La eterna
tentación de Cristo
El estreno en el Cine Arte
Alameda permitió ver en su formato original, en pantalla
grande, "La última tentación de Cristo",
que es tal vez la película más vista y reproducida
en Chile a través de copias en vídeo, y últimamente
en formato DVD (disco de vídeo digital), como consecuencia
de su prohibición.
Gustavo González
"La última tentación
de Cristo", la película de Martin Scorsese que en
el mundo constituye una obra para filmotecas, se estrenó,
al fin, en Chile tras una larga batalla contra la censura que
llegó incluso hasta la Corte Interamericana de Derechos
Humanos.
El Cine Arte Alameda, de Santiago,
fue elegido para que este jueves se realizara la primera presentación
del filme en una sala comercial chilena, con calificación
para mayores de 18 años, aunque según una nueva
ley también lo podrán ver adolescentes mayores
de 14 años y acompañados por un adulto.
Un triunfo de la libertad
de prensa
El Consejo de Calificación
Cinematográfica pudo superar por fin, el 9 de enero, la
prohibición que pesaba desde 1989 sobre "La última
tentación de Cristo", filmada en 1988 por Scorsese,
el director estadounidense ganador este año de un Globo
de Oro por "Pandillas de Nueva York".
La película fue prohibida
bajo la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990), cuando
el Consejo de Censura Cinematográfica se caracterizaba,
entre otros aspectos, por tener entre sus miembros a delegados
de las Fuerzas Armadas y a ningún representante de la
prensa o de los críticos de arte.
El veto a "La última
tentación de Cristo" fue muy comentado en Chile por
el revuelo que había causado la película en otros
países, luego de que la Iglesia Católica la considerara
blasfema por la interpretación que hace de eventos de
la vida y la crucifixión de Jesús.
Otras víctimas
Pero el filme de Scorsese no
fue el único censurado por la dictadura, que prohibió
cerca de un centenar de creaciones cinematográficas, entre
ellas
'Todo lo que usted siempre
quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar',
del estadounidense Woody Allen, y 'La vida de Brian', del colectivo
británico Monty Python.
En 1996, con la democracia
ya restablecida y luego de la introducción de algunos
cambios al Consejo de Censura, se revisó el fallo de 1989
y fue autorizada la exhibición de 'La última tentación
de Cristo', con calificación para mayores de 18 años.
Sin embargo, el estreno fue
impedido por un amparo judicial presentado por el Porvenir de
Chile, un grupofundamentalista católico que, como primer
paso, presentó un "recurso de no innovar" que
mantuvo vigente la prohibición decretada en 1989 mientras
se fallaba sobre el fondo de su presentación.
En 1997, la Corte Suprema de
Justicia, que mantenía para entonces entre sus jueces
a varios designados durante el régimen dictatorial, falló
a favor del Porvenir de Chile, en el sentido de que la película
era ofensiva contra la población católica, mayoritaria
en este país.
Razones claras
Scorsese, en una entrevista
telefónica con el diario El Mercurio, señaló
que cuando estrenó la cinta en 1988 se sintió desilusionado
y preocupado por las expresiones de católicos y protestantes
fundamentalistas que la consideraron "amenazante y obscena",
aún sin haberla visto.
"Yo no quería hacer
una película para cambiar las ideas de nadie. Hice una
película para los 'outsiders', los desposeídos.
Esos que almorzaron con Jesús. Él cenó con
prostitutas, cobradores de impuestos, todo tipo de personas",
apuntó."Hice una película sobre un Jesús
totalmente humano, pero también totalmente divino. Algo
que en términos de la enseñanza católica
es absolutamente correcto", sentenció el director
estadounidense.
El fallo de la Corte Suprema
de Justicia hizo que abogados defensores de la libertad de expresión
presentaran una demanda ante la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, con sede en San José de Costa Rica, acusando
al Estado chileno de ejercer la censura a través de uno
de sus poderes, en este caso, el Judicial.
Una visióndistinta
En marzo de 2001 la Corte Interamericana
emitió su veredicto en que le dio la razón a los
abogados e instruyó al Estado chileno a modificar su ordenamiento
jurídico en un plazo razonable para suprimir la censura
previa a las creaciones artísticas.Como consecuencia de
ese dictamen, el gobierno de Ricardo Lagos consiguió agilizar
en el parlamento la tramitación de un proyecto de ley
para abolir la censura, presentado por su antecesor, Eduardo
Frei Ruiz-Tagle (1994-2000).La expedición de la ley a
fines del año pasado reemplazó el concepto de censura
cinematográfica por el de calificación."En
rigor, las únicas películas que por mandato de
la ley podemos ahora prohibir son las pornográficas en
que aparezcan menores", dijo a IPS el cineasta Francisco
Gedda, profesor de la Universidad de Chile e integrante del nuevo
organismo en representación del Consejo de Rectores de
las universidades estatales.
Los inquisidores desisten
El abogado Sergio García,
del Porvenir de Chile, y los otros juristas que en 1997 habían
logrado el fallo a su favor de la Corte Suprema, estudiaron la
presentación de nuevos recursos para bloquear tanto la
resolución de la Corte Interamericana como la "luz
verde" a la película, pero finalmente se desistieron.
Álex Muñoz y
Ciro Colombara, dos de los abogados que llevaron el caso a la
Corte Interamericana, no ocultaron en cambio su satisfacción
por el veredicto del Consejo de Calificación del 9 de
enero que puso término, a su juicio, a una prohibición
arbitraria.
Una opinión similar
expresó Sergio González Valenzuela, licenciado
en Teoría e Historia del Arte, para quien la censura de
14 años sobre la película de Scorsese en Chile
fue producto sobre todo de la ignorancia del anterior Consejo
de Calificación. El experto precisó que 'La última
tentación de Cristo' se inspiró en la novela homónima
del escritor griego Nikos Kazantzakis, autor por lo menos de
otras dos obras también llevadas al cine, 'Cristo de nuevo
crucificado' y 'Zorba el griego'."Kazantzakis no es un escritor
'anticristiano', ni fue perseguido o censurado por ningún
tribunal inquisidor", subrayó González. (IPS)
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