La tour de Dante La Nada y
la Inmortalidad
Nueve son los círculos
del infierno, nueve son las terrazas del purgatorio y nueve los
astros que conforman el paraíso; la sumatoria de tres
veces tres da nueve, lo cual ratifica la importancia del número
tres en la religión católica, como la divina trinidad,
las tres gracias, etc.
Después de descender Dante y Virgilio por los nueve círculos
del infierno y encontrarse en el hogar de Lucifer, ascienden
por una montaña formada de nueve terrazas que se van restringiendo
hasta la cumbre.
En este espacio, Dante empieza ya a tomar referencias materiales
de la tierra y se remonta más hacia el sentido de la naturaleza,
es por ello que para él la montaña es el inicio
de una gran travesía hacia el cielo donde se pueden purgar
las penas.
La montaña es una isla y tiene una puerta; en sus laderas
se escalonan terrazas que significan los pecados mortales; el
jardín del Edén florece en la cumbre.
El Purgatorio
Dante sostenido por Virgilio llega a una plataforma donde están
los negligentes. Puerta del Purgatorio: Visión de Dante
durante su sueño; al despertar se encuentra en el tercer
rellano de la montaña, donde está la puerta del
Purgatorio, vigilada por un ángel.
l Primer círculo donde
se purga el pecado de la soberbia y se castiga a los orgullosos.
l Segundo circulo donde se
purga la envidia.
l Tercer círculo donde
se purga la ira. Dante ve en éxtasis algunos ejemplos
de mansedumbre. Los poetas se hallan rodeados de un humo espeso.
l Cuarto círculo donde
se purga el pecado de la pereza. Dante ve en su imaginación
ejemplos de ira castigada.
l Quinto círculo donde
se purga el pecado de la avaricia. Visión de Dante castigando
a los avaros.
l Sexto círculo donde
se purga el pecado de la gula y se muestran algunos ejemplos
de templanza. Stacio explica su permanencia entre los avarientos
y los perezosos.
l Octavo círculo una
voz salida de un árbol recuerda ejemplos de gula. Un ángel
guía a los poetas, Dante y Virgilio al noveno Circulo.
El Paraíso
En este espacio Dante se despide de Virgilio (La sabiduría
y la Poesía) y se encuentra con Beatriz (La Teología)
quien lo acompaña en su recorrido. Lugar caracterizado
por esferas celestes movidas por coros angelicales que se producen
de los cuatro elementos básicos: aire, fuego, agua y tierra.
Está conformado por nueve cielos y la ciudad de Dios,
cada uno de ellos es una esfera que rodea la tierra, los siete
primeros eran los planetas conocidos, el octavo las constelaciones
solares y estrellas fijas, y el noveno estaba determinado por
un cielo cristalino que permanece inmóvil, donde se encuentra
el paraíso.
Los primeros siete cielos o esferas los simboliza las 7 virtudes
teologales que son parte de la exploración del paraíso
a través de consideraciones morales y espirituales.
Primer cielo:
El de la luna (fortaleza). Beatriz explica la causa de las manchas
en la luna.
Segundo cielo:
El de Mercurio (justicia). Beatriz explica el modo de satisfacer
los votos que han sido rotos.
Tercero cielo:
Esfera de venus (templanza) donde están las almas de los
enamorados. Se manifiesta aquí cómo puede nacer
de un padre virtuoso un hijo vicioso.
Cuarto cielo:
El del sol (prudencia). Santo Tomás de Aquino expone en
orden con el que Dios creó el universo.
Quinto cielo:
El de Marte (fe), donde están las almas de los que han
combatido por la fe.
Sexto cielo:
El de Júpiter (esperanza), donde se encuentran los que
han administrado rectamente la justicia. Cacciaguida nombra a
muchos de los espíritus que componen la cruz.
Séptimo cielo:
El de Saturno (caridad) donde formando una escala ascendente,
están los que se dedicaron a la vida contemplativa. Sátira
contra el lujo del clero en la época medieval.
Octavo cielo:
Descenso de Jesucristo y la Virgen María al octavo cielo.
Coronación de la Virgen María por el Arcángel
Gabriel. Este cielo está conformado por las constelaciones,
maneja una escena netamente mística y doctrinal, donde
se reúnen los esplendores del cielo y de la tierra.
Noveno cielo:
Llamado el primer móvil. Apóstrofe de San Pedro
contra los malos eclesiásticos. Custodiado por nueve ángeles
que giran en torno a un punto luminoso lejano se encuentra el
paraíso dantesco que simboliza la ciudad de Dios: la iglesia
triunfante. La ciudad de Dios: El Empíreo. Triunfo de
los ángeles y de los bienaventurosos. Beatriz hace que
Dante dije su atención en la ciudad de Dios.
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