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'El
Palacio del Diablo', leal e irreverente
En la calle La Ronda, durante
la Colonia, existía en Quito un prostíbulo llamado
'El Palacio del Diablo A comienzos del siglo XXI, "la ciudad
de las quebradas" es una "capital falsificada y caótica",
y una desintegrada nación "se ha precipitado al más
precipitado al más espeso de la degradación política".
Dos mundos se contraponen: el de un periodista rebelde, que ama
y odia a la ciudad, y el de un banquero y político corrupto,
vinculado al poder y a las castas dirigentes. En medio de los
dos universos habitan mujeres que serán inolvidables,
las ondulaciones de un erotismo reiterativo, un ángel
revolucionario expulsado del paraíso, la figura camufladadel
señor Presidente, la señora de la alta sociedad,
la empleada doméstica y sus tristezas, el director del
semanario 'Sábado', el mendigo contrahecho, el narrador
que llega con la lluvia y evoca a los muertos el innominado personaje
que dialoga con el protagonista
Novela compacta que ocasionará reacciones y debates. Libro
para leerse con pasión y reflexión. Obra rebelde,
irreverente, dura y tierna a la vez, que rescata el amor, el
respeto, la inconformidad con un mundo injusto y la capcidad
de creación, como los únicos elementos que nos
permitirán sobrevivir. Novela que carece de niños
porque, "siendo superiores a la vida, no merecen sufrirla".
Novefla que carece de niños porque "siendo superiores
a la vida, no merecen sufrirla".Novela que nos desnuda.
'El Palacio del Diablo" demuestra, una vez más, el
poder de la palabra en un mundo silencioso o cómplice
del poder.
'El Palacio del Diablo' es un concierto de voces narrativas,
usa múltiples recursos técnicos y combina con precisión
el tratamiento de tiempos y personajes. Para el académico
Luis Aguilar es "una de las mejores novelas ecuatorianas
de los últimos veinticinco años".
La lingüista María Cecilia Mera opina que el autor
"desmitifica y descarna la ciudad, sin dejar de reclamarla
como propia. La obra posee una "estructura sólida
que no deja cabos sueltos y construye personajes provocadores,
en especial los femeninos".
Raúl Serrano, de la Universidad Andina, afirma que es
"la novela de una ciudad perdida", donde se juntan
"memoria, historia y mito". Y en la cual el poder es
un "fantoche del demonio".
Fernando Tinajero cree que el autor, "con rabia y con amor,
ha hecho de Quito el personaje principal, cuyos habitantes "han
perdido la memoria, incapaces de proyectar el futuro".
Con esta novela, Ponce confirma por qué 'También
tus arcillas', su primera obra, fue uno de los diez mejores libros
ecuatorianos de 1997.
El autor piensa que, en cierta medida, 'El Palacio del Diablo'
se escribió sola entre 1998 y 2003. Fueron los personajes,
el subconsciente, un "otro yo" escondido y sus propios
fantasmas quienes han dirigido al escritor.
En cuanto a los contenidos, el listados de 'Referencias' que
aparece al final del libro ofrece una aproximación a la
dimensión de los temas tratados.
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