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El festival internacional
de cine en Cuenca, ideal quijotesco
Ricardo Segreda
viajenuevo@yahoo.com
Los directores de cine de hoy,
especialmente los del Tercer Mundo, son nuestros modernos Don
Quijote, nuestro Lancelot, nuestro Percival. Después de
todo, hacer cine no es un trabajo con horario de nueve a cinco.
Es difícil encontrar cualquier otro artista que trabaje
tan duro, continuamente, arriesgando su estabilidad mental, física,
y financiera, para tocar los corazones y mentes a través
del arte del cine. Mientras que un novelista puede al menos cautivar
la atención de un lector durante todo el tiempo que le
tome leer el libro, un director de cine, con todo su esfuerzo,
apenas logra la atención por un par de horas.
LOS MODERNOS GUERREROS DEL
ARTE
Por su puesto que la cantidad
cronometrada no es el índice de la calidad artística.
Tal es la naturaleza del cine como arte, que debido en gran parte
a su capacidad de absorber y de sintetizar otras artes, como
el teatro, la música, la pintura, puede conmover hasta
los fundamentos del alma.
Así, eventos como el Festival Internacional de Cine, que
tuvo lugar en Cuenca del 12 al 19 de mayo, sirve para rendir
tributo a nuestros modernos guerreros del arte.
Desde luego, lo que hace tan intenso el proceso de hacer cine,
es que con demasiad frecuencia los más ambiciosos cineastas
pueden caer víctimas de su propio invento.
UNA CINTA INTERESANTE
Así sucedió con
dos de las seis películas que pude ver en el Festival
durante el fin de semana, una, lamentablemente, ecuatoriana.
La película 'Residencia' de Artemio Espinoza, que explora
la vida en una fraternidad universitaria a través de la
perspectiva de uno de los nuevos miembros. No es material inusual
para una película. Vemos brutales ritos de iniciación,
bromas, luchas de poder y choques de personalidad. Si bien, hay
un interesante elemento sociológico para una película
latina, pues incorpora estudiantes judíos.
La película trata de decir varias cosas importantes sobre
los hombres, el sexo, la política, la juventud, el trabajo.
Infortunadamente, peca por su inadecuada actuación y por
el guión, y sobre todo, por demasiada autocompasión
en sus personajes centrales.
LATIÑOLES
La otra desilusión fue
la película ecuatoriana Latiñoles, que al menos
merece crédito por su provocativo y relevante tema de
los inmigrantes ecuatorianos en España.
Se trata de las aventuras de un joven ecuatoriano que viaja a
Madrid e inmediatamente conquista a una bella rubia española.
Eventualmente conquista también el corazón y el
cuerpo de una bella ecuatoriana.
El personaje se supondría que tuviera todo lo macho y
el carisma de Jean-Claude Van Dam, pero el actor no tuvo mucho
de las dos cosas. Sin embargo, el problema mayor de la película
es lo mismo que con 'Resistencia', que se empeña demasiado
en ser una importante obra de arte, pues su director enfatiza
cada frase del dialogo con su toma particular.
Esto, quizás, más que la lucha por la financiación,
puede ser el mayor desafío experimentado por los directores
de cine Latinos, cuando se empeñan en hacer un largometraje.
LOS CORTOMETRAJES
En contraste, las películas
cortas que vi en el Festival, tales como la película Ecuatoriana,
Identidad, escrita y dirigida por Nitsy Grau, son uniformemente
excelentes, obras brillantes de arte inmaduro. Quizás
esto se deba al hecho que al hacer películas cortas, los
artistas están más artísticamente desinhibidos.
También hubo excelentes películas de Israel, acaso
no obras maestras, pero con excelente nivel profesional de actuación
y de guiones. Si los directores de cine Latinos van a seguir
haciendo largometrajes, harían bien en seguir el ejemplo
de películas de Israel e Irán, en las que se destaca
una historia sencilla y los temas e ideas fluyen sin esfuerzo.
Los organizadores del Festival de Cuenca deberían reconsiderar
la proyección de las películas en el teatro 9 de
Octubre. La calidad de las proyecciones fue pobre, y eran desenfocadas.
LA MUESTRA CHILENA
Finalmente, respecto a la película
chilena, 'Cesante', de Ricardo Amuntegui, es una animada contemplación
fílmica de la paranoia urbana y de la ansiedad de la clase
media. El humor de la película es agresivo, rudo y a menudo
(alegre). Se puede especular que si Hieronymous Bosch hubiera
tenido acceso a la tecnología digital, hubiera hecho películas
como Cesante. Su director me confesó que había
provocado controversia en Chile, lo que es buen signo.
FALLAS DE CONVOCATRIA
Un hecho lamentable que debemos
reportar es que la concurrencia a las películas del Festival
fue escasa, al menos durante los primeros tres días; es
difícil imaginar cómo el Festival va a recuperar
sus costos.
Aunque tomar tal riesgo es prueba no sólo del idealismo
quijotesco de los directores de cine, sino de los devotos organizadores
del Festival, que pusieron tanto tiempo y esfuerzos a favor de
esta forma de arte que inspira pasión en tantos de nosotros.
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