"El caso Pinochet"
se exhibe en Francia
Ciudad Futura
NANTERRE- A las 10 de la noche,
las calles de Nanterre, a un paso de París, están
casi a oscuras, vacías y frías. Todo lo contrario
del céntrico cine Les Lumières, donde el chileno
Patricio Guzmán presentó su película "El
caso Pinochet", que se estrenó la semana anterior
en toda Francia.
Un documental que Guzmán
puso en marcha como un ejercicio de memoria indispensable al
enterarse de la detención del general Augusto Pinochet
en Londres, en septiembre de 1998, y se estrenó al cabo
de dos años largos de trabajo en el pasado Festival de
Cannes, en el marco de la prestigiosa Semana Internacional de
la Crítica.
Las casi 200 personas, público
francés en su inmensa mayoría, que llenan la sala
de cine en Nanterre se han quedado para hablar con el director
chileno. Las preguntas se suceden, en desorden, con emoción
e interés palpable.
Guzmán tiene que explicar
a unos que cuando ocurrió el golpe de estado en Chile,
en septiembre de 1973, él estaba trabajando en "La
batalla de Chile", recordar que tras pasar 15 días
detenido en el Estadio Nacional de Santiago, salió al
exilio con los rollos de película que acabaría
de montar en Cuba.
Unos se extrañan de
que hoy en día haya chilenos a favor de Pinochet, otros
preguntan qué va a pasar con el general, se interesan
por las mujeres que hablan ante la cámara con emocionada
dignidad del calvario que pasaron años atrás, salen
a colación más nombres de dictadores...
Guzmán dialoga con sencillez y buenas dosis de paciencia,
responde en español -"mi francés no es muy
bueno, todavía"-, sonríe cuando un espectador
le pregunta si le enseñará "El caso Pinochet"
a Thatcher, amiga del general.
"Seguro que un día
ve la película", vaticina el cineasta.
El coloquio con el público
se alarga por espacio de una hora y aún podría
durar más, pero pasar de la medianoche ya son palabras
mayores en un país con tendencia a madrugar...
Guzmán pide permiso
para una última intervención: "Quiero decir
que el golpe de Estado de Pinochet y el ataque contra la torres
de Nueva York no sólo tuvieron lugar un 11 de septiembre
y casi a la misma hora. Los dos fueron atentados terroristas,
y en el caso de Chile se han necesitado 28 años para que
haya un poco de justicia".
Hace una pausa y concluye:
"Al terrorismo se lo combate con la ley y no con otra forma
de violencia, como acaba de decir el juez Baltasar Garzón",
instructor del caso Pinochet.
Situado en pleno centro de
Nanterre, que en una vida anterior fue cuna de la agitación
estudiantil -era mayo del 68 y en la universidad llevaba la voz
cantante un tal Daniel Cohn Bendit-, Les Lumières es propiedad
de Patrick Broullier, presidente de la red francesa de cines
de arte y ensayo, que apoya a fondo "El caso Pinochet".
Broullier está muy satisfecho
con el llenazo de la primera noche. "Los asistentes de hoy
serán el mejor reclamo para la película",
asegura.
Para Guzmán, que ha empuñado el cayado de peregrino
para acompañar su película, el lleno y la lluvia
de preguntas han sido la norma en todas las citas que ha tenido
hasta ahora con el público. El programa de visitas incluye
Toulouse, Lyon, Marsella, Le Mans, Tours, Dijon, Saint-Etienne,
y así hasta 20 ciudades de toda Francia hasta mediados
de noviembre.
Un cine en París, tres
en la periferia, once en el resto del país, las quince
copias disponibles de "El caso Pinochet" están
ya comprometidas hasta finales de diciembre. La película
se verá en más de 200 ciudades, gracias a una prensa
ditirámbica y al respaldo de un grupo de entidades que
incluye a Amnistía Internacional o las Ligas de Derechos
Humanos.
"Los exhibidores tienen
un reflejo ciudadano con esta película, y nosotros hemos
querido planificar nuestro trabajo como si se tratara de una
película de ficción", explican Magalie Dubié
y Eric Vicente, de la distribuidora Euripide.
El siguiente estreno será
en Bélgica, el 24 de octubre y lógicamente seguirá
España, en noviembre, después de la presentación
de la película en el Festival de Valladolid.
El 7 de noviembre, "El
caso Pinochet" llegará a Chile, en el marco del festival
de cine documental que el propio Patricio Guzmán organiza
en Santiago, y el 14 de noviembre la película iniciará
su singladura comercial en dos cines de la capital.
Camila Guzmán, hija
de Patricio, ha preparado doce horas de "testimonios en
torno al caso Pinochet" por cuenta de una televisión
francesa, con una parte de las cien horas de película
rodada que existen. Ese montaje formará parte luego de
una videoteca de la memoria.
Mientras sigue madurando su
proyecto de película sobre el presidente Salvador Allende,
Guzmán se prepara para rodar dentro de pocas semanas en
Madrid un "diario filmado" de 45 minutos en vídeo
para la televisión Arte.
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