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'Un
día de suerte' para el cine iberoamericano
Chritian León
La VIII Muestra Iberoamericana
de Cine Cultural trae para este año varios filmes dedicados
a una de las problemáticas socio-políticas más
complejas del mundo contemporáneo: los nuevos éxodos
del mundo global.
Filmes como 'Said', 'La última
Noche' y por su puesto 'Un día de Suerte' hacen del emigrante
su protagonista. Proponen una mirada a esos seres que movidos
por el hambre, la necesidad o la desilusión optan por
escapar del lugar que les ha sido impuesto división geopolítica
del mundo.
'Un día de suerte' (2002),
ópera prima de la realizadora argentina Sandra Gugliotta,
es el filme con el cual se inaugura este 19 de abril la Muestra
que se desarrollará en Quito, Guayaquil y Loja. La película
cuenta la historia una muchacha que realiza cualquier trabajo
ocasional para vivir en medio de una Argentina convulsionada,
la desocupación, la falta de servicios básicos
y los estallidos sociales. Elsa, harta de repartir volantes publicitarias
en las calles, decide asociarse con Walter, Toni y Laura para
conseguir dinero por medio de actividades ilícitas. Su
única finalidad es ahorrar su suficiente para ir a Italia.
Su deseo es reunirse con un italiano, con quien tuvo una efímera
aventura. Frente al caos afectivo y crisis económica
Elsa, suena con Italia: escape, amor, esperanza. Su amiga Laura,
le acusa de soñadora e ilusa. Elsa responde "se vuelve
loco el que no sueña". Ella sueña para vivir,
vive ambicionando un mundo distinto que está en otra parte.
Un mundo que exista o no igual importa.
Abiertamente influenciada por
el retrato de la generación del mayo del 68 realizada
por Jean-Luc Godard, Gugliotta construye un cuadro político
y social de la juventud argentina que se debaten entre la crisis
económica y la falta de oportunidades. Con el filme 'Masculino-femenino'
del director francés, 'Un día de suerte' gran libertad
y espontaneidad el sentir de una generación para la cual
no existe futuro, para la cual la vida se defina día a
día. El destino, la suerte, la fortuna se definen y redefinen
a cada instante. Son tan imprevisibles como el desenlace del
filme. La cámara al hombro, las disrupciones narrativas,
los cortes abruptos -otra vez Godard- son el correlato del destino
nómada de los personajes.
Viajar, migrar, huir, soñar
para vivir: tal parece ser el amuleto para un día de suerte.
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