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Alfred
Hitchcock: los rituales del suspenso
Jorge Lezzam Girón
"Lo más importante
de una película son sus distintas piezas basadas en la
fotografía, la banda sonora y todos los ingredientes técnicos
que la componen. "Estas palabras del maestro Alfred Hitchcock
definen sin duda el alto nivel estilístico que se vio
reflejado en su innumerable filmografía. Su trabajo a
lo largo de los años han servido como escuela para cientos
de directores de cine. Desde la utilización de la cámara
como medio de compenetración con el espectador hasta un
sin número de trucos visuales, pioneros en su época,
son características más que reconocibles de Hitchcock.
En el año de 1899, una Londres sumida en plena revolución
industrial vio nacer a quien en poco tiempo se convertiría
en una de las más influyentes figuras del séptimo
arte. Coincidencia o no del destino, aquella era de sistematizaciones
y automatizaciones industriales se vería reflejada en
el milimétrico y mecanizado uso de la cámara cinematográfica
que tanto supo Hitchcock explotar.
Hitchcock, educado por los Jesuitas, encontró su primer
empleo en una compañía de telegrafía. Pero
su verdadera vocación como artista empezó en 1920,
trabajando como ilustrador de secuencias de títulos para
algunas películas. Con dedicación y esfuerzo, Hitchcock
fue elaborando el camino hacia lo que el más anhelaba
realizar: dirigir películas. Precisamente antes de dirigir
su primera película pasaría por puestos como los
de director de arte, asistente de director, editor y guionista.
Y sin duda no hay mejor director que el que conozca con exactitud
como deben funcionar sus demás colaboradores.
Su primer éxito como director fue el thriller The Lodger
(1926) donde ya congruían muchos de los rasgos representativos
de su trabajo, además de sus famosas apariciones espontáneas.
El vertiginoso cambio de la era muda del cine hacia el sonido
no significo problema alguno para Hitchcock. Muchos directores
creían que con la utilización del sonido las historias
no tendrían tanto impacto visual, pensamiento que no era
compartido por Hitchcock.
La carrera como director de Hitchcock se consolidaría
con cintas como The Man Who Knew Too Much (1934), Sabotage (1936),
y The Lady Vanishes (1938). Estas películas compartían
la peculariedad de utilizar personajes que representaran a gente
ordinaria, por lo que el público simpatizaba directamente
con los personajes. En el año de 1939, Hitchcock. había
salido de su Inglaterra natal para consolidarse en el mercado
cinematográfico más competitivo del mundo: el de
Hollywood. Precisamente en 1940, su thriller romántico
Rebeca ganaría el Oscar a la mejor película.
La década de los cuarenta vería nacer una serie
de clásicos bajo la mano de Hitchcock, donde siempre predominaba
la exhaustiva exploración de nuevos medios mecánicos
para dominar la cámara y el público. La cinta denominada
Rope (1948), su primera producción a color, marcó
un hito técnico y de trucaje al dar la sensación
de presentar toda la película como una sola toma continua
de cámara.
Si la década anterior significó la consagración
de Alfred Hitchcock como uno de los directores más importantes
del cine mundial, la de los cincuentas no le sería indiferente.
Sofisticados thrillers como el de Strangers on a Train (1951)
y Dial M for Murder (1954) fueron claros ejemplos. Además
la, ya histórica, serie de televisión Alfred Hitchcock
Presenta" tomaría vida en 1955, poniéndose
al aire por diez fructíferos años.
En 1958, tal vez Hitchcock logra el equilibrio perfecto entre
estilo, narración y éxito comercial con su cinta.
Vértigo.
Pero la carrera en ascenso del Maestro del Suspenso seguiría
dilatándose. Con un presupuesto modesto y utilizando a
su equipo de producción para la televisión Hitchcock
filmaría Psycho (1960). Quién no recuerda el perturbado
personaje de Norman Bates (Anthony Perkins) ¿Para su siguiente
proyecto, Hitchcock nos lleva del horror psicológico en
un motel al ataque despiadado de los pájaros, basando
el guión en verdaderos reportes sobre ataques alados en
E.E.U.U. Así The Birds (1963) se convertiría en
una de las películas más complejas de rodar en
aquel entonces. Estrellas de cine mundialmente reconocidas como
James Stewart, Cary Grant y Grace Kelly entregaron algunas de
sus mejores interpretaciones ante el lente de Hitchcock.
Casi dos décadas más de películas nos brindaría
Alfred Hitchcock a partir de los sesentas. Frenzy (1969) resaltaría
nuevamente el inagotable recurso que Hitchcock tenía para
crear nuevos trucos cinematográficos. Dicha cinta mezcla
de la mejor manera el humor y la violencia, junto con su indiscutible
marca registrada para hacer películas.
Para el año de 1979 Hitchcock recibe por parte del Instituto
Americano de Cine el premio honorífico a una trayectoria
exitosa dentro del cine. Lamentablemente con una salud que cada
vez se quebrantaría más, Alfred Hitchcock fallece
al año siguiente, en 1980. Aunque nunca recibió
el Oscar como mejor director, su legado cinematográfico
ha significado un verdadero ejemplo viviente de lo que sacrificio
e innovación son.
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