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Patricia
Aulestia, 'La Mama de la Daza'
Con aquella mezcla, casi mística,
de imponencia escénica y de exquisita levedad, Patricia
Aulestia 'La Mama de la Danza',- mantuvo una conversación
con la revista 'ARTES CULTURA', de Diario LA HORA.
Las manos de la bailarina ejercen un poder hipnótico en
el reportero, que sigue su ritmo y se pierde en la cadencia suave
de su voz, que agradece a quienes apoyan la labor cultural en
general, y en particular el encuentro 'Quito Danza 2004'.
"Un gran abrazo a Paco Moncayo, quiero decirle que tenemos
'Quito Danza 2004' y que tendremos 'Quito Danza' para muchos
años, y creemos que él será el eje central
para unir a las danzas de los dos hemisferios".
¡SOMOS!
La educación tiene que ser hasta el fin, enfatiza la bailarina,
"NO PODEMOS HABER SIDO, TENEMOS QUE SER Y TENEMOS QUE ESTAR".
Patricia señaló la importancia de la exigencia
académica: "Es preciso exigir que los maestros sean
investigadores, que se creen doctorados en asuntos relacionados
con la cultura, con problemáticas como la de género;
que estén preparados, por ejemplo en el campo de la Danza,
en insertar en el arte a gente con otras capacidades (minusvalías),
cuidado del cuerpo".
"Vale la pena -sostiene Patricia- recuperar al maestro de
danza en el siglo XV, que eran auténticos en enciclopédicos,
que preparaban lo mismo a los reyes que a los plebeyos. Hasta
el siglo XIX e incluso en el siglo XX los franceses y los rusos
sostuvieron esa figura, que ha logrado mantener a esos pueblos
en la cima de la cultura y el desarrollo".
La bailarina dio a conocer que había conversado con el
Ministro de Educación sobre la importancia de empezar
a construir al hombre del futuro en base a despertar su sensibilidad,
en función de revivir sus capacidades a través
de las actividades estéticas. Pues, de ese sembrío
es donde tendrán que salir los hombre y mujeres que enfrenten
a los tiempos venideros, y enseñar a sus descendientes
a vivir con hermosura y dignidad. Pero, para ello, dice, "se
necesita cada vez más de capacitar a nuestros maestros;
una capacitación continua: esto es una labor de por vida".
LOS PRIMEROS EN EL CORAZON
DE SUS PUEBLOS
Patricia buscadora incansable de la perfección- el
siglo 21 exige un Nuevo tipo de artista. "Ya no funcionan
esos artistas encerrados en su torre de cristal, sino el artista
en comunión estrecha con su comunidad y sus públicos".
Y para ello pone nombre apellido a los responsables: "los
docentes tienen en esto la palabra, debe haber maestros de educación
estética que hablen a los niños y a los jóvenes
de lo grandes que somoS, a través del conocimiento y cadencia
de nustros cuerpos, del lenguaje para educar a nuestro cuerpo".
Patricia nos sorprende con un axioma: "La danza da una mejor
calidad de vida a la gente".
TESTIMONIO ETERNO
Con la clásica sencillez que rubrica el carácter
del genio nos cuenta que su albarda de 'quijote' apunta ahora
hacia instituir en el teatro Bolívar, de Quito, un centro
documental de las artes escénicas para que la las glorias
de nuestra cultura sean patrimonio de todos. "Es imprescindible
que haya un centro en el que se cuente lo que ha pasado en nuestros
teatros, lo que hemos sido; con biografías de los protagonistas,
el quehacer de cada una de las compañías, repertorios,
fotos, programas de mano, etc.".
En México ya lo hizo Patricia, cuando instituyó
el Centro Nacional de Investigación Documentación
e Información de la Danza.
UNIDOS, COMO UN PUÑO
La artista insiste en que solo la unión hará que
el gremio de la danza sea una legión compacta con el poder
para tocar, insistir y cabildear ante poderes como el Congreso.
"Hay que trabajar juntos, aunque no pensemos igual: respetándonos,
queriéndonos, para generar la fuerza suficiente que convenza
al Gobierno que una inversión en la Danza no es un gasto
es una gran siembra para una cosecha colosal en el futuro".
"Hay que hacer ver a los gobiernos que la cultura y el arte,
son poerosos imanes para atraer divisas al país, que mejor
embajada que un Jacchigua, diciéndole al mundo lo que
somos y lo que tenemos para ellos".
Patricia Aulestia insiste en hacer notar que a la cultura, y
en especial a la Danza, se la pretende ahogar con todas esas
líneas neoliberales económicas, que se predican
y aplican sin pensar en el Ser Humano.
"Pero, nos estamos organizando, buscando puntos de encuentro
con el pueblo para intercambiar la cultura y su aporte, a través
de una industria del espectáculo una industria cultural,
que nos haga ganadores a todos".
PATRICIA, ESCRITORA
"Estoy escribieron sobre danza en el 'Ecuador News' de Nueva
York, para una revista especializada en danza de San Francisco
y algunas revistas mexicana nos cuenta-. He tratado de promover
a las figuras ecuatorianas". Y la artista reclama: "Pero
la prensa ecuatoriana no está haciendo este recuento.
No podemos dejar de exaltar a glorias compatriots como Wilson
Pico, Kleber Viera, Amalia Poveda, Susan Reyes (que siempre está
reseñada en el New York Times), nosostros no". Sin
embargo recordó con cariño la cobertura que dieron
a la Danza periodistas de la talla de Hernán Rodríguez
Castelo, Édison Terán y, César Larrea.
Un sobrevuelo a la historia
El exilio le fue leve a Patricia
Aulestia. La hermana Chile la acogió desde los dos años.
Allí la declararon la mejor bailarina de Chile, cuando
solo tenía 14 años. Por supuesto eso no quedó
ahí, pues no pararía hasta ser conocida internacionalmente
como 'La Bailarina de América'
Cuando regresó a su
natal Ecuador, debutó en el Teatro Sucre como una de las
grandes. Y, tenía apenas 20 años cuando la retaron
a conformar un grupo de danza ecuatoriano. Ni su edad, ni las
ágrias críticas la echaron para atrás y
lo hizo, lo hizo muy bien.
En fin su vuelo ha sido pletórico
de estrellas, triunfó en Estados Unidos donde puso a los
gringos a admirar nuestra cultura y nuestra etnia.
Gestó el ´Grupo Folclórico Ecuatoriano´
en 1965. Sin artistas profesionales arrasó en Miami, Perú,
Colombia, Venezuela y recibió un 'Albatros de Oro', en
Uruguay.
Entonces, Patricia forjó,
con fuego de volcanes andinos y de su pecho- el Ballet
Nacional Ecuatoriano. Y de ahí surgieron obras inmortales,
entre las que se hace inolvidable un nombre: 'Daquilema'.
Desde entonces solo un continuo
vuelo ascendente, hasta la forja de otro sueño que ahora
lo cumple en México: hacer un ballet para América,
donde creó el Ballet Neoclásico de La América
Latina en 1992 que continúa con grandes éxitos.
En México, donde radica
hoy, ha agitado las aguas para lograr conquistas para los aritstas
y ha creado instituciones como el centro de investigaciones José
Limón.
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