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"Mientras
llega el día", recuerdo de un hito brillante
Leyla Piedad Escobar
Albrombra roja, carruajes para
los invitados especiales, cámaras fotográficas
y de televisión a granel, dieron la tónica de suceso
especial a la premier del filme "1809 - 1810 Mientras llega
el día" de Camilo Luzuriaga, que tuvo como escenario
el reconstruido Teatro Bolívar.
Las vísperas del 10 de Agosto fue la fecha elegida para
la presentación oficial de esta película que recoge
la gesta histórica que se vivió en Quito hace 195
años, como inicio de la programación que el Distrito
Metropolitano cumplirá para celebrar el bicentenario del
Primer Grito de la Independencia que se dio en América.
El filme basado en la novela histórica "Mientras
llega el día" de Juan Valdano, tiene como hilo conductor
una historia de amor, entre Judith (Marilú Vaca) como
protagonista y quien en medio del clima de insurgencia que reinaba
en Quito en 1809 termina involucrándose con los personajes
que protagonizaron los actos independentistas del 10 de Agosto
y que luego terminaron con la matanza del 2 de Agosto de 1810.
El estreno de la película -que fue financiada por el Municipio
Metropolitano de Quito, a través del Fonsal y del Gobierno
de la Provincia de Pichincha- se efectuó con el propósito
de conmemorar el 10 de Agosto, y su trascendencia nacional e
internacional.
Camilo Luzuriaga, director y productor del filme se siente feliz,
porque la "película funcionó emocionalmente,
creo que el público la vivió, es la primera función
masiva. Yo prácticamente no veía la película
sino que con los ojos y oídos posteriores percibía
hacia atrás. El público la vivó, sufrió,
gozó, yo creo que eso va a pasar con el público
en general, por lo tanto tengo la impresión de que va
a ser una película popular, de lo cual me siento realmente
feliz, porque se merece la película".
La cinta de Luzuriaga además de Marilú Vaca como
protagonista cuenta con las actuaciones de Gonzalo Gonzalo, Aitor
Merino y Arístides Vargas. La dirección de fotografía
corresponde a Daniel Andrade y la dirección de arte a
cargo de Roberto Frisone.
El tratamiento que Luzuriaga da a esta película histórica
no es de un seguimiento lineal a la obra de Valdano, que por
ser novela cuenta los sucesos históricos, pero se permite
ciertas licencias en cuanto a esos hechos; la película
solo cuenta los sucesos creíbles.
Juan Valdano, por su parte, se siente satisfecho por la película,
señala que "el esfuerzo de Luzuriaga es grande y
creo que gusta al público, es una película bastante
profesional. Ahora, como autor de la novela "Mientras llega
el día", obviamente tengo una mirada distinta de
la película, porque antes de que Camilo lo haga yo ya
tenía la película en mente, afirma entre risas.
Reconoce que la película recién estrenada está
un poco distante, porque la novela en sí plantea muchos
más problemas, otras historias y una diversidad de temas
que obviamente en la película no pueden tener cabida por
espacio, por tiempo, por presupuesto. Por ello, dice Valdano,
yo desearía es quien vea la película sea un potencial
lector de la novela y a su vez retroalimentando el proceso que
el lector de la novela, vea la película y establezca las
distancias y las cercanías. Son dos procesos, dos lenguajes,
dos obras, que se acercan en muchas cosas. Cuando veo la película
me olvido de la novela. En cien minutos de filmación no
se pueden decir lo que se hace en 380 páginas de una novela,
porque la novela es un mundo complejo, heterogéneo y muy
abigarrado de cosas que están en sus páginas".
UNA FATALIDAD
El clímax de la película está planteado
como una fatalidad: la matanza del 2 de Agosto de 1810 aparece
como un suceso inevitable, mas no como fruto de la maldad de
ningún individuo. La historiografía no da cuenta
de esos sentimientos, señala Luzuriaga. Los hechos se
registran como algo inevitable que sucede. Los contrarios se
enfrentan, sin que haya maldad en ningún lado. Los patriotas
deben sublevarse y los españoles evitar que se subleven.
Cada uno tiene su posición.
"Mientras llega el día" es a decir de su director
una tragedia porque todo el mundo sabe que eso va a pasar y nadie
hace nada para evitarlo. Por el contrario el personaje principal
se entrega a la muerte. Acepta la tragedia como destino. Para
el historiador y catedrático universitario Carlos Landázuri
"Mientras llega el día" es una obra de ficción,
pero está sólidamente basada en un tiempo y unos
acontecimientos históricos específicos: los de
la Revolución Quiteña del 10 de Agosto de 1809
y su continuación. El punto de vista de la película
no es el usual de la historiografía de aquella época,
que se fija en los grandes personajes y en los actos heroicos,
sino el de la vida cotidiana de la ciudad de Quito y su entorno
inmediato. Los amores y los desamores de los quiteños
de entonces, sus temores, sus angustias y sus sueños,
están mostrados de manera llana y directa, sin grandilocuencias"
Comentarios y críticas
Eduardo Carmigniani, cineasta
y actor, quien se encontraba entre los presentes en el estreno,
lamentó haber llegado tarde, sin embargo nos hizo saber
que Melvin Hoyos, director de Cultura del Municipio de Guayaquil,
un conocedor de arte y cine, calificó al filme como una
maravilla, se ve muy bien hecha. Para María Elena Vaca
del programa de Radio Municipal Butaca al Aire.
" es una película muy buena en el manejo de la fotografía,
manejo de locaciones, una película en la que el guión
falla un poco pero logra compensar con el buen manejo de las
locaciones y fotografía. Hernán Moreano del mismo
programa, se expresó satisfecho. " Me encantó
mucho el manejo de fotografía, la actuación de
Marilú Vaca y de Gonzalo Gonzalo. Me parece una buena
historia, me gustó el manejo de ese romance y esa historia
de ficción que se maneja y en la que se da importancia
a lo humano, a lo afectivo, a lo sensible".
Para un representante de la Revista Top, es "Película
bastante mala, cuyo argumento es bastante oscuro, no se sabe
cuál es el desarrollo de la historia, no hay ninguna coherencia
en el desarrollo de la trama, personajes totalmente oscuros,
salvo por allí alguna excepción. Las caracterizaciones
pésimas, no me ha gustado absolutamente nada. En realidad
no rescataría absolutamente nada de la película
y pienso que es otro fracaso del director Luzuriaga".
Esta película de Luzuriaga tiene varias lecturas. Nosotros
creemos que es una mega producción no solo por haber alcanzado
el más alto presupuesto para su realización, sino
por los avances registrados en el campo técnico que dan
como resultado una buena fotografía, escenografía,
vestuario, locaciones y una excelente banda Sonora. En suma una
película que vale la pena verla y que nos lleve a leer
no solo la novella de Juan Valdano, sino todo aquello que se
refiere con nuestra memoria colectiva.
La historia en la pantalla
El primer grito de independencia
del 10 de Agosto de 1809 es sofocado cuatro meses después
con la prisión de cerca de 70 patriotas a manos del ejército
virreinal, venido desde Lima, bajo el mando del coronel Arredondo.
Junto a los patriotas es detenido el Loco Manchego, español
casado por conveniencia con Judit, la hija del pintor encargado
de hacer el retrato de Arredondo, quien a su vez aprovecha de
la sesiones de pintura para cortejar a la joven de 25 años.
Judit no soporta la presencia del loco de su marido, tanto así
que, cuando el pintor pretende que su hija se ocupe de los trámites
para excarcelarlo, antes de que llegue desde Santa Fe de Bogotá
la sentencia a pena de muerte que todos esperan, ella se niega
a salvarlo y busca comprensión con su maestro Pedro Matías
Ampudia, bibliotecario y profesor de la universidad, viudo y
soltero desde hace 25 años, con quien vive un amor no
confesado.
Pedro fue discípulo de Eugenio Espejo y no ha sido detenido
porque goza de la simpatía de Arredondo por su cultura,
inteligencia y franqueza. Pero el 7 de julio de 1810, por una
imprudencia de Pedro, Arredondo se ve obligado a ordenar su prisión.
El bibliotecario huye de Quito y es alcanzado por Judit en Guápulo,
juntos los dos, deciden huir para fundar su amor lejos de la
Guerra, pero su sueño no se cumple
El 2 de agosto de 1810 en la cárcel, los estudiantes y
el pueblo de Quito intentan liberar a los patriotas. El intento
no prospera y termina en la masacre de todos ellos. Casi trescientos
quiteños mueren a manos del ejército virreinal.
La historia, en la novela culmina cuando Pedro Matías,
el que había nacido en una pequeña caverna al pie
del Pichincha, entre restos de plumas y pajas de un nido de gavilanes,
sintió que sus amigos "le levantaban y lo llevaban
al interior del templo. Lo recostaron en una banca, cerca del
altar del Cristo de la Columna. A su lado escuchó el murmullo
cálido y adormecedor, era el cura Coloma que rezaba. Nuestras
fuerzas son pequeñas frente a la enormidad del mal, dijo
el clérigo después de persignarse. No importa,
respondió Pedro Matías con resignación,
lo que me consuela es que intentamos algo grande. El clérigo
suspiró y, como hablando para sus adentros comentó
solo Dios sabe si mañana será diferente. Lo será
lo será, susurró Pedro Matías".
Ficha técnica
Formato: Cine, 35mm / color
Duración: 100 minutos
Idioma: Español
Sonido: Estéreo, ultrasound.
Actores
Judit Marilú Vaca
Pedro Matías Ampudia Arístides Vargas
Coronel Arredondo Gonzalo Gonzalo
Loco Manchego Aitor Merino
Pintor Víctor Hugo Gallegos
Morales Alfredo Espinosa
Barrantes Santiago Villacís
Obispo Cuero y Caicedo Carlos Martínez
Arréchaga Diego Naranjo
Cura Coloma Gerson Guerra
Julián José Alvear
Martín Joselino Suntaxi
Equipo de realización
Director Camilo Luzuriaga
Guión Camilo Luzuriaga
Mauricio Samaniego
Basado en el libro de Juan Valdano
Cinematografía Daniel Andrade
Arte Roberto Frisone
Utilería y decoración Alicia Herrera
Escenografía Patricio Serrano
Vestuario Leticia Barrera
Gladys Guachisaca
Peinado y maquillaje Tony Aguiar
Sonido Juan José Luzuriaga
Esteban Brauer
Edición Amaia Merino
Música Diego Luzuriaga
Asistencia de dirección Mauricio Samaniego
Producción Lisandra Rivera
Locaciones Juan Pablo Rovayo
Realización Camilo Luzuriaga
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