El cine colombiano en plena
lucha por sobrevivir
Fausto Triana
Una sólida creación literaria y atisbos de séptimo
arte de categoría se enfrentan hoy a la prolongada crisis
de la violencia en Colombia, que de todos modos mira el Festival
del Nuevo Cine Latinoamericano con esperanzas.
El escritor colombiano William
Ospina, jurado de documentales de la vigésimocuarta edición
de la cita cinematográfica de La Habana, dijo a Prensa
Latina que en cualquier caso muchas personas en su país
se aferran y defienden a ultranza los valores de la cultura.
SOBRA TALENTO, PERO
"Nuestro cine nace más
bien de criterios individuales, de colaboraciones privadas que
surgen de forma muy eventual. Existen los deseos y me atrevo
a afirmar que sobra talento, pero falta una infraestructura y
una estrategia oficial", comentó.
Ospina, quien adquirió
notoriedad por sus 12 libros de ensayos, entre ellos Los dones
y los méritos, Hilo de arena y El país del viento,
es considerado también uno de los poetas más importantes
del país sudamericano en estos momentos.
"Integrar un jurado en
el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano resulta extraordinario,
porque me permite entrar en contacto directo con cineastas y
productores que, como nosotros los escritores, tratamos de dar
una aproximación al público de la realidad de nuestra
región", argumentó.
EL SUEÑO
Gabriel García Márquez,
al referirse en una ocasión al trabajo de Ospina sobre
la socidad contemporánea, el destino de Colombia y de
América Latina señaló: "Es superior
a toda la literatura colombiana".
"Para ser totalmente sincero,
la oportunidad de ser jurado aquí me alienta en el sueño
de colaborar en un futuro cercano directamente con producciones
de cine. Es una experiencia única que sólo el espacio
de La Habana facilita", recalcó.
Oriundo de Cali y famoso por
sus poemas incluídos en ¿Con quién habla
Virginia caminando hacia el agua? y Africa, dijo que filmar en
Colombia es practicamente una heroicidad en el sentido de la
logística, aunque al mismo tiempo resulta un acto de valentía.
CONTRA EL VIENTO, PERO CON
INGENIO
"Lo interesante es que
los realizadores, inmersos en las dinámicas que provoca
conseguir financiación para sus proyectos, no reparan
en abordar con absoluta franqueza y profundidad problemas muy
serios de la sociedad colombia", acotó.
Colombia tendrá una
participación limitada en el Festival de La Habana 2002,
con dos obras de padre e hijo, Jorge Alí Triana, ganador
por cierto del Gran Premio Coral con Tiempo de morir, que ahora
concursará con Bolívar soy yo, y Rodrigo Triana,
con Como el gato y el ratón, ambas en tono de comedia.
Respecto a la salud de que
goza actualmente la literatura de la nación cafetera,
tierra de grandes escritores como García Márquez
y Alvaro Mutis, Ospina apuntó que hay mucha creación,
sobre todo de jóvenes autores.
"Yo diría que se
trata de una respuesta a una crisis de grandes proporciones,
no sólo por la guerra interna, sino también por
el desajuste institucional de muchos órdenes. Pienso que
la poesía y la narrativa están muy vivas y hay
un auge del ensayo", anotó finalmente. PL
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