Los misterios de las iniciaciones
Víctor Manuel Guzmán
Villena
Iniciación, palabra
derivada del latín "initiationem", indica el
emprender o principiar una enseñanza o carrera. Es también
un término para designar la admisión dentro de
una orden esotérica, previa a una selección de
sus elementos.
Su ceremonia consiste en calificar
el talento, el valor y la discreción de los candidatos.
Diremos que las iniciaciones
tuvieron su origen, según opiniones más autorizadas,
cien mil años antes de Cristo, a saber: en los Misterios
Persas o de los Magos; en los Misterios de los Indios Brahmanes;
en los Misterios egipcios o de Isis; en los Misterios de los
Griegos, Cabiris de
Samotracia; en los Misterios
de Orfeo en Eleusis.
En los Misterios Judaicos de
Salomón; en los Misterios Judaicos del cristianismo; en
los Misterios Francos de la Caballería; en los Misterios
de la Orden del Temple; en los Misterios Británicos o
de las Corporaciones de Arquitectos; en los Misterios Británicos
Francmasónicos.
Fundadores y reformadores
Con el transcurrir del tiempo
hicieron del lenguaje figurado y simbólico de los magos
demostraciones de los fenómenos naturales y de los cuerpos
celestes con relación a nuestro planeta, y así
se dio origen a nuevos dioses como: Mitra, Osiris, Sesotris,
Baco, Apolo y las grandes divinidades como: Paracante, Isis,
Salambó, Venus, Diana, Vestaceres, etc.
Es preciso distinguir las épocas
y a los hombres, puestos que los antiguos sabios o magos, palabra
que viene del hebreo "Mach", grandeza; aunque no a
todos comunicaban sus conceptos, su saber o a su ciencia, supieron
dirigir y contener a las hordas de bárbaros que poblaban
el mundo primitivo.
La ciudad de Balbeck, situada
en los sinfines de Persia y de la Judea, fue el centro de las
antiguas iniciaciones místicas; así como Jerusalén
y Roma, lo fueron de las religión judaica y la cristiana,
respectivamente; por lo tanto, no fue Zoroastro, el fundador
de la iniciación persa, sino su reformador, 2164 años
antes de Cristo.
Doctrinas
Posteriormente los filósofos
griegos, desde 500 años antes de nuestra era continuaron
cultivando y practicando las doctrinas legadas por los magos,
logrando perfeccionar su saber, su ciencia y sus virtudes; por
eso la mayor parte de los libros antiguos sistemáticos
consideran estas enseñanzas como provechosas del hombre.
Ahora veremos como, desde la
época de los magos hasta nuestros tiempos, se han venido
efectuando las iniciaciones de los seres humanos que han venido
demostrando merecer esa distinción. Estas ceremonias,
por lo regular, eran de carácter fúnebre.
Se celebraban o se rendía
culto a algún ser querido por sus virtudes.
Otras ocasiones, estas iniciaciones,
tenían un carácter puramente educativo dentro de
los misterios de las ciencias, de los derechos de los pueblos
o las enseñanzas de las artes, bajo un régimen
de discreción, subordinación y disciplina.
La iniciación completa
no se daba por terminada sino hasta que el aspirante demostraba
estar purificado por nuevos sentimientos y daba las seguridades
de una discreción a toda prueba, sólo entonces
recibía la luz de las ciencias que tenía por objeto
encontrar la esencia de la verdad.
Ideoneidad
Los magos, bracmanes, gimnosofistas,
druidas, sacerdotes, etc. vivían en lugares apartados
y secretos, sólo por ellos conocidos y tuvieron gran renombre
y reputación por sus descubrimientos en física,
química, mecánica, astronomía, astrología,
su educación dentro de las buenas costumbres, sus virtudes
y su moralidad, así como sus avanzados conocimientos en
materia basadas en el derecho y la ciencia de las ideas.
Como resultado de dichas actividades
y conocimientos profundos fueron objeto de constantes persecuciones,
por lo que vieron la necesidad de impartir sus doctrinas u enseñanzas
con todas las precauciones, lo cual llevaron a efecto, dándolas
a conocer por medio de la iniciación, o sea únicamente
a quienes daban pruebas de merecerlo.
El final
Probado el temple y el carácter
de los iniciados, se procedía a instruirlos en sus derechos
y obligaciones, para después enseñarles el esoterismo
de las ciencias, cuyo estudio estaba dispuesto por reglamentos
y leyes rígidas; se pasaba luegos a prestar los juramentos
de discreción, de manera solemne e impotente; en el concepto
de que el violador, era considerado como un sacrílego,
cuyo castigo era la muerte inmediata.
En la actualidad se reducen a la parte moral, espiritual e intelectual,
pero siempre nos recuerda las que pasaron nuestros antiguos iniciados
en los templos iniciáticos.
|