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Catamayo precolombino
Lenin Paladines Salvador
lbpaladines@utpl.edu.ec
Docente investigador de la UTPL
La investigación científica,
y en particular la arqueológica, orientan su trabajo al
descubrimiento de una fórmula, un material, una esencia,
una nueva forma de vida; y en el caso de la arqueología,
al rescate de la cultura y las diferentes manifestaciones ancestrales
que hicieron de aquella -la cultura- el eslabón viviente
entre la historia y el momento actual que vivimos.
'Catamayo Precolombino' es el producto de un gran esfuerzo y
una dedicada investigación científica efectuada
por Jean Guffroy -un francés con alma lojana- que llegó
a la tierra del ensueño, de la paz, de la poesía,
a la tierra de los Paltas, de los Saraguros y del 'chazo' lojano,
hace más de 30 años, tiempo en el cual ha realizado
importantes hallazgos que hoy podemos conocer a través
de su monumental obra.
UN TRABAJO MINUCIOSO
La obra recoge con absoluta
pertenencia científico-cultural, los estudios de campo
y laboratorio, a través de los cuales, se efectuaron análisis
de numerosos vestigios que le han permitido, con claridad meridiana,
establecer una primera secuencia cronológica que detalla
la evolución socio-cultural que se sucediera en este territorio
durante los 3 500 años antes de la conquista. Estos estudios
son el resultado de excavaciones realizadas en algunos yacimientos,
así como de evidencias cerámicas, herramientas,
restos alimenticios, entre otros.
Nostálgico resulta analizar la sinopsis de la obra, cuando
Gouffroy nos habla del sometimiento del territorio lojano al
dominio del imperio Inca, el mismo que se encontraba poblado
por un grupo de indígenas conocidos bajo los nombres de
'Paltas', 'Calvas', 'Malacatos' y 'colonos o mitimaes', acertos
que se fundamentan en las ruinas de las construcciones incaicas,
antiguos tambos, pucarás y caminos que aún están
presentes en el paisaje lojano.
VESTIGIOS Y PERIODOS
La obra está académicamente
estructurada en el desarrollo de cuatro importantes períodos
de la evolución cultural que nos ocupa, así, se
da inicio al período Formativo que va desde los años
2000 -300 antes de Cristo, en el cual se ilustran los yacimientos
formativos en Catamayo; las construcciones de la fase Catamayo
B, que datan de 1 200 - 900 antes de Cristo, los mismos que fueron
estudiados en uno de los parajes más solariegos de nuestra
geografía, como es el sitio denominado 'La Vega'.
Este período se sustenta en los vestigios arqueológicos
de recipientes, herramientas y piezas cerámicas encontradas;
la síntesis de la misma. nos habla de la fase Catamayo
A, desde el año 2 000 al 1 400 a. C.; fase Catamayo B,
desde el año 1 200 al 900 a. C.; fase Catamayo C desde
el año 900 al 500 a. C.; y la fase D que va desde el año
500 al 300 a. C..
Se Continúa con el período de Desarrollo Regional
que se circunscribe entre los años 300a a. C. y 700 d.C.;
aquí nos ilustra dos características generales
de la época: el crecimiento demográfico y las diferenciaciones
microregionales, temas que los trata con amplia profundidad y
con un vasto conocimiento de causa.
COMO EPÍLOGO
Finalmente describe el período
de Integración, que va desde el año 700 al 1 470
d. C. en este período se destaca y se fundamenta el estudio
de Caillavet, quien nos recuerda que para los conquistadores
españoles, la provincia de Loja corresponde a los 'indios
Paltas', a su llegada, distinguen en la parte meridional del
actual Ecuador, tres conjuntos bien diferenciados: los Cañaris,
al Norte, los Paltas, en la sierra meridional y los Bracamoros
que ocupan el piedemonte amazónico.
Como epílogo Jean Gouffroy cita el período Incaico
que va desde el año 1 470 al 1 532 d. C.. Aquí
nos retrae a la historia de la conquista Inca protagonizada por
Tupac Yupanqui bajo el reino de Pachacutec Inca; así los
vestigios arqueológicos analizados, nos dice el autor,
pueden aclarar la presencia incaica en cuatro principales categorías:
a) las ruinas de las fortalezas (pucarás) y de los establecimientos
(tambos) usados por los conquistadores; b) las huellas de los
antiguos caminos y asentamientos que facilitaban el cruce hacia
los Andes septentrionales; c) los vestigios asociados con la
implantación de grupos de poblaciones venidas de otras
regiones; y, d) los restos que testimonian la evolución
de las tradiciones de los grupos paltas, todavía presentes
en la zona.
POR LOS MARES DE LA INTELECTUALIDAD
Creo no equivocarme al sostener
que el autor de la obra, a demás de ser un científico
es también un artista, pues para hablar de Loja, en la
forma como lo hace Jean, demuestra un carisma especial que lo
adquirió en su larga permanencia por la campiña
lojana; de ahí que, el escritor francés: ANATOLE
FRANCE con propiedad nos dice: " El artista debe amar la
vida, y convencernos de que es bella; sin Él, dudaríamos".
Gracias a Jean Guffroy y a la Universidad Técnica Particular
de Loja, por permitirnos: conocer, rescatar y preservar nuestra
cultura ancestral. Ojalá la obra que presentamos, navegue
los mares de la intelectualidad y motive a propios y extraños
a profundizar en el conocimiento de nuestra rica historia milenaria,
para que esto suceda, les deseamos: buen viento y buena mar.
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