Secciones

Nacional
Local
Cultural
Economía
Mundo
Farándula
Artículos de Opinión
Portadas Impresas

Vida Social
Obituarios
Caricatura del Día
Todos los Titulares
Avisos Judiciales

 Revistas

Judicial
Artes
Humor Político
Chasqui
Ecuador DEBATE
Ciencia y Tecnología
Autos y Velocidad
Autonomías
La Descentralización
en Ecuador
Cuadernos sobre Descentralización
Quito Capital de
la Cultura
Especial de Aniversario
Todo Manabí
en el mismo sitio

 Pasatiempos

Cocina
Horóscopo
Horóscopo Sexual
Cines y Carteleras
Cine por TvCable
Guía de Televisión
Lotería Nacional
Embrujos y Hechizos

 Cultura

Cultura del Ecuador
Historia del Ecuador
Palabra e Imagen
Pintores del Ecuador
Galería virtual de Arte
Lectura, literatura y educación
Clásicos de la Poesía

 Servicios

Diarios del Mundo
Museos del Mundo
Webs del Ecuador
Universidades
Bibliotecas
Becas Estudiantiles
Idioma Gratis
Entidades
Financieras
Licitaciones
Recupere su
Vehículo
Turismo
Un país para todos
Ayuda a Migrantes
Ayuda con un click
Consultas Médicas
Consultas
Oftalmólogicas
Buscadores
Consulta Padrón Electoral - TSE

MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

Esoterismo iniciático

La ciencia secreta del esoterismo iniciático egipcio está representado por una vela y por una serpiente; estos dos símbolos tenían una significación característica referente, el uno a la fuerza magnética o el fluido vital y el otro al principio del bien o principio del mal.

La serpiente tan desvirtuada en la cosmogonía bíblica es mucho más noble y misteriosa. La serpiente se esconde en la tierra, el hombre se esconde en su propia conciencia, interiorizándose, autorrealizándose. La serpiente lejos de significar pecado o caída significa el espíritu de la ciencia divina. Nace el huevo y esta alegoría hace íntima relación con el hombre que naciendo del huevo del vientre de su madre, puede con su espíritu elevarse a la esfera de la secreta incognosividad.

Por otra parte la serpiente representa al hombre que se arrastra en la miseria del mundo carnal o material, pero que puede elevar su intuición a niveles insospechados si así se propusiera. La culebra muchas veces cambia de piel, casi en forma cíclica y esto es el hecho más evidente que tenemos a mano para hablar de que el hombre al igual que ella es un mutante en sus diferentes grados de conciencia, en tanto la estrella flamígera siga iluminando el sexto chacra en el centro del hombre.

Y por último la serpiente animal divino para la religiosidad esotérica egipcia, por su hábito de enroscarse en si misma nos habla de que lo que acaba vuelve a empezar, es decir el axioma de la iglesia católica que con la muerte culmina la vida queda sin vigencia, la muerte no existe porque simplemente la vida consciente del hombre se transforma.
La vela que es en los barcos impulsada por el viento, es decir energía invisible pero con poder material invisibles, de acuerdo a esto, la fuerza magnética, la electricidad fluida o el electroplasma no se lo ve, no tienen corporalidad, no tiene realidad física aparente, sin embargo su influencia, su uso es real e indiscutible.

La vela, aquella que es el motor natural de locomoción de las naves marinas simboliza el magnetismo curativo que tuvo sus orígenes en el Antiguo Egipto y que no es más que la normal transposición de fuerza vital o fluido electroplasmático que escapa de la mano y se proyecta al que la recibe. La cabeza en el magnetismo está considerada como el generador, como la bobina máxima del psiquismo humano, y en esto los egipcios fueron sin duda profundos conocedores y estudiosos de las diferentes modalidades que presenta la fuerza magnética presente en el huevo electroplasmático del ser humano, bajo la acción de la fuerza contraria de la polaridad.
¿Qué es esto de la fuerza contraria de la polaridad? Es la existencia de las fuerzas positivas y negativas; y si en esto nos remitimos a la biblia, el hombre al ser tomado del polvo de tierra significa polaridad negativa y que le corresponde al lado derecho de su cuerpo, en tanto que, la mujer tomada de la primera costilla debajo de la fuente de vida que es el corazón del hombre, y que pertenece al lado izquierdo que es la fuerza de vida, la chispa divina, el polo positivo; la distribución del fluido magnético no se trata de una simple imposición de manos, toda vez que, debemos recordar el atuendo ceremonial del faraón egipcio que tenía un casco y que en su parte superior se proyectaba una figura como de culebra, así se nos presenta estos personajes en los diferentes museos y para quien tiene la mirada interior habla de que la cabeza es un acumulador de energía psíquica que siempre se transforma por el brazo y la mano izquierda.

 
 
 
 Temas
Arquitectura
Caleidoscopio
Ciencia
Cine
Danza
Escaparates
Filosofía
Historia
Música
Museos
Talentos
Teatro
Plástica
Plumas
Variaciones
 
 
 
 

La Hora 2002
- Quito - Ecuador