Secciones

Nacional
Local
Cultural
Economía
Mundo
Farándula
Artículos de Opinión
Portadas Impresas

Vida Social
Obituarios
Caricatura del Día
Todos los Titulares
Avisos Judiciales

 Revistas

Judicial
Artes
Humor Político
Chasqui
Ecuador DEBATE
Ciencia y Tecnología
Autos y Velocidad
Autonomías
La Descentralización
en Ecuador
Cuadernos sobre Descentralización
Quito Capital de
la Cultura
Especial de Aniversario
Todo Manabí
en el mismo sitio

 Pasatiempos

Cocina
Horóscopo
Horóscopo Sexual
Cines y Carteleras
Cine por TvCable
Guía de Televisión
Lotería Nacional
Embrujos y Hechizos

 Cultura

Cultura del Ecuador
Historia del Ecuador
Palabra e Imagen
Pintores del Ecuador
Galería virtual de Arte
Lectura, literatura y educación
Clásicos de la Poesía

 Servicios

Diarios del Mundo
Museos del Mundo
Webs del Ecuador
Universidades
Bibliotecas
Becas Estudiantiles
Idioma Gratis
Entidades
Financieras
Licitaciones
Recupere su
Vehículo
Turismo
Un país para todos
Ayuda a Migrantes
Ayuda con un click
Consultas Médicas
Consultas
Oftalmólogicas
Buscadores
Consulta Padrón Electoral - TSE

MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

La nada y la inmortalidad

En la Divina Comedia se mezcla la vida real con la sobrenatural, muestra la lucha entre la nada y la inmortalidad, una lucha donde se superponen tres reinos, tres mundos, logrando una suma de múltiples visuales que nunca se contradicen o se anulan.

Víctor Manuel Guzmán Villena
victormanuelguzman@yahoo.com

El descenso
Los tres mundos infierno, purgatorio y paraiso reflejan tres modos de ser de la humanidad: El vicio, el pasaje del vicio y la virtud y la condición de los hombres perfectos.

Es entonces a través de los viciosos, penitentes y buenos que se revela la vida en todas sus formas, sus miserias y hazañas, pero también se muestra la vida que no es, la muerte, que tiene su propia vida, todo como una mezcla planteada por Dante que se vuelve arquitecto de lo universal y de lo sublime.

Para Aliguieri el infierno va descendiendo desde la superficie boreal estrechándose gradualmente hasta el centro de la tierra; esta connotación que el autor hace sobre el espacio de Lucifer se desprende del centro de la tierra hacia dentro, tomando en cuenta que las penumbras representan el mal, el abajo que para ese entonces no se convertía en arriba, es tomado como lo no deseado, abajo del hombre lo único que existe es indeseable.

La división es la siguiente:

Primer círculo

Donde está el limbo. En el se encuentra las personas que no fueron bautizadas, destacándose entre ellos personajes de connotación histórica que según la religión católica mueren sin conocer la fe; este espacio lo denomina la "mansión de los justos".

Segundo círculo

Está habitado por los lujuriosos y las personas que pecan por amor utilizándolo para bien propio.

Tercer círculo

Sus habitantes están metidos en el fango los glotones, los soberbios y los envidiosos.

Cuarto círculo

Es el de pródigos y avaros; aquí los clérigos, papas y cardenales están cubiertos por un manantial de aguas oscuras que generan un pantano.
Los quinto y sexto círculos

Están conformados por la ciudad de Dite rodeado por una laguna que encierra gran fetidez; su entrada resaltada por una gran puerta, hace parte de la muralla de hierro; aquí se encuentran los orgullosos, los herejes, los libre pensadores y los materialistas.

El séptimo círculo

Vigilado por el Minotauro. Está dividido en tres círculos llenos de piedras y rodeado por un gran río de sangre. A partir de este espacio cada círculo empieza a tener divisiones que albergan una pena en particular, por ejemplo los espíritus malditos que están divididos en tres: los violentos, los injuriosos y los usureros.

El octavo círculo

Concentra a los fraudulentos. Comprende diez fosas. La primera de los rufianes y los seductores; la segunda de los aduladores y cortesanos; la tercera los simoníacos; cuarta de los adivinos, aquí Virgilio explica a Dante el origen de "Mantua"; quinta fosa los que trafican con la justicia; sexta fosa los hipócritas; la séptima los ladrones; octava los consejeros hechos llamas.
Aquí explican el trágico fin de Ulises; novena fosa los escandalosos, cismáticos y herejes; la décima fosa los charlatanes y falsarios.

Noveno Círculo

Está destinado para los traidores. Antes de llegar a él, hay un pozo rodeado de gigantes. Anteo lleva a los poetas a fondo del noveno círculo.
En el novelo círculo y último, están los gigantes, masas brutales e inertes que son sepultados en la tierra, confundidas con torres. Dentro de él hay un pozo de cuatro zonas, o recintos, distintas oprimidas por hielos gruesos, en él se encuentra el constructor de la Torre de Babel que impidió al mundo hablar la misma lengua.

Los cuatro zonas (recintos) son:

El primer recinto, la Caína, para los traidores a sus parientes.

El segundo recinto, la Antenora, traidores a su patria.

El Tercer recinto, la Plotomea, los traidores a sus amigos y huéspedes.

El cuarto recinto, la Judesca, los traidores a sus bienhechores.

El trono de Luzbel

En el centro de la tierra, entre hielos que envuelven las tierras, está Lucifer con medio cuerpo fuera de la superficie glacial, masticando a Judas como juguete.
Es interesante que dentro de la cultura occidental siempre hemos tenido una concepción del infierno lleno de llamas, en cambio para Dante el hielo, la cueva y la oscuridad es la casa de Lucifer.

 
 
 
 Temas
Arquitectura
Caleidoscopio
Ciencia
Cine
Danza
Escaparates
Filosofía
Historia
Música
Museos
Talentos
Teatro
Plástica
Plumas
Variaciones
 
 
 
 

La Hora 2002
- Quito - Ecuador