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'JAQUE'
Ricardo Segreda
La película ecuatoriana
'Jaque', dirigida por Mateo Herrera, quien a la vez es el autor
del guión, con la colaboración improvisada de los
actores, es recomendable no sólo como película
sino también como fenómeno social.
SENCILLA Y ANECDÓTICA
La historia que Mateo y su
reparto cuentan en Jaque es sencilla hasta el punto de ser anecdótica.
Cristian y Fernando son dos jóvenes, amigos de toda la
vida, que han tenido una formación muy diferente.
Fernando, hijo de un petrolero, proviene de un entorno privilegiado,
que Cristian no comparte. Sin embargo, lo que le falta en oportunidades,
lo ha compensado con un fanatismo político, especialmente
por su hostilidad hacia todo lo que la vida de Fernando representa.
Fernando despierta una mañana en cama con Berenice, a
quien se le conoce como 'Very Nic', amiga mutua de Cristian y
Fernando. Ella asegura que hicieron amor, pero él no se
acuerda ni siquiera de haberla seducido. Ni sabe dónde
se encuentra en ese momento.
La historia entonces va hacia atrás y progresa en el tiempo
entre el pasado muy reciente de las fiestas de Quito y el misterio
del presente inmediato hasta que la historia llega a su revelación
dramática.
EQUILIBRIO
Sin revelar demasiados detalles
de la historia, Mateo Herrera debe ser elogiado por resistir
a la tentación de resolver la historia con extrema violencia
y muerte. La historia hubiera podido fácilmente ir en
esa dirección. Al contrario termina con una nota de tristeza
y frustración.
Lo que a la historia le falta en complejidad es compensado por
la perspicacia. Cristian y Fernando sirven como metáfora
de la actual lucha en Ecuador entre los privilegiados y los pobres,
y entre las herencias indígenas y coloniales.
El concepto más perceptivo y provocativo -para Herrera
y el actor Cristian Patricio Arroyo- está en el carácter
de Cristian, el personaje interpretado por el mismo actor, irónicamente
llamado Cristian, dentro del contexto de sus clamores iracundos
contra el legado de catolicismo español.
PERFIL DE LA CINTA
Cristian, con su abuso de la
droga, y su enajenación de la sociedad, como aparece en
las escenas de las fiestas de Quito, es un clásico ejemplo
del fanático, que el filósofo Eric Hoffer analiza
en su libro 'El Verdadero Creyente', quien dice: "el odio
apasionado puede dar significado y propósito a una vida
vacía. Así la gente que anda sin propósito
en su vida, trata de encontrar un nuevo contenido, no sólo
dedicándose a una causa santa, sino también alimentando
un resentimiento Cada actitud extrema es una huida de sí
mismo." .
Jaque no es una pulida obra de arte. Herrera comentó que
él y sus actores realizaron y filmaron Jaque en una semana,
improvisando y desarrollando la historia y el diálogo
día a día. Hay ocasiones cuando los actores repiten
frases del diálogo, intentando hacer avanzar las escenas.
El conflicto actual entre Fernando y Cristian es más creíble
que la noción que ellos tienen de una profunda amistad
de muchos años.
La película Jaque dura sólo una hora y no necesita
ser más larga, pero el distribuidor hubiera podido considerar
equipararla a un cortometraje hecho localmente, quizás
con un tema similar.
No obstante, Herrera demuestra que es capaz de contar una historia
coherente con un principio, una parte central, y una conclusión,
y utilizar el arte de filmar una película para comunicar
emociones. Lo que en Jaque queda muy claro es la lucha de un
país y de su cultura por definirse.
LA FICHA TÉCNICA
Dirección y sonido:
Mateo Herrera
Producción: Gabriela Calvache
REPARTO
Cristian: Cristian Patricio Arroyo
Juan Fernando: Juan F. Racines
Berenice (Very Nice): Natalia Mendoza
Pais y año: Ecuador, 2005
62 minutos.
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