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Al fin, humanos
- Fabián Romo Proaño
- pegazi51@netscape.net
Al llegar a las llanuras libres
de obstáculos, puesto que la vista tenía mayor
alcance, desplazó al olfato en funciones como localizar
a la distancia: presas, enemigos y pareja. Así apareció
nuestro más antiguo antepasado homínido, Ramapitecus,
(F: 1) que ya podía caminar erguido.
Acertijo genético
de humanos y grandes simios
El inicio del Plioceno se caracterizó
por la aparición de los seres humanos y de los grandes
simios. De acuerdo a análisis genéticos de nuestro
árbol de vida, los Gibones se nos separaron hace 10 millones
de años, los Orangutanes hace 7 y los Gorilas y Chimpancés
hace 4, pero existen fósiles de criaturas iguales al hombre
que ya caminaban erguidos hace 4 millones de años, es
decir, los restos fósiles no concuerdan con los estudios
genéticos. Parecería que luego de que se separaron
de nuestra línea de vida los gibones y los orangutanes,
los chimpancés y los gorilas sufrieron una gran evolución
genética, que los diferenció de los anteriores
y posteriormente se separaron primero los gorilas y luego los
chimpancés. Los humanos, chaimpancés y gorilas
son africanos, mientras que los gibones y orangutanes son asiáticos.
Las cadenas de proteínas
del hombre y del chimpancé son 99% iguales, es decir,
aparentemente los genes que nos hacen humanos son solo el 1%,
y puesto que durante el período de gestación inicial
somos casi iguales, parece que son los del crecimiento, los que
nos hacen diferentes.
En el Plioceno, hace 10 millones
de años, se produjeron extinciones masivas por glaciaciones,
nuestros antepasados que abandonaron los árboles empezaron
a difundirse en las estepas para competir con los grandes depredadores
y a pesar de que eliminaron casi todo el pelo del cuerpo, conservaron
las cejas, para proteger los ojos del sudor que les caía.
El amor y el dolor
Se estableció una relación
del cerebro con el corazón que parece ser la sede de nuestros
confusos sentimientos, aunque realmente se localizan en la corteza
cerebral, donde se halla nuestra capacidad de imaginación,
si bien lo que llamamos sensaciones las sentimos en el mismo
lugar donde se producen. Empezó el almacenamiento de experiencias
y la obtención de consecuencias a partir de ellas, desarrollaron
la capacidad de encender fuego y ponerlo a su servicio, aprendieron
a construir herramientas y nos convertimos en humanos. La vinculación
de la mano con el cerebro la transformó en el mas humano
de los órganos (F. 3) y cuando el cerebro logro pensar,
sacar conclusiones y dio origen a la conciencia del YO, se desarrolló
la capacidad de hablar coherentemente, apareció la sensación
de dolor espiritual y apareció el sentido humano de la
belleza.
Aparecieron nuestros antepasados
australopitecinos y en el Pleistoceno, hace un millón
de años, se produjeron edades de hielo y la cadena iniciada
con Ramapitecus, evolucionó al Homo Sapiens, Homo Habilis,
Homo Erectus y finalmente el Homo Sapiens Moderno.
Primeras sociedades
Se estima que en el Oleoceno,
hace 10.000 años, empezaron a formarse conglomerados humanos
que en el Asia Menor probablemente, dieron fruto a las primeras
sociedades modernas, cuando dejaron de ser nómadas para
establecerse en lugares fijos, gracias al desarrollo de la agricultura,
pues aprendieron a sembrar, a regar y a cultivar productos de
su necesidad.
Junto al material genético
que solo se puede cambiar por mutación, apareció
otro mecanismo director, el cerebro, que habla y transmite sus
experiencias a sus descendientes. Nuestros órganos respiratorios
y fonadores se convirtieron en ampliaciones fundamentales del
material genético, Gracias a esto, se desarrolló
la comunicación oral y el ser humano se convirtió
en humanidad, apareció la escritura y al transformar las
palabras en materia, la equiparó al material genético.
El desarrollo de las lenguas
y la escritura, permitieron transmitir a otras generaciones los
conocimientos y experiencias de las anteriores, produciéndose
una explosión en el desarrollo de todos los pueblos primitivos
que adquirieron esas habilidades, que hace 2.000 años
escribieron el primer libro de la naturaleza, la Biblia, el libro
religioso del Bien y que hace solo 400 años, gracias a
Giordano Bruno y Galileo Galilei, mostraron al mundo el segundo
libro, el del Universo y la Naturaleza, aquel que de acuerdo
a Galileo, está escrito en un lenguaje llamado "Ciencia",
formado por figuras geométricas y símbolos matemáticos,
completando el legado de Dios, a los seres que ahora nos llamamos
humanos...
Bibliografía: Orígenes,
Internet
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