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Los agujeros negros, una apuesta
y el futbol
Fabián Romo Proaño
pegazi51@netscape.net
Kip Thorne, autor del libro
BLACK HOLES & TIME WARPS y Stephen Hawking (F. SH)
su amigo personal realizaron una apuesta. Hawking apostó
que no existían los Agujeros Negros (AN) y Thorne apostó
que si existían.
Una noche que Thorne no estaba en su oficina, Hawking y sus amigos
entraron a escondidas a esa oficina y allí por escrito,
Hawking reconoció que perdió la apuesta, pues las
investigaciones habían llevado a la conclusión
de que los AN si existían, por eso es que Thorne que ya
nos había demostrado que es imposible acercarse a un AN
de pocas masas solares que no rota, pues la Fuerza de Marea en
las cercanías del Horizonte de Acontecimientos (HA) destrozaba
cualquier objeto que se acercaba, ahora nos enviaba al Centro
de la Galaxia, a unos 30.000 años-luz de distancia, a
un AN con una masa equivalente a la de 1 millón de soles,
el cual permitiría que nos acerquemos al HA, puesto quede
acuerdo a la Física, la Fuerza de Marea o Diferencia de
Gravedad entre dos puntos cercanos como la cabeza y los pies,
no sería tan fuerte.
UNA CANCHA DE FUTBOL EN
LAS ESTRELLAS
Se da a la nave una aceleración
de 9.8 m/s2, para que el viaje sea como estar en la Tierra, de
tal manera que si nuestra nave hubiera tenido una cancha de fútbol,
(F. FU) con su techo en la dirección del
movimiento, no se hubiera sentido nada diferente y le hubiéramos
ganado a Paraguay con la misma facilidad. Durante la mitad del
viaje se acelera y durante la otra mitad se desacelera, permitiéndonos
llegar en solo 20 años de acuerdo a la Relatividad, tiempo
que para la Tierra será de 30.000 años. Al acercarnos,
desde lejos se ve gran cantidad de gas y polvo estelar cayendo
hacia el AN. Puesto que no se detectan monstruosas turbulencias
en el espacio-tiempo inmediato, se determina que no gira mucho
y que el HA es de 18.5 millones de Km. de circunferencia, esto
es unas 8 veces más grande que la órbita de la
Luna. Si una persona atraviesa el HA, (F.) no podrá
salir jamás y su destino será para siempre desconocido,
pues no podrá enviar señales a nuestro Universo.
UN ERROR DE CÁLCULO
Al tratar de enviar una nave
al HA, solo se pueden acercar a unos 55 millones de Km., pues
tan pronto se intenta descender un poco mas, la nave se clava
hacia el AN, por lo que rápidamente retornan a la órbita
anterior. Al revisar los cálculos verifican que eso debía
suceder, pues la gravedad se vuelve tan fuerte que para permanecer
en órbita circular, deben balancear la atracción
con la fuerza centrífuga, esto es, se debe incrementar
enormemente la velocidad de giro alrededor del AN. Esto significa
que cada vez que se achica la orbita, la nave debe acelerar más
para evitar caer. Con estos datos, la nave empieza a descender
y a acelerar en varias etapas y así llega solo a una órbita
1,5 veces la circunferencia del HA, ya que ni aún casi
a la velocidad de la luz, la nave puede seguir bajando. La razón
esta en que dentro de una orbita 1,5 veces la circunferencia
del HA, no pueden existir órbitas circulares ya que la
gravedad es tan fuerte que no existe fuerza centrífuga
que pueda balancearla, ni aun a la velocidad de la luz, es decir
si se desea descender, se debe abandonar la órbita circular
y evalúan la posibilidad de bajar verticalmente de espaldas
al AN. Lo único malo era que para lograrlo, la nave necesitaba
una aceleración equivalente a 150 millones de veces la
gravedad de la Tierra, la cual destrozaría nave, tripulantes
y todo lo que les rodea, por lo cual renuncian a bajar a ese
AN.
UN NUEVO OBJETIVO
Al realizar nuevos cálculos,
determinan que un AN más grande, con una masa de unos
15 millones de millones de soles dará efectos despreciables
en el HA. Así, escogen el Quasar 3C273, a 2 mil millones
de años-luz de distancia. Determinan que usando la aceleración
de 9.8 m/s2 para acelerar y desacelerar, la nave demorará
solo 42 años medidos por su tripulación, mientras
que para los terrícolas el viaje tomará 2 mil millones
de años de ida y 2 mil millones de años de retorno,
en total casi el tiempo de vida que le queda a nuestro Sol. A
su regreso a la Vía Láctea, si logran identificarla,
todo será tan diferente que no lograrán determinar
donde estuvo ese Sistema que un día llamaron Solar y tristemente
se darán cuenta de que para ellos el pasado no existe,
a pesar de que tal vez en algún disco duro de una vieja
computadora, una historia cuente esta aventura que quiso desafiar
el tiempo, cuando un grupo de osados terrícolas se fue
a verificar a Einstein al Quasar 3C273 pero jamás retorno,
por lo que erradamente asumieron que fracasó, pero ese
viaje y sus maravillosos resultados, serán tema de nuestra
próxima entrega.
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