.
Toda esta anecdótica
realidad que el artista trata de dominarla, vence al artista
y le deslumbra con la verdad de la luz y los colores.
Dibuja las calles y las casas
lejos del tráfago vehicular, ajeno a la presencia misma
de sus habitantes, amnésico a las repetidas 'lecciones'
de otros pintores; pero el sentido parroquiano de la vieja ciudad
se mantiene vitalmente presente,pudiendo sentir e imaginar que
la vida permanece latente detrás de las puertas semicerradas
o tras el reflejo en los vidrios de las ventanas vigilantes,
todo enmarcado bajo un halo de misterio y religiosidad.
No es únicamente el tema que se destaca en los cuadros
de VICENTE MORENO -el del Quito tradicional y enigmático-,
ni con la crudeza realista del tema que para el pintor es el
pretexto, son los detalles y los colores los que predominan ensus
composiciones. Es la luz la que desplaza a la misma realidad
y la maquilla de belleza, especial belleza que acondiciona la
costumbre y la revitaliza con el buen manejo del dibujo y laminuciosidad
de cada detalle que, únicamente, el ojo de un buen artista
puede atraparlos; todo matizado con un tratamiento neoimpresionista
de la luz y de sus efectos luminosos.
Es importante destacar la personal
ambientación de la realidad que maneja este artista, pinta
con colores claros y transparentes que recuerdan a la acuarela,
por la renovación de la paleta y de los colores limpios,
para alcanzar una policromía que hace más ligera
la composición y que testimonian la calidad de cada una
de sus casas y fachadas quiteñas.
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