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Evolución de la vida
y del ser humano
pegazi51@netscape.net
En el supercontinente Pangea,
(F. 1), a partir de diversas familias de reptiles empezaron a
desarrollarse las primeras aves, a quienes de cada escama les
nació una pluma. Era la era de los dinosaurios, que dominaron
la Tierra durante millones de años, pues se difundieron
para volverse los seres dominantes de nuestro planeta.
En el Cretáceo, hace
136 millones de años, Pangea se dividió debido
a la dinámica de las placas tectónicas, para formar
los continentes actuales, se inició el desarrollo de la
visión en tres dimensiones y se empezó a liberar
uno de los dedos, el pulgar, para oponerse a los otros.
Apareció la Archaeopteryx,
(F. 2) la primera ave de la cual se tienen fósiles que
muestran que las aves descienden de los reptiles, pues teniendo
la misma estructura, también tenían plumas y dientes
- como nosotros- procedentes de las escamas redondas de sus ancestros.
Al final de este periodo, el
impacto de un meteoro gigante que destruyó la mitad de
la vida sobre el planeta, fue la causa de la extinción
de los dinosaurios y del florecimiento de los mamíferos
de sangre caliente.
En el Terciario, hace solo 65 millones de años, la división
de Pangea dio lugar a la formación de Sudamérica
por el oeste, Norteamérica por el norte, la India por
el este y la Antártica por el sur, dejando en el medio
a Africa.
Luego se produjo el crecimiento
de los animales modernos, los mamíferos se hicieron abundantes
y al finalizar esta época empezaron a desarrollarse los
primates, proliferaron los árboles, se desarrollaron las
hierbas y aparecieron otras plantas con flores.
Los antepasados de las ballenas,
que fueron los mismos peces vertebrados pulmonados de los que
evolucionaron los reptiles, los mamíferos y nosotros,
abandonaron la Tierra y retornaron al mar. En la actualidad,
las ballenas tienen el mismo número de vértebras
que una musaraña o una jirafa, como huella de su ancestro
común.
Nuestros antepasados, mamíferos
insectívoros, subieron a los árboles y empezaron
a desarrollar la habilidad de sentarse y de estar de pie en las
ramas, liberando las extremidades delanteras para sujetarse y
manipular comida y usar las uñas para tareas delicadas.
En ellos, los ojos se trasladaron adelante de la cara, desarrollaron
la vista de tres dimensiones y algunos primates se hicieron diurnos.
Mamíferos dominantes
En el Eoceno, hace 55 millones
de años, los mamíferos se volvieron dominantes
y aparecieron los carnívoros, caballos, ballenas, etc.
En aquellos que se hicieron diurnos se desarrolló la visión
a colores, lo que les permitió distinguir amigos, frutos
maduros, etc., y se desarrollo la mano prensil, en la que el
pulgar se opone a los otros cuatro dedos, facilitando la posibilidad
de sujetarse o de manipular comida o herramientas.
En el Oligoceno, hace 40 millones
de años, en Europa se levantaron los Alpes y fue el fin
del período tropical, cuando ya América del Sur
estaba separada del Africa.
Aparecieron nuestros caninos
inferiores a partir de los colmillos que teníamos antes,
continuaba el crecimiento de los mamíferos y aparecieron
los cerdos, rinocerontes y tapires.
Se necesitaron 30 millones
de años para que nuestros antepasados, (F. 3) mamíferos
insectívoros, desarrollen la capacidad de sentarse y de
estar de pie, usar la mano prensil para sujetarse y manipular
comida, ver en tres dimensiones y a colores. Solo los antepasados
inmediatos de los primates reúnen todas estas condiciones,
en las que el cerebro coordina las acciones de ojos y manos para
capturar presas. Existen fósiles de monos de esa época
en muchos lugares del planeta, pero la evolución de nuestros
antepasados solo se produjo en Africa.
Los fósiles del mamífero
insectívoro Aegyptophytecus, antecesores de los grandes
simios: gibones, orangután, gorilas, chimpancé
y homínidos ya lo identifican como simio.
Hominoides
En el Mioceno, hace 30 millones
de años, en nuestro planeta disminuyeron los bosques y
se ampliaron las sabanas, aparecieron más mamíferos
modernos: caballos, perros, osos, ballena moderna, mono sudamericano
y pájaros y nuestros antepasados hominoides que bajaron
de los árboles, bípedos, con manos prensiles, con
visión tridimensional y a colores, abandonaron las selvas
y pasaron a las sabanas como depredadores, en donde el pelaje
se convirtió en una desventaja durante la persecución
de la presa, pues les calentaba demasiado y por consiguiente
involucionó o se eliminó en aquellas zonas donde
ya no se lo necesitaba.
Bibliografía: Orígenes, Internet
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